Entre La Nada y La Farsa

Ralph Gibson ©

Ralph Gibson ©

Celebramos el solsticio de invierno, por lo menos para mi es así. Estos días no significan más que el cambio de estación. Los días empezaran a crecer poco a poco hasta llegar al solsticio de verano. Ahora representa el cambio de un ciclo, el final del año, la reflexión sobre el pasado y la incertidumbre del futuro. No hay nada más que eso, el resto es la gran farsa. Ha sido un año duro, de grandes perdidas, heridas abiertas, cicatrices que te marcan para siempre.

También se han abierto algunos caminos interesantes. Si lo analizo fotográficamente, ahora tengo algunas imágenes que me gustan que no tenía el año pasado, eso siempre es positivo. Por otro lado las leyes de la dictadura han vuelto con el vergonzoso silencio de toda la clase política, más preocupados por no salir  en la fotografía de la corrupción que por hacer una oposición firme y contundente.
Intento aprovechar este tiempo muerto y sin actividad como un proceso de reflexión y organización de los proyectos y las metas futuras. Abstraerse de la presión del entorno es lo más positivo que puedo hacer. Tengo fotografías por realizar y una novela de Robert Walser que me espera encima de la mesa. A los amigos poetas hay que hacerles caso en sus recomendaciones literarias. Ellos dominan el arte de la palabra, remueven nuestras emociones con ellas.

Mañana cuando la mayoría duerma, estaré buscando imágenes de sombras. Me gustan las ciudades vacías y en silencio. Cuando atraviese el parque del Retiro no oiré ni a los jardineros con sus ruidosas máquinas de quitar hojas. no habrá casi nadie, y podré incluso oír mis pisadas y el ruido de las ramas si hace viento.
Perderse por una ciudad vacía, sin tráfico ni gentes, avenidas enteras desiertas. Mientras el sol se elevará por la copas de los árboles proyectando mi sombra sobre el asfalto. Caminar sin nadie al lado, buscando las nuevas ideas y el frescor de la mañana.

El protagonista del Último Tango decía: “No quiero saber tu nombre, nada de ti, ni tu que sepas nada de mi, sólo encontrarnos aquí y amarnos apasionadamente”. Al final, en los momentos decisivos siempre estamos solos, y no queda ni el olor de la piel, ni el sabor de los labios.

Duane Michals ©

Duane Michals ©

František Drtikol. Desire / Deseo, 1928. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Desire / Deseo, 1928. © Frantisĕk Dritkol

Rafael Roa © 2012

Rafael Roa © 2012

 

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