El Aburrimiento

Rafael Roa © 2014 De la serie Dead Skin

Rafael Roa © 2014
De la serie Dead Skin

Cansado de la creatividad que inunda la red, como unos interpretan las ideas de los otros haciéndolas propias en un santiamén. Que gran imaginación desborda la población mundial, en un periquete ves réplicas de Kumi Oguro, Ellen Kooi, Elina Brotherus o Arno Rafael Minkkinen. En un pequeño paseo por el “Cara Libro” te encuentras estos ejemplos por citar unos pocos. Una vez una fotógrafa me dijo sin pestañear: “Voy a ver si me compro algunos libros de artistas emergentes para inspirarme”. Esa última palabra quería decir sin titubear vamos a ver de quien puedo copiar.

Así está el patio, la mayoría ha hecho propias las palabras del gran gurú y se han pasado a la post-fotografía abrazando esa nueva religión como tabla de salvación para su falta de ideas. Es muy fácil, te sientas en el ordenador y empiezas a devorar sin descanso webs y más webs y luego haces un refrito lo agitas en una coctelera y de repente tienes tu obra original y te defines como autor. Incluso si una marca te ha hecho un encargo de fotografiar a los cowboys de Arkansas para un folleto turístico te postulas como autor y sacas pecho pavoneando tu estupidez.

Expones en cualquier sala y piensas que has llegado al Olimpo de los dioses, que te sentarás con Avedon, Newton, Penn o Walker Evans y que tus cagadas de refritos van a pasar a la historia. Y que por supuesto nadie se ha dado cuenta de tus fechorías porque de pequeño ya te decían en el colegio que eras una chica/o muy espabilada/o. Que Elina Brotherus se desnuda y pone manzanas y peras en una mesa, pues tu haces lo mismo y nadie se dará cuenta. Que Kumi Oguro cuelga adolescentes del techo pues me lo monto en otra localización y ya. O me desnudo y a dar saltos por los bosques. Bueno creo que necesito aislarme de todo lo la gente cuelga sin cesar, dejar de ver tantas intentonas pretenciosas de transcender a base de me gustas y refritos de otras cosas. No saber que eso existe en un descanso necesario que nos debemos tomar.

Peter Lindbergh

Peter Lindbergh ©

Peter Lindbergh (1944, Lissa, Polonia) es un fotógrafo alemán que durante los años ochenta y noventa trabajó intensamente con ese grupo de las denominadas super modelos y que estaba compuesto por: Christy Turlington, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Cindy Crawford, Stephanie Seymour, Isabella Rossellini y Nastassja Kinski.
Muchas de ellas deben su fama a Lindbergh que si puede ser considerado como el fotógrafo de este grupo de modelos. Linda Evangelista o Naomi Campbell no han ocultado sus preferencias para trabajar con él. 
Ha sido habitual en todas las ediciones de Vogue del mundo, y ha trabajado con todos los grandes diseñadores de la época desde Armani a Lagerfeld. Gran retratista y poseedor de una naturalidad para la fotografía del desnudo, su trabajo ha ido evolucionando desde las sencillas producciones de los años ochenta a la complejidad de las realizadas a finales de los noventa que podemos considerar casi como cinematográficas.

Peter Lindbergh © Vogue Italia

Peter Lindbergh ©

Ha realizado documentales, comenzando por aquellos que realizó a ese grupo de supermodelos, hasta el de Pina Bausch, la famosa directora del la compañía de danza contemporánea de Wuppertal.
Es un fotógrafo fundamental para entender la historia de la fotografía de la moda de los últimos treinta años. Si estamos iniciando nuestro camino en la fotografía de la moda es fundamental conocer a los fotógrafos que han marcado el camino en los últimos 60 años. Desde Penn, Avedon o Klein hasta Bourdin, Newton, Demarchelier, Sieff o Lindbergh. Dedicarse a la fotografía de la moda no es poner a una chica mona, con una ropa que nosotros creemos adecuada delante de la cámara. Es contar una historia de seducción, con unas modelos, y el equipo perfecto. Es conseguir que las consumidoras de esos productos, sueñen con poseerlos para vivir las historias de glamour y seducción, que creen que viven las modelos. Ayer comentaba en mi Facebook “que cuando la gente se acostumbra a la mierda, al final les gusta”.
Quizás sea un comentario muy vehemente por mi parte pero es real. La gente pueden ver fotos muy malas cada día, al final les terminan gustando, no hay criterio ni en el espectador, ni en muchos de aquellos que cogen una cámara entre las manos y se hacen llamar fotógrafos. Ser fotógrafo es algo más que el apunta y dispara que pregonan muchos, es ser reflexivo en el acto de fotografiar y riguroso en la previsualización, dominar la técnica y saber ejercer el oficio con seriedad.

Peter Lindbergh ©

Peter Lindbergh ©

Peter Lindbergh ©

El Encuadre Preciso – Aprender a Fotografiar

Irving Penn ©

Irving Penn ©

Soy de esa generación de fotógrafos que aprendimos a hacer encuadres precisos. Era un plus saber hacerlo bien y poder positivar tus fotografías con las marcas negras del negativo a sangre. A mí me gusta esa dinámica de trabajo, aprender a ver, darte cuenta de lo que sobra antes de disparar. Requiere estar más concentrado y poner mucha más atención en lo que uno hace, te hace ser más reflexivo y te diferencia de los chimpancés con cámara, que aprietan el dedo compulsivamente y al final nos obsequian con gigas de basura digital.
Hay errores que un principiante que hace retrato debe corregir, no cortar dedos, poner atención a donde se deben de hacer los cortes de los planos medios y cortos.
Ver lo que sobra en la escena, un punto luminoso en una esquina hace que la fotografía pierda su interés, no cortar las cabezas por detrás del sujeto con lineas verticales y horizontales, eliminar todo aquello que sobra y que puede hacernos perder interés por el motivo principal de la fotografía. Los maestros como Irving Penn, con un encuadre arriesgado para su época de esta fotografía de moda, o los retratos de Truman Capote o de J.S Perelman por poner unos ejemplos. Reconozco que en mi periodo de formación, Penn fue uno de los grandes maestros que más me influyó en mi trabajo de moda de alta costura, y también en mi forma de afrontar mis primeros retratos con tomas desde arriba que me situaban en un plano más alto del modelo e incluso provocaba una cierta deformación en el sujeto. Este fabuloso retrato de Yasuzo Nojima de 1932, es de un atrevimiento vanguardista, de una búsqueda en la forma de mirar y seleccionar la realidad. La influencia del constructivismo en la fotografía japonesa de esos años es evidente, la sombra de Ródchenko es muy alargada. Encuadrar es aprender a mirar, es seleccionar en un instante esa parte especial de la realidad que vemos y de esta forma diferenciar nuestro trabajo del resto. Esta mañana mi amigo Gabriel Corchero, me ha mostrado la web de esta pareja de holandeses Inez van Lamsweerde and Vinoodh Matadin y he descubierto en su web unos fabulosos retratos, pero me ha impactado el de Clint Eastwood, oculto tras el humo como saliendo de un misterioso escondite. Os recomiendo que veáis el trabajo de otros y aprenderéis a encontrar vuestra propia forma de mirar.

Richard Avedon © 1975 Retrato del fotógrafo Robert Frank

Richard Avedon © 1975
Retrato del fotógrafo Robert Frank

Yasuzo Nojima © 1932

Yasuzo Nojima © 1932