Sobre el retrato

Del retrato clásico al retrato contemporáneo

Petrina Hicks © Shenae and Jade, 2005 Lightjet print 111 x 119cm, edition of 8

El retrato es una de las especialidades de la fotografía que más ayudó al desarrollo de la herramienta desde sus orígenes, fue una forma de representación de todas las clases sociales. Por primera vez las clases más humildes tuvieron a sus alcance un medio por el cual verse reflejados. Estás imágenes se manipulaban al ser coloreadas: y los primeros retratos debido al largo tiempo de exposición no eran muy espontáneos. La evolución técnica hizo evolucionar la estética, pero lo que no ha cambiado nunca es la fascinación de obtener un gesto o una mirada expresiva que defina al sujeto y que sea producto de la relación que se establece a través de la cámara entre el fotógrafo y el fotografiado.

Rafael Roa © Ernesto Alterio 1996,

Siempre me interesó el retrato desde que comencé mi aprendizaje de la fotografía. La fascinación por una mirada que atravesase mi cámara y se quedase incrustada en la película. Después toda la mística del proceso químico, el revelado del negativo, y antes de que se secase ya habías imaginado como sería el positivo. Y luego, el encanto del cuarto oscuro, ver como aparecía la imagen en la cubeta. Para mí el retrato era conseguir una buena mirada acompañada de una luz que lo potenciase. En aquellos años miraba una y otra vez los retratos de Irving Penn y Richard Avedon. Me interesa definir al sujeto y relacionarme con él, quiero que en esos momentos en los cuales intento que él me dé algo que realmente le defina, que transmita su verdad de ese instante y que yo sea capaz de captar las sensaciones del momento. Siempre quería que mis retratos no pasasen inadvertidos. Quería captar miradas, gestos, intensidad, y que el receptor no pudiese apartar sus ojos de aquellas imágenes.

Gabriel Cualladó, 1960, Nicolás

Una vez Cualladó nos enseñó sus fotografías, primero el reportaje de París, muy vanguardista para aquellos años, su forma de encuadrar y de interpretar su realidad era muy diferente al tipo de encuadres que estábamos acostumbrados a ver en España. Después nos enseño sus retratos. Apareció ante mí el retrato de Nicolás, ese hombre sentado al lado de una bicicleta de transporte con sus compañeros apoyados en ella, había cortado los rostros del resto de los personajes; entonces me dí cuenta que hacer un retrato era algo más que un primer plano. Se pueden hacer muchas consideraciones sobre el retrato, desde el clásico que todos conocimos a los retratos conceptuales de Ralph Gibson, o los retratos de celebridades que hemos visto desde Nadar hasta nuestros días. El retrato con intención artística, el documental o el retrato de ficción que tiene su origen en el pictorialismo temprano del siglo XIX, y que es la base en la cual se basa el retrato contemporáneo, con la imprescindible puesta en escena; otra característica de la fotografía que el gran maestro del instante decisivo Cartier Bresson criticaba; el 25% de sus obras son retratos; una buena contradicción.

Alma Haser © de la serie Cosmic Surgery

Hoy el retrato contemporáneo utiliza las mismas bases que los retratos de ficción del siglo XIX, lo que ha cambiado es la tecnología. La puesta en escena es la base principal y la influencia de la pintura se mantiene hoy en día. Observamos una gran influencia de Edward Hopper, y de la pintura renacentista en autores muy importantes de retrato contemporáneo. Para mi es muy importante que un fotógrafo tenga una amplia cultura, porque nuestras imágenes serán siempre una síntesis de lo que somos, de nuestros conocimientos, de nuestras vivencias, y sentimientos personales. La cultura visual nos sirve para tener referencias y deben ser una base de conocimiento que nos dirija a buscar una estética personal que nos defina como autores; este es un trabajo intenso, duro y largo en el tiempo. Hay que evitar la tentación de los mediocres que es imitar a las tendencias de éxito, y como decía el gran maestro Carlos Përez Siquier: “el artista es el que crea tendencia no el que la sigue”.

Rafael Roa © 2017, Sebastiano

Docencia online

Después de muchos años de talleres, los siete últimos alternando estos con la enseñanza presencial en la escuela PIC.A, y diez años escribiendo en mi blog reflexiones sobre la fotografía he decidido comenzar la docencia online de estas materias.
¿Por qué online?
Porque igual que la tecnología ha cambiado la forma de fotografiar, también cambia nuestras formas de comunicación, y en estos momentos en que la humanidad se enfrenta a la incertidumbre, y por ende esto supone unos cambios radicales en nuestra vida cotidiana. La comunicación online nos permite conectarnos e interactuar en todos los ámbitos incluido el de la docencia y el aprendizaje.
Por eso ofrezco inicialmente dos propuestas, el curso de iniciación al Retrato Contemporáneo que tendrá lugar del 18 de junio al 23 de julio, y los Visionados de portfolios que podrán solicitarse cuando los interesados lo deseen. En octubre tendréis nuevas propuestas de cursos online, podéis consultar los enlaces de ambas propuestas.

Alma Haser

Transformar el retrato

Alma Haser © de la serie I always have to repeat myself

Alma Haser (1989, Selva Negra, Alemania) es una artista que vive en Londres. Se interesa por la creación de un retrato construido y realizado con diferentes técnicas como el origami o papiroflexia. Su intención en transformar lo que ve y crear para el espectador una nueva interpretación del retrato usando está técnica.

Alma Haser © de la serie I always have to repeat myself

Alma Haser se descompone y transforma a si misma en su serie “I always have to repeat myself” jugando con la relación del tiempo y acto fotográfico en unos casos y en otro una visión poética y misteriosa.

Alma Haser © de la serie I always have to repeat myself

Cosmic Surgery

Sus imágenes se convierten a los personajes que fotografía en objetos únicos que alejan al espectador del habitual tratamiento del retrato. Ella modifica al personaje y luego lo fotografía. Podemos decir que usa una especie de máscaras de construcción propia, y eso aporta a sus obras un tratamiento diferente por el uso del origami. Esto lo realiza de forma magistral en su serie “Cosmic Surgery”.

Alma Haser © de la serie Cosmic Surgery

Hoy en día han surgido múltiples autores que ocultan el rostro de los sujetos que fotografían, tenemos muchas referencias en la fotografía contemporánea: una de ellas es la finlandesa Anni Leppäla que emplea el cabello de sus modelos como forma sencilla de ocultar su rostro. En Anni Leppäla hay una intención de cambiar el concepto de la imagen y del personaje y provocar en el espectador una reflexión diferente. Aunque la ocultación del rostro se viene haciendo desde los orígenes de la fotografía, hoy en día artistas como Alma Haser lo abordan de forma diferente.

Alma Haser © de la serie Cosmic Surgery

Otra artista que hace lo mismo con diferentes objetos cotidianos, es la iraní Shadi Ghadirian; aunque en este caso hay una intención crítica para recalcar el papel gregario de la mujer en la vida cotidiana.

Alma Haser © de la serie Cosmic Surgery

The Ventriloquist

Su imagen The Ventriloquist fue seleccionada para el Premio Taylor Wessing Portrait de la National Portrait gallery de Londres en 2012. Es recomendable visitar su web.

Alma Haser © The Ventriloquist