Huir De La Farsa

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Huir de la mediocre bacanal de las apariencias a la velocidad del rayo, como si se tratase de la llegada inminente de la peste bubónica. Alejarse de ese festín exhibicionista de los diletantes y defender a toda costa tu espacio y tu tiempo. El tiempo, ese gran tesoro fungible e irreversible, como el acto fotográfico que los autómatas realizan sin pensar. Lo efímero como gran tesoro y el silencio en contraposición a las estupideces.

Alejarse de esa fauna tóxica de delatores, cobardes y mediocres que se ocultan en la difamación de la denuncia anónima. La selva de las redes sociales en la cual todos estos sujetos intentar obtener la atención que su escasa capacidad intelectual merece. La ausencia de noticias es una bendición para el disfrute intenso del día. Sumergirse en los libros y en el desarrollo de las ideas y disfrutar de aquellas personas que me estimulan y me enriquecen. No tengo tiempo que perder y tengo muy claro qué hacer con mi tiempo. El poeta Caballero Bonald me indica el camino <<somos el tiempo que nos queda>>. No quiero sentir miradas que no quiera ver, ni palabras que no quiera oír o leer. Entiendo perfectamente a aquellos que pueden alejarse del circo de las relaciones y las grandes ciudades, y observo la mirada llena de paz de Robert Frank en su casa de campo; la expresión en sus ojos se debe adquirir cuando uno deja de estar hostigado por ese infinito ejército de histriones. Liberarse de servidumbres inservibles y disfrutar de todo aquello que me enriquece y me hace feliz. Ese es el camino.

La Muerte De La Fotografía

Rafael Roa © 1990 Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55, 10x12cm. Copia 50x60cm

Rafael Roa © 1990
Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55 10x12cm. Copia 50x60cm

Según Sebastiao Salgado la fotografía desaparecerá en unos 20 o 30 años. La fotografía ya ha cambiado debido a la llegada de la era digital. Quizás para mi no sea ese el debate más importante. La fotografía se ha ido modificando siempre desde su nacimiento a la par que surgían nuevos procesos. Cada cambio tecnológico en el siglo XIX iba acompañado de cambios estéticos y narrativos de la herramienta. Ha habido características que se han mantenido desde entonces, y quizás la más importante sea la de la puesta en escena que se mantiene en la actualidad. La mayor parte de la fotografía producida desde su nacimiento ha tenido una puesta en escena en mayor o menor grado. También nos hemos liberado de esa creencia de que la fotografía reflejaba la realidad y aceptamos que sólo sea una huella o imitación de aquello que “sucedió” en un determinado instante. Lo que ha cambiado desde la aparición de la era digital es el uso de la misma. Ahora nos comunicamos con imágenes que capturamos y compartimos desde cualquier dispositivo, en su mayor parte teléfonos móviles. Existe un afán irracional y obsesivo por capturarlo todo y compartirlo en las redes sociales. Hoy mientras visitaba la exposición de Robert Doisneau vi a varias personas fotografiar compulsivamente las fotografías de la exposición, en vez de analizar las imágenes y disfrutar de ellas. Muchas personas no viven la vida, sólo se limitan a capturar imágenes de todo lo que hacen, y compartirlo de forma inmediata en las redes sociales. Existe una necesidad obsesiva de mostrar cualquier acontecimiento cotidiano, exhibirse para ser observado por esa multitud de espectadores ávidos de recibir la aprobación de la comunidad virtual. Mostrar nuestra vida en imágenes es una obsesión para una mayoría de usuarios de teléfonos móviles y redes sociales.

Hace años escribí sobre este tema, y apuntaba que el mundo se dividiría en una gran mayoría de captadores de imágenes y una minoría de fotógrafos o artistas. Estos últimos usarían la herramienta desde la reflexión y la creación, a tráves de ideas o conceptos, que serian materializadas posteriormente en cualquier soporte fotográfico. Podemos volver a ese debate de la estética de la fotografía de la fotografía arte o sin-arte. Sería más acertado diferenciar entre la fotografía como forma de representación de las ideas y las capturas automatizadas que se producen cada día. Sin embargo muy pocas personas se cuestionan por el significado de las imágenes que consumimos, ya sea en el ámbito de la información o del arte.

¿Acaso las imágenes de las tragedias o las injusticias tienen algún efecto en la población que no dure más de 24 horas?

Todo se asimila y olvida. Nada produce la más mínima reflexión o autocrítica. La memoria de pez funciona a la perfección. Se ha escrito mucho sobre esto y de formas muy acertadas por filósofos que ya he citado en otras ocasiones. Quizás nos encontremos en una sociedad cada vez más alienante y fácil de manipular que sólo se mueve por la conservación del hábitat de confort de forma individual. Por lo tanto todas las manifestaciones colectivas reflejan y tienden a aceptar cualquier cosa. El pensamiento crítico es cada vez más reducido y esto afecta a las formas artísticas de producción que están controladas por el mercado del arte. La fotografía existirá siempre que fotógrafos o artistas estén dispuestos a producir imágenes que materialicen ideas, sentimientos o sensaciones personales. La producción de los captadores de imágenes ya es un equivalente de la comida rápida. Nadie se acuerda del sabor de este tipo de comida, y de la misma forma nadie recuerda las últimas diez imágenes que ha visto en una red social dos minutos antes. La reflexión y el trabajo dirigido a la consecución de los conceptos a materializar en imágenes será la base de la fotografía que nos volverá a producir ese Punctum del que hablaba Roland Barthes. La fotografía-arte se imprimirá recuperando ese objeto plano que muestra una imagen, y volveremos a disfrutar de los nuevos matices de impresión y de procesos clásicos que usaran aquellos artistas interesados en una mejor representación de sus obras.

De Omnibus Est Dubitandum

Rafael Roa © 2004 De Omnibus Est Dubitandum

Rafael Roa © 2004
De Omnibus Est Dubitandum

Dudar de todo, buscar incesantemente el significado de las cosas, de todo aquello que afecta a nuestra existencia. Explorar como somos a través de la piel y las sensaciones que nos produce su tacto. Describir todo aquello que nos produce y retenerlas en el recuerdo, como Petrarca sintió la belleza del paisaje. El tiempo borra las huellas de los recuerdos y se instala en la transformación de nuestros cuerpos inyectándonos el virus de la decadencia. Lo efímero se pierde como el viento golpea en nuestro rostro. La piel y las formas que provocaron nuestras pasiones ya no existen porque ya no las vemos.

Todo se transforma y la duda siempre está permanente en nuestro interior. Dudar de todo incluso de lo inevitable. Buscar los pequeños resquicios de libertad y de gozo, alejarse de todo aquello que es nocivo y nos distrae. Gozar del tiempo que nos queda y expresar en nuestras imágenes la esencia de lo que somos, alejarnos de todas las fórmulas que otros imitan en una carrera vertiginosa hacia la nada.

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

Dead Skin

Rafael Roa © 2015 Dead Skin, 23 untitled

Rafael Roa © 2015
Dead Skin, 23 untitled

Only Skin by Laura Terré

Rafael Roa has also focused on the skin, with the intention to develop the concept of existence. Dead Skin is the title chosen to turn our gaze on a set of photographs of posed bodies which are an entirety portrait of the flesh that we are. His desire is to stress that constant inertia that leads the living bodies to death and that leaves traces printed on their skin, wrinkles, tattoos and mutilations, marks inflicted as pass rituals. Due to the documentary effect of photography that puts us on the trail of the living, eternally alive, through the work of freezing the moment, even in the case of aged bodies, almost blue, and deprived of the context of their lives, we don’t see corpses, we see friends, parents, lovers, coworkers.

Roa cuts the bodies into fragments, following a tradition that began with artistic photography of the early twentieth century. Those photographers disregarded for the first time the strict description of the proportions of the human body that had been carried out in nude photography to serve as a model for painters and sculptors. The modern photographers freely interpreted the body shapes and they dared to cut off the head and limbs to avoid any spatial reference. The body shapes are incomprehensible and the suppression of the face and eyes avoided all distraction, all communication with the person. Everything was reduced to flesh. We have magnificent icons in the tradition of abstract nude. As the early trials of Imogen Cunningham and Edward Weston. The portraits of Georgia O’Keefe’s feelings through their hands and equivalent the clouds of Alfred Stieglitz. And at the end of twentieth century, when prejudices to look at the naked body and conventions and taboos are lost, we have the beautiful series of self-portraits by John Coplans (his aged skin of the torso and its separate members of the body) . Or the hyperrealistic series of fragments in black and white, also with aged skin and bushy hairs and wrinkles of Robert Davies. And other style, which searches the beauty of young bodies, they are the unforgettable implausible fragments by Robert Mapplethorpe, who created a beauty body trend in the eighties. Or Bill Brandt, who surprised us with his outdoors nudes in mimesis with boulders from the beaches.

Roa’s photographs follow this tradition, but they do not seek abstraction nor are merely aesthetic , much less documentary (saving the detail of tattoos that give us a clue on the culture of the bodies). Its erotic content refers to an action stopped in time, in which we perceive the subject restless, busy in their passions and sometimes not very content with their physical transformation. The nude becomes a portrait “otherwise”. It was a genre exploited by photography since its origins, both privately and professionally. Unlike painting and drawing in which nude sublimated the human in beauty stereotypes, photography always liked the body as it is. So erotic photography intimidates those who contemplate it because of its realism that particularized personal details. The punctum, that Barthes said as inescapable real place. Photography is brash and gritty. When we look at a naked body, it makes us to hold our breath. Many blush to the erotic photos, they look sideways or take it to a corner and “use it” as pornography, because they feel the contact of the skin where they put their gaze. The mere eye contact produces in them the experience and need solitude for contemplation. The proximity is so strong! The viewer guides its photography experience, creating plans according to their interest and deciding to look at everything at once in the distance or only to look at certain details of the foreground.

Faced with the bodies that Rafael Roa portrays we don’t have much freedom. He diverts our attention from the volume and forms and he focuses on the most superficial: the texture and color of the skin. In these photographs, our gaze is caught inside the skin taut as a parchment lampshade . We see the naked from the vacuum of its volumes, in a diving vision, magic, converting the spheres in concavities.He does this by fragmenting the bodies and using an artificial dominant blue light, as if it was a submerged and amniotic vision. The weightless bodies flow like luminescent air bubbles. The purity of the waters that bath it , works as magnifying glass on the fine hair strokes, on the capillary veins, wrinkles and marks of underwear. We even see what we do not want to see. We know, in any case, that defects will be concealable and beyond that carnal contingency, the human being will wear clothing that will return their soul, hide all their embarrassments and reveal their class differences. May even look for a face in the mirrors where to encastrar their eyes that will bring the gaze and thus stop being only skin.

Dead Skin is a Rafael Roa’s art work

link to buy the book: http://www.rafaelroa.net/libros-deadskin.php

Caminar Sobre Los Bordes

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin

Gilles Deleuze: Los acontecimientos son como los cristales, no devienen y no crecen más que por los bordes, sobre los bordes.

Esa sucesión de instantes van construyendo la historia de nuestra vida, ese tiempo pasado e intangible que recordamos vagamente. Sólo las fotografías nos recuerdan como fuimos, los momentos felices o las miradas llenas de tristeza. El tiempo es el dominador de nuestra existencia y las imágenes son intentos de huellas. Porque una imagen no refleja el antes o el después sólo un tiempo imperceptible del pasado. Es indiferente si lo que deseamos guardar sea algo real, individual o colectivo, o que la imagen producida refleje un pensamiento abstracto de algo que no existe. El resultado final será un lejano intento de imitación de una huella tan fugaz como se evapora el recuerdo de la textura de la piel que acariciamos, o la pasión que vivimos. Crecer sobre los bordes de nuestros abismos personales para identificarnos, para recocernos levemente en nuestro trabajo. Esa síntesis que destila una pequeña parte de nuestro contenido interior, de nuestros conocimientos y vivencias sepultadas por las hojas perdidas del calendario. Reconocernos como reto antes de desaparecer, tener la ilusión de que en esos momentos íntimos de trabajo pudimos aportar un matiz diferente al resultado de nuestras ilusiones y esfuerzos. Reflexionar, pensar, creer en nuestras ideas como forma de representación personal, y alejarse de la marabunta que en tropel destrozan todo a su paso.

Saul Leiter

Saul Leiter©

Lo Efímero, Ocultarse En Las Sombras

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

El concepto de efímero se puede aplicar a la propia vida, al último instante vivido, como ese golpe de viento de súbitamente acaricia nuestro rostro. Eternizar lo efímero siempre ha sido un sueño imposible de realizar, porque cada instante se convierte en pasado con una levedad y fugacidad imposible de detener. Es ir contra natura, de nuestra propia medida de la existencia. Me centraré en la definición del efímero melancólico que revive y reactualiza sin fin el pasado y sus huellas en relación con la fotografía, como herramienta que captura instantes y sus funciones, como testigo de la historia, su evocación de la melancolía del recuerdo, que muchas veces nos atormenta por su perdida. Las huellas se reflejan en nuestros cuerpos por el paso del tiempo, de esas sensaciones perdidas de forma continua y que constituyen nuestro viaje imparable hacía la muerte. Lo efímero de la existencia y lo efímero de la representación visual de nuestra vida o de sus interpretaciones de la misma.

Ocultarse en las sombras es inútil, sus huellas dejaran sus marcas en nosotros aunque tratemos de ocultarnos en la penumbra. La nada avanza irremediablemente y nuestros recuerdos se pueden agrupar en dos segundos de imágenes que reflejan un tiempo pasado, o el registro de una vida. La fotografía guarda nuestros recuerdos en pequeñas cajas o en algún tipo de almacenamiento electrónico que tampoco nos asegurará eternamente su existencia. Todo pasa entre estas reflexiones sobre lo efímero y sus huellas, y esa búsqueda incesante de la felicidad inexistente, del paraíso soñado. Y vuelvo obsesivamente a la búsqueda de esas huellas en ese equilibrio inestable de luces y sombras, de falsas esperanzas y refugio de la derrota inevitable. La imitación, las huellas y los significados de todas las imágenes que producimos nos llevaran a una búsqueda eterna en la materialización de nuestro mundo de sueños. La fotografía como refugio personal de nuestra propia existencia.

Rafael Roa © 2015 De la eerie Dead Skin / Sony a7R

Rafael Roa © 2015
De la eerie Dead Skin / Sony a7R

La Belleza De Lo Efímero

Rafael Roa © 2016 De la serie Dead Skin/ Sonya7RII

Rafael Roa © 2016
De la serie Dead Skin/
Sonya7RII

Las huellas van modificando muestro cuerpo, perdemos sensaciones, emociones y deseos que la fugacidad de los instantes entierra para siempre. Lo efímero ha marcado sus huellas en nosotros, dejando surcos profundos en nuestra piel y en nuestra memoria. Elegir el desnudo como lo esencial y sublime donde mostrar los efectos del paso del tiempo. Nacemos desnudos y nos entregaremos a la tierra o al fuego de igual forma, así será el inicio del viaje de la transformación final. El tiempo vivido como inconstancia y pasaje efímero, repitiendo en bucle la perdida dolorosa de cada instante pasado. El tiempo nos afecta a todos como esa espada de Damocles que destruirá la belleza que amamos y la ilusión de la felicidad que queremos conservar. Dead Skin transita sobre estas ideas, se ha movido en estos parámetros con una estética barroca que yacía en mi subconsciente, sin ser un referente básico para el desarrollo de la obra. Porque nuestros conocimientos y nuestras sensaciones más profundas e íntimas se encuentran aletargadas en nuestro interior y afloran cuando nuestro pensamiento tiene necesidad de ellas, igual que los recuerdos se materializan en fotografías que nos permitan volver al pasado y recordar vagamente como fuimos cuando nuestras ilusiones eran el motor de nuestra vida. Quizás la melancolía esté también presente en Dead Skin, como lo está la perdida de los sueños y los surcos de lágrimas que marcaron nuestros rostros, pero de una forma más sutil, sin arrastrarme a un dolor intenso o a una locura del romanticismo. Este proyecto se materializará en tres meses como máximo con la ayuda de todos. Una vez impreso el libro vendrán el resto de proyectos que en torno a este trabajo surgirán. Pero mi cabeza ya la ocupan nuevas ideas que me ilusionaran con un nuevo trabajo, mientras tanto voy a compatibilizar el final de Dead Skin con el nacimiento de lo nuevo.

Link Pre-venta Dead Skin

Rafael Roa © 2014 De la eerie Dead Skin/ Sony a99

Rafael Roa © 2014
De la serie Dead Skin/ Sony a99

Vídeo de la proyección de mis trabajos en la edición de Fotonoche 2015 – Alcobendas

El Oscurantismo Y El Desnudo

Rafael Roa © De la serie Dead Skin / #SonyA7RII

Rafael Roa © De la serie Dead Skin / #SonyA7RII

Ha muerto Umberto Eco, otra mirada crítica que se desaparece, nos queda sus libros y sus ideas. Ayer me acordé de las humillaciones que sufrió Galileo frente a una colección de ignorantes represores que utilizaron la tortura como arma contra el pensamiento y la razón empírica. En el siglo XXI nada ha cambiado, todo sigue igual en este mundo que se encuentra en los albores de esta revolución tecnológica. Acabar con las ideas, la discrepancia y la protesta con la humillación injusta y la difamación contra aquellos que se revelan contra esa máquina del poder oscuro.

El otro día tuvimos la suerte de asistir a la clase magistral de Joan Foncuberta en el PIC.A, y recordando sus palabras sobre su obra Sputnik: si yo he sido sido capaz de que algunos medios y personas se hayan creído la tragedia del cosmonauta Ivan Istochnikov me da miedo pensar que podrían hacer los gobiernos y las grandes empresas periodísticas para manipular la realidad y dirigir el pensamiento de las masas. Tendríamos que sumergirnos en la obra de Peter Sloterdijk, “El Desprecio De Las Masas” para profundizar sobre el tema. Cuando has sufrido la censura directamente por unas fotografías de desnudo, te das cuenta que esas actuaciones han sido un juego de niños en comparación con el daño moral y físico que otros han sufrido en los siglos anteriores. El otro día mi amigo Carles Mercader citó a François Jullien y su obra De La Esencia O Del Desnudo, texto imprescindible para todos y especialmente para aquellos artistas que quieran comenzar a crear obras relacionadas con el cuerpo humano. El desnudo como una experiencia interior alejada de prejuicios y versus las ideas oscurantistas relacionadas con creencias impuestas que no tienen otro fin que la dominación y la manipulación de las masas.

Y sigo con François Jullien: La experiencia metafísica del desnudo -porque todo desnudo es metafísico- radica pues en que, a través de ese cuerpo, el Ser se deja penetrar en su intimidad. Por tanto no ha nada malo en la exhibición de un cuerpo desnudo, y más si es en un acto de afirmación de la libertad individual y colectiva, frente a los pensamientos  impuestos a la fuerza durante siglos. El desnudo humano es esencialmente bello, es el cuerpo el que contiene y nos proporciona nuestras experiencias más vitales: vivir, soñar, sentir, pensar, amar.

Joan Foncuberta © del proyecto Sputnik

Joan Foncuberta © del proyecto Sputnik

Lo Más Importante Es Saber Atravesar El Fuego

Rafael Roa © 2015 de la serie Dead Skin

Rafael Roa © 2015
de la serie Dead Skin

Atravesar el fuego para llegar a las metas que te propones, evitar las trampas de los mediocres y difamadores, buscar el refugio en las grandes imágenes que nos inspiran y nos han educado a saber usar la herramienta de la fotografía. Me apoyo en la frase de Bukowski como lema en el trabajo. Trabajar sin cesar puliendo las ideas, creando imágenes que no existen en nuestro entorno, llenarlas de metáforas y códigos para que cada uno encuentre su propia interpretación. La piel como paisaje imaginario, salpicado por las luces y las sombras que dan volumen a los cuerpos, el tiempo como espada de Damocles que va dejando sus huellas cada vez más profundas. Nada que decir. Sólo mostrar. Esta frase de Walter Benjamin del libro de los Pasajes me indica el camino. Aprovechar el tiempo, concentrarse en las metas para evitar las distracciones innecesarias y construir una narración precisa. Ser fiel a uno mismo, tratar de controlar lo aleatorio. No abandonar ni buscar los atajos, defender tus ideas tiene siempre un coste si no vas a favor de las corrientes de moda. Buscar, trabajar y definir tu propio lenguaje y contar aquello que necesitas expresar, así de simple.

¿Ojos de Serpiente? (extracto)

Charles Bukowski

no ha sido un buen día

una infamia desportillada impregnaba

mi parte del mundo

y ahora estoy sentado a la máquina

esta noche

a la espera de un poco de suerte y un poco de

luz

Sony a7RII, Primera Imagen

Rafael Roa © 2015 Sony a7RII, el fotógrafo vasco Rafa Guerra

Rafael Roa © 2015 Sony a7RII, el fotógrafo vasco Rafa Guerra

He estado en Bilbao con Josu Zaldibar que me ha organizado 2 talleres en su escuela Blackkamera. Esto me ha servido para una primera toma de contacto con la cámara Sony a7RII con la que trabajaré en los próximos años. Después de 14 meses con la Sony a7R me llega esta segunda versión que realmente me parece impresionante. Quizás nos encontremos con la mejor cámara profesional del mercado. No voy a extenderme en todas las bondades técnicas de este modelo que ya ha sido elogiado por la prensa especializada con pruebas exhaustivas y me voy a centrar en las sensaciones que me produce como fotógrafo. La calidad de las imágenes a la vista está, lo que veis es un jpg sin tocar que acompaña a la captura raw y con una compresión de 4 para que la pueda subir al blog. Trabajar a 51200 ISO, o realizar fotografías desde un coche en movimiento y comprobar la respuesta del sistema de enfoque y la estabilización de la cámara es algo que sorprende gratamente. Más adelante publicaré otro post con más imágenes y a diferentes sensibilidades como hago habitualmente con cada cámara Sony con la que empiezo a trabajar. Por ahora os dejo este aperitivo.

Usos De Las Imágenes

Rafael Roa © 2014-2015 Sin título, Sony a7r

Rafael Roa © 2014-2015
Sin título,
Sony a7r

En el proceso de reproducción plástica, la mano se verá por primera vez descargada de las obligaciones artísticas esenciales, que, en adelante, recaerán tan sólo sobre el ojo que mira a través del objetivo. W.Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, p. 53

Saber seleccionar nuestro punto de vista de la realidad que nos rodea o construir imágenes que puedan reflejar nuestras ideas y sensaciones más personales. Las imágenes como herramientas de expresión personal. Esta utilidad es una de las muchas aplicaciones de la herramienta. Otros nos muestran el horror cotidiano y son usadas como arma arrojadiza para manipular la información al servicio del poder. Las mentiras se inventan para que la masa se crea importante en el desarrollo social y colectivo. Sólo son piezas que se sustituyen en el engranaje. La mirada del fotógrafo se convierte en un testigo incomodo que puede producir imágenes que se oponen a la visión oficial que se quiere dar de los hechos. Entonces llega la censura, en la información y en el mercado del arte que sólo acepta productos que produzcan las menores tensiones en los futuros compradores. Lo políticamente correcto con un envoltorio estético adecuado para convertirlo en un objeto de deseo. Las imágenes como comunicación cotidiana, registros banales de situaciones colectivas o individuales, pintorescas y con una carga de información absurda y evitable. Y llegamos al clímax cuando la clase política se pone frente a las cámaras para lanzar sus proclamas delirantes. Cuando Walter Benjamin habla sobre las peligrosas tensiones que la tecnificación y sus secuelas han creado en las masas refiriéndose al cine, son aplicables al uso político de la televisión y la fotografía por el poder. Nam June Paik uno de los padres del videoarte tenía al medio televisivo como una herramienta de alienación de las masas, y está fue objeto de su crítica a través de sus obras. Las imágenes como usos de manipulación en contraposición al uso de expresión personal de emociones o pensamientos. Cada individuo debería saber interpretar las imágenes que consume y destilar su verdadero significado.

La Reflexión, Lo Efímero

Rafael Roa © 2015 Captura IPhone 5 El Retiro, MADRID

Rafael Roa © 2015
Captura IPhone 5
El Retiro, MADRID

Un día puede empezar con instantes sublimes y acabar con catástrofes provocadas por lo aleatorio que se producen en nuestras vidas. Nuestra planificación puede desaparecer por un hecho no previsto e inevitable que nos conduce a una situación no esperada. En la vida esto es lo más habitual. También en cualquier proceso creativo el resultado final se puede modificar por este tipo de variables que nos conducen a cambiar de rumbo. Encontrarnos con variables incomodas que nos dificultan nuestros planes. Controlar el pensamiento, tener el temple necesario para evitar que la frustración y la adversidad nos derroten. Disfrutar de lo efímero y dar valor a todo aquello que por su repetición no llegamos a disfrutar con plenitud. La humildad en el aprendizaje continuo, y disfrutar del conocimiento nos alejaran de los mensajes equívocos que nos invaden para nuestro control. Enterrar los artilugios de moda provocará en nosotros una liberación que nos permita apreciar lo esencial, alejándonos del control que ejerce la barbarie sobre la vida. Derrotar a esa alienación programada como base para tener una perspectiva diferente a los sumisos borregos que forman los coros de la estupidez. La reflexión nos hará más libres.

En Ninguna Parte, En Cualquier Lugar

Rafael Roa © 2013 De la serie Nowhere, Anywhere

Rafael Roa © 2013
De la serie Nowhere, Anywhere

Buscamos algo que exprese o represente lo que sentimos o pensamos, hacemos uso de las metáforas como herramientas para construir la narración visual con la cual comunicar todo aquello que nos inquieta. Fotografiar es una forma de expresarnos, nuestras imágenes hablaran desde nuestro silencio. Algunas fotografías de este trabajo son testigos de lugares que ya no existen, han sido destruidos. Otras son instantes fugaces que he capturado entre ese mundo difícil de las luces y las sombras. Y todas ellas a pesar de su heterogeneidad forman un todo, un cuerpo que construye esta narración. La crítica de los desastres provocados por el hombre, edificios derruidos, o urbanizaciones que han sido devoradas por la fuerza de la naturaleza. La especulación derrotada por las leyes del mercado y sepultada bajo los matojos que surgen del asfalto. Carreteras que no llevan a ningún lugar y el despilfarro de las construcciones en la nada. Todo esto se mezcla con las emociones cotidianas que disfrutamos desde la intimidad del voyeur que recorre la ciudad buscando algo de humanidad en el interior de la masa que se mueve con la fuerza de la lava bajando por la ladera del volcán. La vida, las pasiones y la muerte detrás de cada esquina, el silencio y el vacío.

Lo Efímero Melancólico

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

Transitar entre la melancolía y el olvido, organizar el tiempo que resta para no perderlo entre la huida y el abandono. Buscar las huellas del pasado y mezclarlas con los nuevos mapas para aislarse del hedor cotidiano. Pequeños desafíos personales que me hagan olvidar del caos colectivo. Reflejar en imágenes los sueños y las ideas que me ayuden a paliar las realidades de los dramas diarios. La nada ante lo terrible, y elegir el olvido ante la melancolía de la perdida y las derrotas.

Buscar un océano personal en las palabras y los pensamientos que otros han dejado como guías para sobrevivir a los naufragios. No polemizar ni con la estupidez ni con la ira de aquellos que creen que el mundo no da vueltas sin su presencia. Huir de los debates absurdos, y evitar perder el tiempo, ese tesoro más valioso que tenemos y no apreciamos lo suficiente. Elegir el misterio de las sombras ante la deslumbrante evidencia de la luz y el silencio como terapia contra las palabras sin contenido. Disfrutar de las imágenes de aquellos que me llevaron a vivir necesitando fotografiar como medio de comunicar las ideas y mi visión de lo cotidiano, en definitiva alejarse de todo lo que nos daña y nos distrae. Todo es efímero, incluso los pequeños instantes en los que creemos que nuestro pequeño paraíso será eterno.

Enseñar Fotografía, PIC.A Año II

Erwitt Elliott Wyoming, USA 1954

Erwitt Elliott
Wyoming, USA
1954

La fotografía es una herramienta muy poderosa que nos sirve para mostrar nuestra visión de la realidad, comunicar nuestras ideas, compartir nuestros anhelos, deseos y sueños. Fotografiar lo que sucede y experimentar para mostrarnos a nosotros mismos con nuestras fotografías. Hoy empieza el segundo curso de la escuela PIC.A en Alcobendas, siempre es un reto enseñar desde tu visión personal de la fotografía y de la vida. Porque no podemos olvidar que para muchos la fotografía es una forma de vida, no sólo como actividad profesional sino como medio de expresión, quizás uno de los más potentes. La fotografía y la vida van ligadas en paralelo con nuestra actividad cotidiana de forma similar a la carrera espontánea del coche y el tren en la fotografía de Elliot Erwitt. Esa imagen es una metáfora perfecta de la vida. Principio y fin de las cosas. Las fotografías se convierten en nuestras propias huellas, rastros que vamos dejando, pistas de los que fuimos en cada momento.

Por eso debemos tratar esta herramienta con el mismo respeto que usamos la palabra y la escritura, usando esas normas básicas a la hora de fotografiar. Esta escritura visual de la vida y de nuestros sueños tiene unos códigos narrativos para poder comunicar mejor todo aquello que queremos compartir. La previsualización, la reflexión y la autocrítica posterior de nuestro trabajo son las bases esenciales de las cuales debemos partir. Una correcta captura digital no equivale a una buena fotografía, tenemos que poner mucha más carne en el asador para obtener eso. Ser generosos en el esfuerzo y analíticos a la hora de enfrentar los proyectos fotográficos. Espero que todos los que empezáis este curso lo disfrutéis y lleguéis a él con tantas ganas como yo de enseñar y seguir disfrutando de esta pasión que para mi es la fotografía.

Invisibles#Invisibles, Un Año Después

Rafael Roa © 2014  Madrid,8,05 de la mañana. Atocha. Invisibles#Invisibles

Rafael Roa © 2014
Madrid,8,05 de la mañana. Atocha. Invisibles#Invisibles

Hoy he salido a la calle a las 7,15 de la mañana, no había terminado de amanecer. A unos 15 metros de mi casa he visto a un hombre sentando en un banco y cubierto con una especie de manta. Con barba, la ropa sucia y rota y extrema delgadez me ha sido imposible descifrar su edad, pero podría estar entre los 40 y 45 años. Dos horas más tarde estas personas dejan de ser visibles para la mayoría. Hace un año estaba acabando mi trabajo de Invisibles#Invisibles una serie que muestra la cantidad de personas que viven en la calle y que se encuentran en el centro de Madrid. No hace falta que nos vayamos a la periferia para verlos. He visto hasta hombres que superaban los 70 años meter sus escasas pertenencias en una maleta e irse a deambular por la ciudad una vez que ya se han levantado. Duermen en cualquier lugar que les sirva de cobijo. Son las víctimas de esta crisis que el sistema financiero ha creado y estamos sufriendo los ciudadanos. Llego al intercambiador de Atocha, todo sigue igual que hace un año. Seis personas todavía duermen, algunos se han ido y otros recogen lo poco que tienen. Fotografío este carro de le sirve a esta persona para llevar lo que le queda, me fijo en el peluche que todavía conserva. Es de un hombre que acababa de recoger sus mantas y sábanas que le sirven de cama improvisada sobre un banco o unos cartones. No ha cambiado nada, la miseria sigue en aumento y el hedor de los miserables que nos han expoliado ya se hace insoportable.

Rafael Roa © 2013 Invisibles#Invisibles

Rafael Roa © 2013
Invisibles#Invisibles

La Fotografía, Lo Efímero De La Existencia

Rafael Roa © 2014 Body and Knife / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Body and Knife / Sony a7R

La vegetación tropical de aquel jardín ocultó la tumba de aquel hombre. La casa corrió la misma suerte. El abandono produjo que todo se transformarse en una especie de cueva donde los pájaros anidaban y los animales de la zona la habían hecho suya. Nadie del pueblo había vuelto por allí después de enterrar al viejo y saquear la casa. No tenía familia y nadie le iba a echar de menos, era normal dar uso a sus pertenencias. Lo único que quedó en aquellas paredes fueron las fotografías que formaron parte de sus recuerdos, nadie las quiso rescatar del olvido y se estaban deteriorando con la humedad y el calor.

Se fueron borrando poco a poco hasta convertirse en un abstracción irreconocible, todas las miradas de aquellos personajes se habían perdido. Las fotografías ya no podían ser una prueba irrefutable de aquellos momentos de felicidad. En alguna todavía se podía ver el cuerpo desnudo de una mujer que estaba tumbada sobre una cama iluminada con la clandestinidad de la luz sobrante que entraba por aquella persiana. En otra, una pareja abrazados miran hacia la cámara, sentados en una tumbona del porche de madera. Recuerdos de un pasado efímero e inexistente, las últimas pruebas de aquellas vidas avanzaban hacía su total desaparición. Nadie quiere guardar los recuerdos de otros ni coleccionar las miradas ajenas e inexistentes. Sólo un fotógrafo es capaz de guardar las fotografías de los otros. Son historias personales ya desaparecidas y moldeadas por una estética que ya está fuera de uso. Restos de aquella fotografía química que las nuevas generaciones nunca conocieron.

La fotografía de aquellos años producía en los que la experimentaban diferentes sensaciones. Todo tenía su tiempo y un ritual que debía cumplirse. El encuadre, medir la luz y hacer la toma. La espera impaciente hasta revelar el negativo sobre el cual empezábamos a previsualizar como podría ser la copia final. El olor a los químicos y las noches de positivado en habitaciones pequeñas y calurosas. La emoción de ver como la imagen surgía en la cubeta del revelador y el ritual metódico del proceso hasta el secado y planchado de las mismas. Las texturas de aquellos papeles que al contemplarlos podíamos sumergirnos en la profundidad de sus negros infinitos. Eran sensaciones irrepetibles como cuando se ama por primera vez. Hay que seguir produciendo imágenes con las tecnologías que ahora tenemos a nuestro alcance. Los que conocimos la fotografía química tenemos recuerdos y sensaciones que otros no tendrán jamás. Repetir esos rituales y trabajar con aquellos materiales es algo que siempre nos llena de sensaciones profundas y únicas. La casa de aquel hombre se acerca rápidamente hasta su destrucción total, muy pronto ya ni será recordada.

Hablo De Madrid

SONY DSC

Rafael Roa © 2009
Sony a900 / Imagen para la historia, se ha permitido de una multinacional que paga muy pocos impuestos en España modifique la posición original del luminoso de Tío Pepe

Nací en esta ciudad, soy gato de esos que la aman y odian y que no podemos vivir sin ella. Madrid representa la dualidad a la perfección, dos mundos enfrentados, dos filosofías opuestas de ver la vida y enfrentarse contra ella. Es una ciudad, libre, solidaría, abierta de fácil integración con los que ya viven aquí. Es una mezcla de culturas entre los que nacimos aquí de padres y abuelos y de todos aquellos que llegaron para vivir aquí y contribuir a formar ese carácter especial que la ciudad tiene. Puedes ser del “Madri o del Atleti y siempre del Rayito”, pisar sin saberlo el suelo sobre el cual se enterró parte de la ciudadela árabe o caminar por avenidas cuya arquitectura ha sido destruida por la especulación financiera, inculta y voraz. Madrid ha sido y es utilizada por el poder, siempre se han servido de ella machacando la historia de la ciudad para sus intereses bastardos. Esto ha producido una división social en la ciudad que viene de lejos, nosotros y ellos. Los ciudadanos que defienden el freno de la destrucción patrimonial de la ciudad, su historia y aquellos que siempre se han posicionado a favor de las loas a ese poder que nos utiliza y nos destruye. Destruir la memoria de las ciudades es un crimen, quieren que el desconocimiento se imponga en la mayoría. No se anhela lo que hemos perdido si no sabemos que algo existía en aquel lugar en el cual tenemos un bodrio arquitectónico fruto de esa especulación inculta y despreciable.

Los milagros no van a solucionar los problemas de los madrileños, porque no existen milagros extraterrenales que solucionen las matanzas e injusticias que se producen a diario en el planeta. La ciudad crece en el caos urbanístico y en el desorden creado por el pelotazo inmobiliario, sin una base estructural económica sólida como muy bien explicaba el maestro José Luis Sampedro, sus textos en esta materia nos abrieron los ojos a muchos estudiantes. Madrid es así, un caos mutante y una lucha continua entre dos mundos enfrentados. Con una luz maravillosa a pesar de ese hongo gris contaminante que nos atrapa cada día. Ahora es una ciudad sucia, abandonada a su suerte, hasta que consigamos enderezar el rumbo hacía la racionalidad del crecimiento y las prioridades que necesitamos. Mientras tanto los descendientes de aquellos salteadores que en la oscuridad de los callejones del siglo XVI te robaban la bolsa o desviaban el oro de las nuevas tierras hacia sus bolsillos seguirán haciendo de las suyas.

Rafael Roa © 2014 Sony a7R / Farmacia situada en una esquina de la calle León, barrio de las letras.

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Farmacia situada en una esquina de la calle León, barrio de las letras.

Roa©retiro4589

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Niebla de primavera en El Retiro

Roa©Granvia490

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Pareja en la Gran Vía

Luna De Agosto

Rafael Roa © 2014 Venus 1 / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Venus 1 /
Sony a7R

Lo efímero de la vida se refleja en nuestros rostros y en nuestros cuerpos hasta el punto de no reconocernos. El tiempo modifica incluso el brillo de nuestra mirada y los gestos cotidianos con los que nos enfrentamos a cada día. La luna llena de ayer que alimentó nuestro espíritu no será la misma hoy. Vamos inexorablemente hacia el final que llevamos construyendo durante años, será violento e impredecible. Las guerras y masacres se suceden en silencio cada año. Que no sean portada del negocio informativo no quiere decir que no existan. Las cortinas de humo del poder mundial usan esa información como el mago hace aparecer y desaparecer los naipes de la baraja.

La represión de las ideas y la masacre de los inocentes, la perdida de asistencia social a los ancianos porque hay que hacer hueco y abaratar los costes de las jubilaciones. Los virus que se propagan para exterminar a inocentes han sido creados por la industria militar igual que esas pandemias que se anuncian a bombo y platillo para el enriquecimiento de las farmacéuticas multinacionales. No morir idiota es lo mejor que podemos hacer. Los fanatismos religiosos muestran la ignorancia de las gentes. Los resultados electorales de Turquía y las masacres de Palestina como un espectáculo televisivo son dos ejemplos validos. Antes lo fueron Vietnam y Camboya por poner dos ejemplos de masacres de la última parte del siglo pasado. Las fotografías de hechos similares funcionan como la memoria efímera de los peces, provocan un impacto inmediato que se olvidan en la mayoría cuando llega la información deportiva. La manipulación sigue, someten a las gentes y les hacen pensar que todo lo que hacen es por su bien. Mientras el sistema financiero prepara nuevos productos para robar los ahorros a las personas que han trabajado toda una vida. Nadie pone freno a esos atracos.

El cuerpo desnudo como arma inocente de transgresión visual, de incomodar a la estupidez de las mentes sometidas por los caprichos del sistema. Controlar los cuerpos, la sexualidad es una forma de garantizar la sumisión. La ablación como control del placer de las mujeres es un crimen contra la vida. La fotografía mayoritaria se desarrolla como la multiplicación de los panes y los peces, grandes cantidades de imágenes realizadas en serie y sin ningún valor añadido. Las aburridas aplicaciones de los smarthphones producen millones de gigas de basura visual. Que esto sea así es un simple anécdota frente a lo que se avecina. Mientas tanto nuestros rostros y cuerpos cambian para hacerse irreconocibles. Sólo algunas imágenes del pasado nos recordaran como fuimos, la memoria es frágil y nuestro tiempo se va acabando poco a poco.

La Destrucción De Madrid

Rafael Roa © 2014 Tienda abandonada a pocos metros de la Puerta del Sol / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Tienda abandonada a pocos metros de la Puerta del Sol / Sony a7R

Las ciudades se transforman con el tiempo igual que las arrugas modifican nuestros rostros, son las huellas de esos cambios. Muchas veces destruimos lo que en otro tiempo fue valioso para otros o lo sepultamos en el abandono y el olvido. Las ciudades que no conservan su pasado terminan por convertirse en lugares impersonales que carecen de referencias y carácter.
Me estoy dando cuenta que muchos de los lugares que yo veía al pasar ya no existen y son como cadáveres que se van destruyendo día a día ante la mirada indiferente de todos.
Que cierren viejas tiendas de guantes, fajas, sellos de caucho, papelerías es algo que ni nos damos cuenta, negocios que ya no son rentables se quedan a la intemperie de la lenta destrucción, a la espera de que la piqueta les de la puntilla final con un nuevo negocio y un luminoso que seguramente no cumpla las normas municipales por encontrarse en el casco histórico de la ciudad. Tiendas con decoración art déco, rotulos de época han sido destruidos o abandonados.
La noticia del abandono del edificio Montano situado en la calle San Bernardino 3 y que en su interior se encuentra la sala de conciertos del siglo XIX es un ejemplo de esta destrucción sistemática del patrimonio de Madrid.
El paseo de la Castellana sufrió el expolio especulativo de la post guerra, los restos de la ciudadela árabe de la antigua Magerit que se encontraban en el subsuelo de la plaza de Oriente fueron destruidos en un mes de agosto de hace más de veinte años para la construcción de un aparcamiento.
Otro de los edificios que peligra es el Teatro Albéniz cuya plataforma de ciudadanos para salvar el teatro sigue en una lucha titánica para poder salvarlo de los turbios negocios especulativos que siempre como buitres amenazan la ciudad. Esta es la historia triste de Madrid, una ciudad que es pasto de la especulación desde hace más de 100 años.
Al final no quedará nada, sólo el recuerdo en las fotografías que las gentes hayan hecho de esos lugares.

Rafael Roa © 2014, Tienda cerrada por jubilación del propietario, muy cerca del CBA / Sony a7R

Rafael Roa © 2014, Tienda cerrada por jubilación del propietario, muy cerca del CBA / Sony a7R

Disfrutar De Lo Efímero

Antoni Arissa, Fundación Telefonica ©  PHE

Antoni Arissa, Fundación Telefonica ©
PHE

Ayer una mujer 25 años mayor que yo me dijo: “cuando envejeces ya no tienes miedo a la muerte sino a no poder valerte por ti mismo, a la incapacidad de gestionar tu vida”. Lo efímero de la vida en determinados momentos nos hace darnos cuenta que un año es un suspiro. El valor del tiempo y como varía nuestra percepción sobre su magnitud en nuestra vida. La fotografía es una herramienta que registra el pasado, instantes efímeros que pretendemos que sean eternos. Nuestras ideas en imágenes como expresión personal. Pero creerse que somos imprescindibles es la valoración de los pretenciosos.
Ya sabemos que la percepción de sentirse importante define siempre a un estúpido. El ego, el poder y los miserables. La tontería de lucir la gorra usada de mariscal de campo y las dotes de mando. La vida y la fotografía están ligadas al tiempo, lo primero es nuestro propio camino y desarrollo, siempre con el anhelo de un final feliz que no existe y que nos impide disfrutar de lo cotidiano.
Valorarlo como algo único e irrepetible similar a una copia de papel baritado. Hay copias y situaciones en la vida similares pero nunca idénticas. El deseo de repetir las mismas sensaciones nos llevará a una sensación frustante de fracaso. Apreciar las similitudes de los instantes y el disfrute de aquello que nos hace felices alejados de la feria social de las vanidades es lo esencial para mi en este momento.
A esto le añado mi relación con la herramienta de la fotografía como medio para expresar mis sensaciones e ideas fuera de cualquier otro contexto.
Las reflexiones lúcidas de Amelia Valcárcel, la trompeta de Chet Baker, y las fotografías de Antoni Arissa son ejemplos de cosas importantes para disfrutar de este día. Podremos ver la exposición de Antoni Arissa hasta el 14 de septiembre en la Fundación Telefonica.

Ruth Bernard © 1962 In the box

Ruth Bernard © 1962
In the box

La Búsqueda Continua

Rafael Roa © 2014 En el paraíso

Rafael Roa © 2014
En el paraíso

Los pensamientos hay que convertirlos en palabras rápidamente sino pasan directamente al olvido igual que aquellas sensaciones que ya se perdieron en nuestra frágil memoria. Fotografiar para transmitir esas ideas que en muchas ocasiones quedan ocultos en nuestros silencios. El silencio, el olvido y las miradas perdidas que pasan fugazmente ante nosotros. Capturar esos gestos que nos atraen, esas generosas miradas liberadoras del hastío cotidiano.
Fotografiar lo que otros no ven en esa búsqueda constante de la propia definición. Explorar las densas sombras que esconden otro tipo de discursos. Alejarse de las modas que se llenan de una turba de fanáticos seguidores. Los manuales del tesoro no existen y la técnica no sirve para encontrar el santo grial. Sólo los más creativos saben servirse de ella para ofrecernos paraísos nunca vistos anteriormente.
Lo más innovador es sólo para paladares que saben destilar el sabor del manjar oculto. Los patanes devoran las instrucciones del gurú como si en ellos estuviese la salvación eterna.
Aprender a mirar y expresar tus propias ideas en imágenes es lo más valioso que debemos cuidar y esforzarnos en que se desarrolle día a día.
Mientras tanto Miao Xiao Chun me muestra en su “Microcosm” todo aquello que le emocionó para realizar su propio camino, es como una liberación encontrar los fantasmas comunes en los otros. Refugiarse en su talento generoso para liberarse de los vendedores de baratijas.

Lucien Clergue En Las Ventas

Rafael Roa © Lucien Clergue hoy en Las Ventas inaugurando su exposición "60 Años En Las Plazas Toros"

Rafael Roa © Lucien Clergue hoy en Las Ventas inaugurando su exposición “60 Años En Las Plazas Toros”

He tenido el placer de encontrarme con Lucien Clergue, uno de los grandes fotógrafos franceses. Ha inaugurado esta mañana en la plaza de Las Ventas de Madrid su exposición “60 años En Las Plazas de Toros”, escenas de las corridas y retratos de toros, toreros y personalidades de estos años.
He tenido noticia de esta exposición gracias a Josephine Douet, fotógrafa francesa que también fotografía estos temas y a la que he tenido el placer de conocer.
Como sabéis Clergue es uno de los grandes fotógrafos que han tratado el desnudo y fue fundador de Les Rencontres d’Arles. Es una exposición interesante que podremos ver hasta el 8 de junio. La entrada se efectúa por la puerta de arrastre de la plaza.

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Lucien Clergue © 1957
Luis Miguel Dominguín en Arles

Lucien Clergue ©1960 Ordoñez en Arles

Lucien Clergue ©1960
Ordoñez en Arles

Lucien Clergue © 1962 Picasso preside una corrida en Fréjus

Lucien Clergue © 1962
Picasso preside una corrida en Fréjus

La Luz Del Amanecer

Rafael Roa © 2014 Red corner Sony a99

Rafael Roa © 2014
Red corner
Sony a99

Mañana tengo un taller de desnudo, alumnos nuevos y amigos que vuelven a mis talleres. El día comenzó con la formalización de un proyecto conjunto con Jesús León. Un viaje nuevo y compartido con un colega, promete ser apasionante.
Cuando Madrid se despierta en primavera es una gozada ver como se configuran poco a poco las luces, las sombras y los colores. Esperar en esas esquinas en las cuales el sol las cruza suavemente al amanecer es un espectáculo en el cual percibes un cúmulo de sensaciones diferentes.
Las gentes caminan por las aceras, a contraluz se vuelven misteriosas en esos cruces donde la luz se filtra como un rayo fugaz sobre sus rostros. La brisa es suave al amanecer y poco a poco la ciudad cobra vida y los sonidos van aumentando en intensidad hasta crear esa sinfonía disonante y abstracta.
El día comienza, las luces las sombras y los viajes se ponen en marcha. Troya está cada día está más lejos y las huellas del camino se vuelven cada día más tenues.

Rafael Roa © 2014 nude # 351 Sony a99

Rafael Roa © 2014
nude # 351
Sony a99

 

El Cuerpo Deshabitado

Rafael Roa © 2014 El secreto bajo las ramas, Sony a99

Rafael Roa © 2014
El secreto bajo las ramas,
Sony a99

Fotografiar el cuerpo es buscar un equilibrio entre luces y sombras que moldeen las formas y nos conduzca a esos caminos soñados donde habita el deseo. El cuerpo del otro como el oasis en el cual esconderse de las pesadillas cotidianas, de las angustias y las derrotas. Cada fotógrafo ha usado la piel de los otros para proyectar sus fantasmas interiores y sus deseos más íntimos. Las sombras ocultan partes del territorio anhelado o de las formas que codiciamos.
Lo efímero que no podemos atrapar, sólo coleccionamos en fotografías instantes del pasado. La fotografía retiene la memoria de aquellos que ya no están. Los muertos desaparecen de sus nichos para dar cabida a otros cuerpos recientes. Las lágrimas de otros renovaran el eco del olvidado de las anteriores.

El París que fotografió Atget sólo se vive en esas fotografías. Todo se ha transformado igual que la piel se deteriora con el paso del tiempo, las ciudades se van enterrando y las nuevas  surgen de los cimientos de las anteriores.
La fotografía es la herramienta que retiene el pasado, los cuerpos sobre los cuales proyectamos nuestros sueños se esfuman como la niebla al amanecer y sólo permanece el eco de los susurros y las fotografías que hicimos para eternizar nuestros instantes de gozo.

Take This Waltz

Rafael Roa © 2014 1 de mayo en Madrid. Sony A99

Rafael Roa © 2014
1 de mayo en Madrid.
Sony A99

Acabo de ver de nuevo Take This Waltz de Sarah Polley. Una película de sentimientos y relaciones personales en una sociedad del bienestar. Con una fotografía muy contemporánea, esta cineasta siempre saca partido a las historias cotidianas.
Las inquietudes de las sociedades en las cuales se vive más apaciblemente siempre están vinculadas a las insatisfacciones personales. El aburrimiento, el hastío, las frustraciones de no tener o sentir todo aquello que se sueña o desea.
Me encuentro a Orwell en una fotografía de Centelles. Más alto que todos, sobresale al final de un pelotón de brigadistas que vinieron a combatir al fascismo en España. En esa guerra asesinaron a Lorca, no murió por casualidad como se escribe en algunos libros de texto de este país. Cambiar la historia y convertir a los asesinos en héroes y a las víctimas en culpables. Condecorar al brujo que alimenta las mentes corruptas del poder y les libra de sus pecados es tan repugnante como ocultar los desahucios violentos de inocentes. La mentira como verdad absoluta.
Viejas banderas surcan las calles. Sólo cuatro soñadores todavía creen que todo es posible.
¿La utopía sigue existiendo?

Abandonar los sueños es aceptar la derrota. Los sueños a veces nos traicionan y nos producen una alteración de la percepción. Creemos que nos aman o que amamos cuando sólo es una huida para ocultar las realidades que nos atrapan.
Orwell y ese 1984 que hoy cada día está más presente en nuestras vidas. La ficción se acerca a la realidad cotidiana.
La gente borra nuestras miradas de sus recuerdos, se entregan a otros territorios sin pedir antecedentes penales. Retozan con el enemigo que les proporciona esa ilusión pasajera y confortable de estúpida felicidad aderezada con algún bienestar material.
Me encuentro con las muñecas rotas y abandonadas en un escaparate. Sus miradas podrían ser similares a cualquiera de los rostros anónimos con los que nos cruzamos cada día sin mirar el color de sus ojos. Somos autómatas que viajan en los trenes hacia nuestros trabajos poseídos por la pantalla de un móvil que nos protege de nuestras amarguras interiores. Me gusta el silencio de la noche y del amanecer. Ese silencio es el refugio que necesito para pensar en como puedo materializar mis ideas en imágenes que despierten a otras miradas al amanecer.
Leonard Cohen me acompaña con Take this Waltz.

Rafael Roa © 2014 Muñecas rotas. Sony A99

Rafael Roa © 2014
Muñecas rotas.
Sony A99

There’s Not Chop Suey Tonight

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There's not Chop Suey tonight

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There’s not Chop Suey tonight

“No hay chop suey esta noche” (2011) es una pequeña pieza de vídeo que muestra imágenes cotidianas. El claroscuro y el movimiento continuo sin retorno. El tiempo como medida de nuestro propio final. La búsqueda sin tregua de las sensaciones que perdemos en cada segundo, los recuerdos como ejercicio de la melancolía continua.

El uso de lo aprendido, las calles vacías en la noche y la huida sin mirar atrás. Todo se ha perdido. La sirena anuncia el uso de la violencia legal. Aviones que despegan llenos con cuerpos de esclavos. No hay luna llena y las calles se llenan de almas que vagan poseídos por la brujería.
Lo efímero de cada uno se convierte en su camino inevitable hacía el final. Ni Chet Baker me puede dar consuelo esta noche.

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There's not Chop Suey tonight

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There’s not Chop Suey tonight

No hay chop buey esta noche / There’s not chop suey tonight from Rafael Roa

Muy Poco Tiempo Para Besarte

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

“Poco tiempo para besarte” (2011) es una pequeña pieza de vídeo que muestra imágenes cotidianas. Es una metáfora sobre lo efímero de nuestros actos. El tiempo como una medida de nuestra propia vida y nuestras sensaciones. Eternizar lo efímero del tiempo que nos produce placer o felicidad y borrar el dolor y los momentos que se enquístan dentro de nosotros como una enfermedad terminal. Todo aquello que hacemos se convierte en pasado, no queda nada después de cualquier pequeño movimiento, ni siquiera el recuerdo del tacto sobre nuestra piel. Las voces se pierden con el silencio y las miradas con la oscuridad.

Todo es tan breve, se enciende una luz roja, te detienes y crees que el tiempo es infinito, un ámbar inoportuno y se acabo el momento de pasear por tus labios. Me gusta besar en los semáforos, tiene ese toque furtivo del colegio, cuando crees que todo es eterno y verdadero.
Lo mejor es la metáfora, hacer soñar al que mira, que imagine paraísos inexistentes escondidos en la tostadora o detrás del seto del jardín, pensar que todo es perfecto y a nuestra medida.
La reina madre sigue en su pedestal, no bajó al mundo real, sigue en su reino decadente que se descompone como una fruta madura llena de gusanos. La difamación como su ideología  y  las deformidades de su cuerpo son sus signos de identidad en las cloacas en las que habita.

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Poco tiempo para besarte from Rafael Roa

Sobre La Censura

Rafael Roa © 2014 Dog

Rafael Roa © 2014
Dog

Leo un artículo sobre la censura en el arte, una lista de casos concretos que se han producido últimamente. Se citan nombres ilustres del arte contemporáneo de este país.
La censura es la marginación de la obra del artista. No existes para ellos, no te programan y se cierran las puertas de los grandes museos. Que Santiago Sierra no haya tenido una retrospectiva en el MNACRS, ya huele. El negocio del arte lo maneja el poder, quién levanta la voz o se mueve, no sale en la foto. Siempre ha sido así. Por eso los que tienen talento siempre se han ido del país. Otros no se van porque están atados a sus miserias.
Muchas veces la censura es torpe y directa, alguien tiene una exposición y el cabo primero de turno ordena su cierre, o retiran las obras de la discordia. Pero cuando funciona de verdad nadie se entera, ni sale en la prensa, simplemente encierran los proyectos en un almacén y te ignoran. Nadie habla de ello porque lo desconocen, sólo se dedican a cerrar el circulo y a no dejarle ninguna salida.
Al final estos artistas se marginan y buscan otros cauces alternativos, pero el poder les cierra la difusión de sus proyectos.
Quedan reducidos a esa frase que yo utilizo mucho; “Sólo existes cuando te veo”. Nadie los ve, no conocen sus últimas obras, ni lo que están haciendo, por lo tanto no existen para la mayoría.
Es así de simple. No hace falta mucho ruido para ser eficaz en la censura. Son más torpes aquellos que ordenan golpear a los trabajadores en las calles. No puedes dar un arma a un animal, ya lo mostró Stanley Kubrick en 2001, Odisea En El Espacio, el mono con el hueso matando a otros. Ahora llevan casco y les pagan por ello.
A diferencia con el mono de Kubrick, ejercer la violencia siempre ha sido más fácil de aprender. Me gusta la reflexión en cualquier actividad. Las ideas tienen que ser la base donde podamos sustentar cualquier cosa que queramos desarrollar, el resto sólo son parches, pequeños saltos al vacío, divertimentos a los que queremos otorgar mayor relevancia.
La maquinaria del poder es aplastante, siempre han tenido mediocres dispuestos a ejercer el trabajo sucio por unas monedas, el hedor es tan insoportable que ya nada podrá cambiar esta situación tan miserable. Llegamos tarde al sueño de la libertad guiando al pueblo de Delacroix y nos enfrentamos a un túnel sin salida. Los corruptos encima nos hacen una peineta.

Rafael Roa © 1996No way out - Polaroid 20x24" - 50x60cm

Rafael Roa © 1996
No way out – Polaroid 20×24″ – 50x60cm

La Niebla

Rafael Roa © 2014 Sony a7R, niebla1

Rafael Roa © 2014
Sony a7R, niebla1

Caminar entre la niebla te produce una plácida sensación de aislamiento y te sumerge en un estado que te anima a avanzar hacía el olvido. Olvidar lo estéril y todo aquello que te provoca la ansiedad de aquel recuerdo que se materializó en imágenes.
Como dijo Alison Morley en su taller sobre la edición en la fotografía que se celebró en el PIC.A el pasado fin de semana: “Es necesario ordenar las imágenes para poder contar la historia”.
Ordenar las imágenes para ordenar el olvido, hacer desaparecer de nuestra memoria todo aquello que nos hace daño, y evitar también las trampas diarias de la difamación y la calumnia. Otear el horizonte y ver a las alimañas que se pelean por unos galones de cabo primero en la nada es realmente patético. La codicia por esas pequeñas parcelas de poder tan ínfimo como una cagada de un pequinés, penosas imágenes para el amanecer.

Afortunadamente después de la niebla me encuentro con la poesía de Bukowski que como mi cámara siempre ha sido un refugio:

born next to cold dogs and                                    he nacido junto a perros fríos y

railroad tracks.                                                vías del ferrocarril.

born to live with the                                         he nacido para vivir con los

lost.                                                                 desahuciados.

Como escribe este escritor: “lo más importante es saber atravesar el fuego”, evitar las balas de aquellos que son incapaces de usar otra herramienta que el lanzamiento de botes de mierda para acabar con aquellos que sus principios son el trabajo continuo y honesto.
Y llegas a tu refugio interior de seguir apostando por esa forma de fotografía que otros desprecian. La reflexión antes de la toma, la selección de tu realidad o la materialización de las ideas. Evitar a aquellos que creen que una aplicación de un móvil es el nuevo fotoperiodismo, y que el pequeño truco del hdr es el nuevo lenguaje del paisaje.
Quieren que la cultura se convierta en usos de sumisión donde la tecnología este por encima del pensamiento, y un autorretrato se convierta en un selfie colectivo de la estupidez frente a un instrumento de captura digital. La representación de la decadencia.

Recurro a Bukowski de nuevo:

what we need is less false education       lo que necesitamos es menos falsa educación

what we need are fewer rules                  lo que necesitamos son menos leyes

fewer police                                              menos policía

and more good teachers.                         y más buenos maestros

Es más positivo a veces dejar que la niebla nos evite la repugnante visión de nuestros comportamientos, refugiarse en ese espacio alejado de todo aquello que nos golpea cada día. No ver a las jaurías matarse por un bocado de basura.

Alison Morley con Elena Hermosa en el taller de edición. Master de PIC.A

Alison Morley con Elena Hermosa en el taller de edición. Master de PIC.A

William Kleim ©

William Kleim ©

Daido Moriyama ©

Daido Moriyama ©

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