María Teresa Gutiérrez Barranco

Expone su serie Atlánticas en el Museo de Guadalajara.

María Teresa Gutiérrez Barranco ©

María Teresa Gutierrez Barranco (1948, Madrid) es una artista que que posee esa mirada privilegiada que sólo tienen los grandes maestros. Su fotografía es íntima, delicada, inteligente, reflexiva y aporta en ocasiones ese minimalismo estético de gran belleza y sutileza, que utiliza para expresar sus emociones más profundas.

La vida es un viaje, y la fotografía en ocasiones nos acompaña cada día. María Teresa lleva la cámara como medio de expresión de ese viaje lleno de incertidumbres, sus imágenes se han convertido en un diario visual de los espacios tangibles y de lo que sólo ve ella en su imaginación. Expresar lo que se siente mediante metáforas visuales es sumamente complejo y María Teresa lo realiza a la perfección y lo ofrece con su infinita generosidad.

Resumir la poesía del paisaje, maximizar la luces que otros no ven, acercarnos los pequeños detalles o la grandiosidad del mar o de los espacios abiertos, convertir el acto fotográfico en algo único y sublime; es un soplo de aire puro y fresco frente a la mediocridad de los monocaptadores que nos agreden diariamente con sus basuras.

María Teresa Gutiérrez Barranco ©

María Teresa posee una gran cultura visual que la permite abordar sus trabajos desde una perspectiva muy diferente, y la convierte en una fuente de sabiduría, y me gustaría mucho poderla disfrutar en las clases magistrales que organiza el master de la escuela PIC.A.

Es una autora de larga trayectoria, siempre con esa inquietud reflexiva que la permite realizar los proyectos con esa visión personal que le caracteriza. Como amante de la fotografía se involucró en la gestión de la Real Sociedad Fotográfica, siendo presidenta en el periodo 1992-2000, realizando una labor excelente al frente de esta centenaria institución.

María Teresa Gutiérrez Barranco ©

La exposición

Tenemos la suerte de poder disfrutar de su exposición Atlánticas hasta el próximo día 23 de febrero en la Sala Azul del Museo de Guadalajara, en el Palacio del Infantado.
El próximo martes 18 de febrero a la 19 horas se realizará un coloquio con la autora.

Os reproduzco un aquí un texto de María Teresa Gutiérrez sobre su serie Atlánticas:

Esta pequeña muestra de fotografías marinas, forma parte de una constante en mi vida que viene determinada por la seducción que el mar ejerce sobre mi. Sobre mi, como sobre otros muchos que formamos parte de los habitantes de tierra adentro y para los que las costas marinas se convierten en lo soñado, en lo que no vivimos de forma habitual, en lo que simboliza los territorios de libertad que visitamos durante nuestro tiempo vacacional. El breve contacto con los mares nos lleva después a alimentarnos literariamente de autores como Melville, Conrad, Stevenson… y a visitar con frecuencia las librerías náuticas cuando las tenemos a nuestro alcance.

La primera serie de fotografías que expuse llevaba el titulo de Mediterráneo, su lenguaje fue también el color como en el caso actual, y entre ellos, otros dos trabajos de imágenes marinas realizados en blanco y negro. Cuando reviso de manera conjunta todas estas fotografías, veo que en todas ellas hay un denominador común, la búsqueda de la belleza de las luces marinas en sus diferentes situaciones, incluso más allá de sus aguas, en su vegetación, en su arquitectura y en su hábitat en general.

María Teresa Gutiérrez Barranco ©

Las luces que vienen de los océanos y mares son luces largas, livianas, blancas, cálidas o azuladas. Son luces llenas de mariposas e iluminaciones inesperadas, pueden ser también luces tenebrosas, trágicas, devoradoras, invernales. Todas ellas, luces que nacen y mueren en las costas marinas sin tener ningún interés por viajar o pasear por los territorios del interior.Busqué esas luces en mis primeras fotografías en color y a ellas regreso ahora buscando la infinita memoria que nos asalta, al menos alguna vez, a todos. Busco las luces vivas y naturales.

En estas fotografías no hay ningún tipo de intervención posterior a la toma fotográfica. Sólo luz sobre la propia luz traspasando el tiempo y los espacios como el sutil silbo de cualquier pájaro y tejiendo una renovada memoria extraída de los tiempos profundos.Hay luces que están imantadas y que seducen porque tienen magia en su misma entraña- Las luces oceánicas son hijas directas de los dioses, de las estrellas, de las nubes, de las nieblas y las brumas, de los soles tenues, de la tibieza, el calor o el frío extremo.De ellas, de esas luces seductoras, es el mérito, si es que lo hay, de estas imágenes fotográficas. De la propia naturaleza marina y, no mío.
Septiembre de 2019

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