La Espada De Damocles

Rafael Roa © 2014 Untitled 2 / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Untitled 2 / Sony a7R

Me voy a dormir con la mala noticia de la muerte de Lucien Clergue, no era bueno empezar el fin de semana así. Tuve ocasión de fotografiarle el pasado mes de mayo. Uno de los grandes fotógrafos del desnudo, padre de los encuentros de Arlés y con una vinculación intelectual con las vanguardias nos deja a la edad de ochenta años. Una edad estándar para morir. Peter Greenaway ha pedido que lo desconecten a esa edad pues piensa que ya no se puede hacer un trabajo intelectual serio, y parafraseando a Woody Allen: “cuando empiezas a babear te sitúan al final de la sinagoga”. El tiempo actúa como la espada de Damocles sobre nosotros, nos advierte de nuestra insignificancia y nos coloca en la un punto de vista sobre la vida que nunca debemos perder. Diferenciar lo esencial de todas aquellas cosas, actos y relaciones evitables que debemos filtrar en nuestras vidas. Las miserias cotidianas nos deben de servir para afianzarnos en ese punto de vista serio y reflexivo sobre todo lo que nos rodea. Compartir como un acto generoso para evitar la estupidez ignorante que nos invade y buscar los silencios profundos y duraderos.

Al final sólo queda el vacío infinito y profundo, nuestros allegados limpiaran nuestras posesiones prescindibles que hemos acumulado durante años. No hay acto más triste que visitar una casa en la cual los que la habitaban no volverán jamás, o han muerto o ya están en la sala de embarque para ese viaje final. Sólo nos quedan las fotografías, aquellos positivos en papel baritado que guardamos en algunas cajas con la herencia fotográfica de nuestros padres. Las fotos de familia, la memoria que muchos arrojan a los contenedores de basura igual que los políticos han permitido la destrucción de las ciudades, la perdida de ese patrimonio cultural que ha sido pasto de las piquetas. Los teatros abandonados y las ruinas de Magerit enterradas en un aparcamiento. Y ahora estoy hablando de Madrid.

Lucien Clergue ©

Lucien Clergue ©

Lucien Clergue ©

Lucien Clergue ©

Lucien Clergue ©

Lucien Clergue ©

Rafael Roa © Lucien Clergue hoy en Las Ventas inaugurando su exposición "60 Años En Las Plazas Toros"

Rafael Roa © Lucien Clergue hoy en Las Ventas inaugurando su exposición “60 Años En Las Plazas Toros”

La Piel Y El Hedor Del Saqueo

Rafael Roa © 2014 Body with tattoo 1 / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Body with tattoo 1 / Sony a7R

Comienza otra semana, ya quedó atrás el taller de Barcelona. Como siempre un placer volver a ver a viejos amigos y conocer a nuevos alumnos. La ciudad más o menos igual pero envuelta en esa ola de ilusión nacionalista. Eventos para conmemorar los hechos de la guerra de sucesión de 1714. Cae la noche y reflexiono sobre la piel de quien deseamos como refugio de las turbulencias y del hedor del saqueo continuo. Ya no hay un lugar en el cual podamos aislarnos de eso. Ni las imágenes que se crean en mi imaginación me sirven de huída ante semejante espectáculo.

Un saqueo sistemático del patrimonio de todos ha arruinado a este país hundiéndolo en una crisis económica, moral y ética sin precedentes. Los responsables de esto entregan a los jueces a los peones para salvar las cabezas de los que dirigen el cotarro. Asco y más asco, eso es lo que todo esto me produce. Ni el claroscuro me sirve para olvidarme de esta basura, la piel del deseo pasa a segundo lugar ante el espectáculo dantesco de estos delincuentes. Las imágenes de la miseria cotidiana ya no impactan a nadie. Vivimos como zombies incapaces de reaccionar, algunos han perdido hasta esa capacidad de rebelión teórica que te sirve para no vivir como un vegetal o morir idiota. La piel y los sueños se nos escapan de las manos porque el hedor de los saqueadores impide que podamos tomar el aire necesario para seguir adelante. La asfixia colectiva es inevitable. Te observo con tu piel tatuada, oculta entre luces y sombras que ocultan tus formas. Mirar y seleccionar con precisión antes de disparar la cámara, evitar las capturas basuras e intentar sobrevivir a esta pesadilla colectiva.

Luna De Agosto

Rafael Roa © 2014 Venus 1 / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Venus 1 /
Sony a7R

Lo efímero de la vida se refleja en nuestros rostros y en nuestros cuerpos hasta el punto de no reconocernos. El tiempo modifica incluso el brillo de nuestra mirada y los gestos cotidianos con los que nos enfrentamos a cada día. La luna llena de ayer que alimentó nuestro espíritu no será la misma hoy. Vamos inexorablemente hacia el final que llevamos construyendo durante años, será violento e impredecible. Las guerras y masacres se suceden en silencio cada año. Que no sean portada del negocio informativo no quiere decir que no existan. Las cortinas de humo del poder mundial usan esa información como el mago hace aparecer y desaparecer los naipes de la baraja.

La represión de las ideas y la masacre de los inocentes, la perdida de asistencia social a los ancianos porque hay que hacer hueco y abaratar los costes de las jubilaciones. Los virus que se propagan para exterminar a inocentes han sido creados por la industria militar igual que esas pandemias que se anuncian a bombo y platillo para el enriquecimiento de las farmacéuticas multinacionales. No morir idiota es lo mejor que podemos hacer. Los fanatismos religiosos muestran la ignorancia de las gentes. Los resultados electorales de Turquía y las masacres de Palestina como un espectáculo televisivo son dos ejemplos validos. Antes lo fueron Vietnam y Camboya por poner dos ejemplos de masacres de la última parte del siglo pasado. Las fotografías de hechos similares funcionan como la memoria efímera de los peces, provocan un impacto inmediato que se olvidan en la mayoría cuando llega la información deportiva. La manipulación sigue, someten a las gentes y les hacen pensar que todo lo que hacen es por su bien. Mientras el sistema financiero prepara nuevos productos para robar los ahorros a las personas que han trabajado toda una vida. Nadie pone freno a esos atracos.

El cuerpo desnudo como arma inocente de transgresión visual, de incomodar a la estupidez de las mentes sometidas por los caprichos del sistema. Controlar los cuerpos, la sexualidad es una forma de garantizar la sumisión. La ablación como control del placer de las mujeres es un crimen contra la vida. La fotografía mayoritaria se desarrolla como la multiplicación de los panes y los peces, grandes cantidades de imágenes realizadas en serie y sin ningún valor añadido. Las aburridas aplicaciones de los smarthphones producen millones de gigas de basura visual. Que esto sea así es un simple anécdota frente a lo que se avecina. Mientas tanto nuestros rostros y cuerpos cambian para hacerse irreconocibles. Sólo algunas imágenes del pasado nos recordaran como fuimos, la memoria es frágil y nuestro tiempo se va acabando poco a poco.

El Cuerpo Deshabitado

Rafael Roa © 2014 El secreto bajo las ramas, Sony a99

Rafael Roa © 2014
El secreto bajo las ramas,
Sony a99

Fotografiar el cuerpo es buscar un equilibrio entre luces y sombras que moldeen las formas y nos conduzca a esos caminos soñados donde habita el deseo. El cuerpo del otro como el oasis en el cual esconderse de las pesadillas cotidianas, de las angustias y las derrotas. Cada fotógrafo ha usado la piel de los otros para proyectar sus fantasmas interiores y sus deseos más íntimos. Las sombras ocultan partes del territorio anhelado o de las formas que codiciamos.
Lo efímero que no podemos atrapar, sólo coleccionamos en fotografías instantes del pasado. La fotografía retiene la memoria de aquellos que ya no están. Los muertos desaparecen de sus nichos para dar cabida a otros cuerpos recientes. Las lágrimas de otros renovaran el eco del olvidado de las anteriores.

El París que fotografió Atget sólo se vive en esas fotografías. Todo se ha transformado igual que la piel se deteriora con el paso del tiempo, las ciudades se van enterrando y las nuevas  surgen de los cimientos de las anteriores.
La fotografía es la herramienta que retiene el pasado, los cuerpos sobre los cuales proyectamos nuestros sueños se esfuman como la niebla al amanecer y sólo permanece el eco de los susurros y las fotografías que hicimos para eternizar nuestros instantes de gozo.

La Desolación Interior

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013
Sony Alpha 99

Esta mañana me encuentro con un análisis certero de Javi Aguilar sobre la fotografía y las redes sociales y con la ironía de Cienojetes sobre la creación en la fotografía contemporánea. Ayer les explicaba a mis alumnos el significado que la fotografía tiene para mi.
Fotografiar es mi forma de vida, de expresar mis sensaciones e ideas y de mostrar la realidad desde mi punto de vista. Necesito expresarme con imágenes porque para mi es la forma natural de hacerlo. Es mi oficio, con el cual me gano la vida, ya sea haciendo fotografías para diferentes clientes o en mi faceta de profesor. En definitiva es la herramienta que va ligada a mi vida.
La fotografía ha producido que tengamos referencias visuales de la historia desde hace 175 años, la fecha oficial en la cual se considera el inicio de la historia de la fotografía, aunque la imagen más antigua que se conserva fue la de Niépce en 1826 titulada “La Cour du domaine du Gras”.
Todas las referencias de la historia de estos años van asociadas a una imagen, también nuestros recuerdos personales de nuestra vida se encuentran en los álbumes familiares.
Los momentos felices de nuestra vida los guardamos con fotografías, por eso esta materialización de los recuerdos nos producen tanto dolor cuando lo que reflejan esas fotografías ya no existe o se ha transformado.
Igual nos ocurre con las derrotas colectivas o con aquellas imágenes que muestran las atrocidades que unos seres humanos son capaces de cometer contra otros. La violencia, las injusticias y los asesinatos forman parte de nuestra historia y las fotografías son la prueba de esos hechos.
Todo esto a veces nos puede producir una cierta desolación interior, esas perdidas individuales o colectivas nos pueden llevar a la melancolía o a la tristeza. Por lo tanto las imágenes se convierten en acumuladores y transmisores de sentimientos que pueden cambiar de significado con el paso del tiempo.
Las fotografías son la prueba de algo que ya no existe y una gran mayoría de los usamos esta herramienta tenemos la necesidad de expresar nuestras ideas, sentimientos o puntos de vista a través de este medio que va unido a nuestra propia vida.

Robert Capa,1938 Despedida de las Brigadas Internacionales

Robert Capa,1938 Despedida de las Brigadas Internacionales

El Horror Cotidiano

Rafael Roa © 2014 Dead Skin, untitled 23

Rafael Roa © 2014
Dead Skin, untitled 23
Sony Alpha 7R ISO 50

Me cuesta expresar en palabras el horror cotidiano que vemos y sufrimos. La fotografía siempre nos ha servido para esto, para mostrar las miradas perdidas de los niños de Lewis Hine o la incredulidad de aquellos que sobrevivieron al los campos nazis.
La historia se repite, el negocio de la guerra, de la muerte y las injusticias no se ha detenido en ningún momento. Hoy mi amiga Alla Kuramshyna pasea por la misma plaza de Kiev en la cual morían gentes hace unas semanas.
Los perros fieles del poder siempre cumplen su trabajo, da igual donde se produzca el conflicto. Ellos devoran su ración de carnaza diaria y como autómatas cumplen con su cometido. Asesinan, reprimen dependiendo del grado de violencia que el poder de turno necesite ejercer contra los ciudadanos.
Así se escribe la historia, hemos visto en fotografías o películas todos los horrores del poder contra los ciudadanos indefensos. Los fotógrafos, periodistas y cámaras son un objetivo de los ejércitos, rebeldes o policías de cada país. Se les asesina, secuestra, o golpea para que no se muestre lo que ocurre, para que esa violencia no salpique las cenas en los telediarios.
Los medios de prensa que deberían contar estos sucesos callan y se convierten en cómplices activos al servicio del poder.
En Turquía han intentado que los ciudadanos no puedan acceder a Twitter para contar la represión brutal del gobierno.
Muertos en las calles, todo esto se convierte en algo cotidiano como comprar el pan. Aquí estamos en un camino muy peligroso. Los que deberían cumplir las leyes y garantizar el libre ejercicio de expresión, manifestación e información no lo hacen, reprimen y abusan violentamente de su impunidad. Vemos a fotoperiodistas golpeados cuando tratan de informar de lo que sucede.
La sociedad se descompone como un cuerpo que acaba de morir, sin detenerse, y el hedor de las injusticias se hace cada vez más insoportable.

Dead Skin Con Sony a7R

Rafael Roa © 2014 Dead Skin, Odalisque Sony Alpha 7R - Carl Zeiss 85mm ISO 50, 1/160 F/8

Rafael Roa © 2014
Dead Skin, Odalisque
Sony Alpha 7R – Carl Zeiss 85mm ISO 50, 1/160 F/8

Acabo de terminar hace unas horas una sesión para mi nueva serie Dead Skin. He trabajado con la cámara Sony Alpha 7R y el adaptador por poder usar el 85mm de Carl Zeiss de la serie A. Os dejo esta muestra de la sesión. El 10 de mayo impartiré un taller en Madrid de “Iniciación A La Fotografía del Desnudo”. Será de 8 horas de duración con una parte práctica y otra teórica. Podéis solicitar información y realizar vuestras reservas en la web. También tenéis la información de contacto en el cartel.

Rafael Roa © Taller de fotografía del desnudo, 10 de mayo

Rafael Roa ©
Taller de fotografía del desnudo, 10 de mayo

La Piel Perdida

Rafael Roa © 2014 Something Red,  Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
Something Red,
Sony Alpha 99

El triunfo del tiempo sobre todo, nada se resiste a su paso y es imposible luchar contra sus efectos. La nada está cada vez más cerca y los recuerdos se desvanecen acompañando a nuestra derrota. Las texturas de lo que deseamos se transforman igual que las palabras que van perdiendo su significado y la sonoridad del eco. Los sueños se entierran cuando la luz ya se ha perdido mientras corremos sin mirar atrás a ese mundo de sombras. Nuestras fotografías son el reflejo de nuestra impotencia, gritos silenciosos de náufragos a la deriva a los que nadie ve ni escucha. Buscar los matices del color para expresar con precisión nuestras angustias, reflejar la nada que nos espera es cada vez más difícil. La noche es pesada, lenta y silenciosa, sólo el viento de la mañana me produce un alivio.

Rafael Roa © 2014 Hand, Dead Skin Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
Hand, Dead Skin
Sony Alpha 99

Dead Skin

Rafael Roa © 2014 dead skin 1, Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
dead skin 1,
Sony Alpha 99

El tiempo transforma la materia, la descompone. Nuestras sensaciones se desvanecen en ese transcurrir efímero, cambian sin que tengamos una percepción exacta del proceso. Eros y el deseo infinito, el gran desafío de domar al potro salvaje de las pasiones, Thanatos, el dios de la muerte que provoca el final de nuestras sensaciones. Cuando se ha perdido la vida, comienza el proceso rápido de la transformación de la materia.

La desnudez de los cuerpos es la metáfora que sirve para reflexionar visualmente sobre el fin de nuestro tiempo. Usar esa desnudez que provoca escándalo en los censores y en las mentes enfermas como forma de acercarse a ese fin inevitable. La luz y el color hacen el resto del trabajo. Las fotografías son reflexiones individuales sobre los fantasmas que habitan dentro de cada uno de nosotros. Zoo de Peter Greenaway es un ejemplo más sobre este tema infinito. Nos guiamos a través del claroscuro para dramatizar este diálogo. Las luces, las sombras, las pasiones y la muerte.

Rafael Roa © 2014 dead skin 3, Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
dead skin 3,
Sony Alpha 99

Zoo (A Zed & Two Noughts (1986), Película de Peter Greenaway. Still

Zoo (A Zed & Two Noughts (1986), Película de Peter Greenaway.
Still

Landscape

Rafael Roa © 2014 landscape 1 Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
landscape 1
Sony Alpha 99

Siempre hay sombras que se resisten a desaparecer, son los rastros que nos recuerdan el paso del tiempo, las marcas en los cruces de caminos esperando al diablo en una noche luna llena. Ni la brisa del desierto borra las mentiras que buscamos para huir de esos instantes que jamás van a regresar.

El eco de Robert Johnson y su guitarra rasgada no esconderá a la nueva marioneta que te hace compañía bailando en el cobertizo. El mapa del tesoro ya no sirve, mejor quemarlo en la fogata. Mientras contemplamos las fotografías del funeral que hizo Robert Frank, esos tres tipos pensado en las trampas del camino.

Los poros de tu piel ya no son el paraíso, los bufones deformes se arrastran vomitando sus basuras, y el paloteo de las cigüeñas al amanecer ya no se escuchará jamás. Robert Frank está lejos de Gotham, vive rodeado de bosques, alejado de los fantasmas que nos mostró en The Americans, disfrutando del silencio y de la fría brisa del norte.

Robert Frank © The Americans

Robert Frank © The Americans

Rafael Roa © 2014 Landscape 2 Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2014
Landscape 2
Sony Alpha 99

Richard Avedon © 1975 Retrato del fotógrafo Robert Frank

Richard Avedon © 1975
Retrato del fotógrafo Robert Frank

 

Ruth Bernhard

Ruth Bernhard © 1962 In the box

Ruth Bernhard © 1962
In the box

Ruth Bernhard (1905, Berlin – 2006, San Francisco) ha sido considerada por Ansel Adams como una de las fotógrafas más importantes del desnudo. Su obra se caracteriza por una delicadeza estética que se acompaña de un uso magistral de la luz y de las sombras, y una búsqueda de la formas que muestran al espectador la desnudez del cuerpo desde perspectivas que nunca antes las habíamos contemplado. Ruth Bernhard aporta esa nueva mirada, y esa búsqueda de puntos de vista diferentes son una constante en su forma de trabajar.

Ruth Bernhard estudió en la Academia de las Artes de Berlín y en 1927 de traslada a Nueva York. Fue asistente de Ralph Steiner  y en 1935 se encontró con Edward Weston quedando impresionada por su obra. En 1953 se traslada a San Francisco donde entabla amistad con Ansel Adams, Imogen Cunningham, Minor White y Wynn Bullock. Fue miembro del grupo F/64. A partir de 1980 comienza a trabajar con la la galerista Carol Williams, propietaria de la West Gallery y posteriormente publica su libro The Eternal Body, que es considerado una obra maestra del genero. Continuó impartiendo conferencias y clases magistrales hasta los 95 años.

“Mi objetivo es transformar las complejidades de la figura en armonías de formas simplificadas que revelan la realidad innata, la fuerza de la vida, el espíritu, el simbolismo inherente y la notable estructura subyacente – para aislar y dar énfasis a las formas con la mayor claridad.” Ruth Bernhard

El trabajo de Ruth Bernhard me produce unas sensaciones intensas, nos muestra la belleza de los cuerpos desde su especial perspectiva. Fotografíar el desnudo es quizás una de las experiencias más intensas para un fotógrafo. Sumergirse en ese mundo de formas y de representación de los sueños más personales, es algo que sólo se puede producir en la intimidad.

Ruth Bernhard © 1967 Perspective II

Ruth Bernhard © 1967
Perspective II

Ruth Bernhard © 1975 Hips Horizontal

Ruth Bernhard © 1975
Hips Horizontal

Ruth Bernhard © 1968 Silk

Ruth Bernhard © 1968
Silk

Ruth Bernhard © 1938 Wet Silk

Ruth Bernhard © 1938
Wet Silk

Ruth Bernhard

Ruth Bernhard

Olvidar La Piel, Entregarse A Los Sueños

Edward Weston ©

Edward Weston ©

Laura González Flores que tan brillantemente comisarió la exposición de PHE13, “Él, Ella, Ello” con las obras de Edward Weston y Harry Callahan, nos cuenta en el texto del catálogo que ni Weston ni Callahan hablaron del componente erótico de su trabajo. Weston se sentía motivado por la estética de las formas y Callahan por el motivo. Para un fotógrafo que explora el territorio del cuerpo, y se asienta en él para buscar todo aquello con lo que se identifica y quiere mostrar, el aspecto erótico siempre quedará en un segundo plano. La estética, las formas o la fotografía de momentos íntimos siempre están presentes en este tipo de enfoques. El mundo de los sueños es para mí la fuente narrativa más importante y dónde yo he realizado la mayor parte de mi trabajo de desnudos. Convertir el cuerpo en un lugar desde donde podemos contar nuestras sensaciones más intimas y personales.

El erotismo sólo se produce con la mirada del espectador que a la contemplación del cuerpo desnudo y de unas formas bellas reacciona instintivamente produciéndole un estimulo de deseo sexual. Hablamos de fotografía erótica cuando en realidad desde el punto de vista del fotógrafo sólo se produce la fotografía de un sueño, la estética de unas formas o el reflejo de un momento personal e intimo.

Al final una gran parte de las obras de los fotógrafos que usan la fotografía del desnudo como forma de expresión están llenos de vivencias personales. El placer de materializar una idea en una fotografía es algo que no se puede compartir con nadie, y en ese momento ese fotógrafo está teniendo una vivencia irrepetible. La piel, las texturas, las luces y las sombras son ingredientes muy potentes para acampar en ese territorio de sueños donde buscamos todo aquello que anhelamos o hemos perdido. El cuerpo se convierte en un objeto y el fotógrafo en un explorador de su propio interior.

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

 

Las Fotografías Del Sexo Explícito

Nobuyoshi Araki ©

Nobuyoshi Araki ©

En el post sobre el trabajo de Leigh Ledare me preguntaba sobre la calidad de la estética fotográfica de ese trabajo y la fuerza que producía el morbo en el espectador de la propia historia. Recordando algunas imágenes explícitas sobre el acto sexual, comparto con vosotros fotografías que son buenas estéticamente y realizadas por grandes maestros de la historia de la fotografía.

No es incompatible realizar este tipo de imágenes y que la calidad de las mismas superen al morbo que pueden producir a una gran parte de los espectadores que las contemplen.

Alberto García Alix ©

Alberto García Alix ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Lina Scheynius ©

Lina Scheynius ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

La Distorsión De La Memoria

Yasuzo Nojima, nude, 1931

Yasuzo Nojima, nude, 1931

La obra de Yasuzo Nojima (1889-1964, Japón) siempre me ha parecido enormemente poética y evocadora. Un tesoro privado, copias en tamaños pequeños, imágenes llenas de poesía y sutilezas privadas.
Aromas perdidos y brisas olvidadas. Pequeños viajes por el claroscuro que me transmiten la riqueza de aquellos recuerdos seleccionados por el fotógrafo como un tesoro secreto para ser guardado.

Las imágenes de la noche de Brassai, sus mujeres con sus amantes ocasionales, sus besos robados, las sombras ocultas en las esquinas, la memoria de una forma de vida, los deseos clandestinos y esos retratos con gestos valientes de las mujeres ofreciendo su cuerpo. Los cuerpos solitarios para el goce de los proletarios alejados de las elegantes acompañantes de los barrios ricos de París. La vida de los otros que se alejan de las élites del poder y la corrupción.

La memoria nos hace perder los detalles del pasado, los olores, o los sonidos, y se va desvaneciendo con el paso del tiempo hasta convertirse en un espectro que vaga sin rumbo en nuestro interior. Todo se termina borrando, hasta las huellas más intimas que hemos podido dejar a nuestro paso. Nada es eterno y el viento que nos acarició la piel esta mañana ya es un pasado efímero que refrescara otros rostros.

Brassai , 1932 Chez Suzy

Brassai , 1932 Chez Suzy

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

El Tacto De La Piel

Yasuzo Nojima, nude, 1931

Yasuzo Nojima, nude, 1931

Siempre me atrajo el trabajo de los desnudos de Yasuzo Nojima (1889-1964, Japón) uno de los maestros de la fotografía japonesa de la primera mitad del siglo XX. Su delicadeza y su mirada son una mezcla de estéticas pictorialistas y modernistas  dando como resultado unas fotografías llenas de magia y misterio.

Estas fotografías son el recuerdo de instantes privados, alejados de todo tipo de erotismo. La belleza del cuerpo como recuerdo de los instantes vividos, la luz, las sombras, el olvido. Todos los fotógrafos que han explorado los cuerpos y los deseos, tienen colecciones que guardan como pequeños tesoros.

Edward Weston produjo sus desnudos para su propio disfrute y el de sus modelos. No los mostró hasta casi el final de su vida a una sociedad oscura y llena de miradas sucias y prejuicios.

Algunos desnudos son parte de esas experiencias personales, recuerdos para no perder aquellos instantes de luz tenue o el suave placer del tacto de la piel, al final se convierten en la memoria visual de lo intimo que los rescata del olvido.

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

La Linea Del Horizonte

Rafael Roa © 2003 Bondage 2

Rafael Roa © 2003
Bondage 2

No existes, no te veo, ya no existes para mi. Miro alrededor y sólo queda el vacío, elementos cotidianos sin miradas y hexágonos invisibles en las esquinas de las mesas.
Piel blanca, textura para el recuerdo. No voy a estar para recoger los pedazos del cofre del tesoro. Las heridas del camino han sido tan duras como estériles.
No existe lo que buscamos, fue sólo un espejismo confuso y trepidante.
Sólo quedan borrar las huellas y sobrevivir a la asfixia.
No mirar atrás, perder la memoria, y seguir la linea del horizonte.

Información sobre el libro impreso y descarga digital para IPad, y sobre las ediciones limitadas de las obras.

Rafael Roa © Bondage 3 2003

Rafael Roa © Bondage 3
2003

El Cuerpo Imperfecto

Rafael Roa © 2012

Me interesa la parte animal de nuestros cuerpos, ese comportamiento lleno de gestos que denotan restos de genes salvajes. Lo animal que permanece oculto en nuestro interior con todos sus instintos. Siempre el poder ha intentado controlarlos para ejercer su dominio en la organización social.
Ellos han definido el mal, los demonios, la moral, los sacrificios a sus dioses, las tentaciones, y han intentado ahogar las pasiones con la sangre de sus víctimas.
El instinto de posesión, el deseo permanece en nosotros, esa hambre depredadora de dominar al otro, de gozarlo.
Las formas, los sentidos y las miradas, las luces y las sombras configuran las imágenes animales de nuestros cuerpos, como nos proyectamos al otro y mostramos nuestros apetitos y nuestros deseos.

Cuando nos adentramos en las formas del cuerpo, siempre acabamos explorando el eros, las pasiones que encienden esas formas del cuerpo del otro que deseamos. Todo ello configura ese dialogo entre el eros y el tánatos que subyace dentro de nuestros pensamientos. La muerte y el deseo, los cuerpos, los gestos animales que se ocultan bajo ese barniz de dominio que llamamos civilización.
Nadie puede detener a las pasiones, ni a los océanos ni a los vientos. Hoy las gentes celebraran el solsticio de verano, las hogueras quemaran los malos deseos, y muchos gozaran iluminados por las llamas y acariciados por el agua del mar.
Los cuerpos son imperfectos, como lo somos nosotros, pero las pasiones se desatan con una fuerza irrefrenable. Esta es la noche del gozo y del placer, entregaros a ello. Las formas, las luces y las sombras, el eros y el tánatos están siempre presentes en el aprendizaje de la fotografía de los cuerpos.

Rafael Roa © 2012

Rafael Roa © 2012

 

La Desnudez Frente Al Destino

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

Nos queda la desnudez frente al destino. Las miradas duras y valientes afrontando la incertidumbre. Vivir el día a día sin planes de futuro, caminar por el filo de las injusticias, alimentar la rebelión contra el futuro que nos tienen planificado. No rendirse, ni claudicar, tampoco renunciar a nuestras ideas.
Ser valiente en los momentos difíciles, señalar con el dedo a los farsantes, a los oportunistas que hacen negocios a costa de los males ajenos y ocupan los lugares que no les pertenecen gracias a la difamación.
Todos estos principios que nos pueden servir en la vida, los podemos aplicar a nuestro trabajo creativo y a las relaciones que podemos tener en este ámbito.
Hace tiempo hablaba de las usurpaciones de las estéticas por algún heredero del todo a 100, afortunadamente en ese país también se encuentran grandes artistas como Miao Xiaochun, dueño de un discurso y estéticas propias.

Veo Mulholland Drive, de David Lynch y reconozco las estéticas del new color americano, el uso de la parte por el todo de Ralph Gibson, y la influencia estética de esta película en algunos fotógrafos de la pasada década.

Alimentarse para el trabajo creativo de las estéticas propias, de la cultura que uno adquiere y de las vivencias diarias, es completamente lícito. Como he repetido muchas veces nuestro trabajo es una síntesis de lo que somos. Con todo lo vamos guardando en nuestro interior es con lo que fabricamos nuestras obras. La búsqueda diaria, las experiencias, las sensaciones vividas y los conocimientos adquiridos, todo esto nos sirve para mirar hacia el futuro, racionalizar nuestro discurso, meterle unas gotas de intensidad, y agitando estos ingredientes seguramente obtendremos un trabajo del cual sentirnos satisfechos.

David Lynch © 2001 – Mulholland Drive

La Desnudez, Lo Obsceno, Las Injusticias, La Miseria

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

Ojeo de nuevo el ensayo de Georges Bataille “El Erotismo” y no me produce la misma impresión que cuando lo leí en mi juventud. Pienso en la sensación que causaron en la conservadora sociedad norteamericana las fotografías de Mapplethorpe, esos hombres negros tan bien dotados, imágenes llenas de nitidez que perturbaban la moral religiosa de muchas gentes.
Los condicionantes de las diversas religiones, marcan una forma de pensamiento que subordina el modo en cual se acercan a la contemplación del desnudo. Sea cual sea la moral de la religión que se profese siempre se produce cierto prejuicio contra la contemplación de la desnudez o de imágenes que muestran el deseo sexual.
La sociedad se sigue escandalizando frente a los cuerpos desnudos y el sexo. Es la hipocresía que ha producido en millones de ciudadanos durante siglos ese tipo de educación llena de represión y oscurantismo.
En el fondo son meros instrumentos de control social, el temor de los dioses, el respeto y la sumisión ciega al rey, y el sentimiento de patria como defensa de los intereses del poder.

Frente a todo esto los artistas han reaccionado siempre, las performances de Marina Abramovich y Ulay escandalizaban a esas miradas conservadoras, mientras la violencia contra los ciudadanos era asumida con total naturalidad por la mayoría.
Se fusila, se invaden países, se crean dictaduras obedientes al capital internacional que masacran a los inocentes, y nada de esto mueve ningún sentimiento en la mayoría de esa población conservadora y tradicional. Los penes de los negros de Mapplethorpe, la teta de Janet Jackson en la televisión, o cualquier otro artista que intente usar el desnudo como transgresión contra esa sociedad adormecida, era puesto en la picota.

No hay obscenidad en un desnudo, ni en cuerpos que expresan deseos sexuales, ésta se encuentra en la mirada sucia de aquel que ve algo oscuro y repugnante en un cuerpo. Lo obsceno, injusto, y miserable son los desahucios que se producen en este país cada día, tener una clase política corrupta que se ha beneficiado de dinero público, o que todos tengamos que financiar las perdidas de los bancos, y que la sanidad y la educación se privaticen y se conviertan en artículos de lujo, y en negocios de los amigos de los poderosos.

Que en las afueras de Moscú se encuentren campos para emigrantes de la repúblicas caucásicas o se apalee a los homosexuales en la calle. Que en Siria miles de inocentes mueran por armas químicas o que una trabajadora de Marruecos, Bangladesh o de cualquier otro país gane salarios de miseria. Que la venta de armas para provocar las guerras  sigan alimentado a esta industria, provocando millones de víctimas inocentes, tampoco importa. Todas estas cosas que suceden cada día y las vemos en los telediarios sin inmutarnos.

Es lo más obsceno y vergonzoso que ocurre y a esas mayorías no les afecta para nada, mientras un desnudo les produce estupor y altera su tranquilidad espiritual.

Marina Abramovich y Ulay

Marina Abramovich y Ulay

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Protestas contra la Ley Hipotecaria, imagen de RTVE

Protestas contra la Ley Hipotecaria, imagen de RTVE

Rafael Roa © 2012 Madrid 9 de Septiembre, barrio de Salamanca, el de la burguesia adinerada de toda la vida. Una persona víctima de la crisis dentro de su saco, con una maleta vacía, como única propiedad.

Rafael Roa © 2012
Madrid 9 de Septiembre, barrio de Salamanca, el de la burguesia adinerada de toda la vida. Una persona víctima de la crisis dentro de su saco, con una maleta vacía, como única propiedad.

La Distorsión, Los Cuerpos, Las Sombras

Rafael Roa © 2012-2013 Tríptico, Tamaño original 110x100 cm

Rafael Roa © 2012-2013
Tríptico, Tamaño original 110×100 cm

La música de Chet Baker me sirve de metáfora para definir lo que siento, frente a esos cruces de caminos en los que Robert Johnson esperaba al diablo.
Siempre el diablo llama a nuestras puertas y los saltos al vacío se producen para no caer sobre las llamas.
Hoy he vuelto a pensar sobre el concepto de lo efímero, el recuerdo y la fotografía como representación de nuestros estados personales.
Recordar, olvidar, sentir esos surcos de lágrimas de los que habla Wong Kar Wai, la búsqueda continua de salidas y el refugio en la poesia de mi amigo Ángel Presa Yobre.

Las palabras y la música sirven para hacer más llevadero el transito de las derrotas, mientras tanto sigo buscando esas metáforas que me permitan aliviar la carga.
Los francotiradores asesinan en El Cairo, la hipocresía de Occidente se rasgas las vestiduras después de haber cargado esos fusiles, el ocaso se acerca, la sangre riega los lejanos asfaltos.

Me sumerjo en un tatuaje para no pensar en las huellas que se acaban de borrar.

Durante el verano voy a publicar una vez a la semana nuevas versiones de mis trabajos de desnudos. Intentaré que sean los más actuales. Podéis ver mis trabajos en el siguiente link, y mis libros y la información de mis series limitadas.

Russell James

Russell James ©

Russell James ©

Russell James (1962, Perth, Australia) es un fotógrafo especializado en la belleza, la moda y los desnudos. Ha trabajado para revistas y clientes importantes como Vogue, GQ, Sports Illustrated, entre otras.
Ha fotografiado a una gran cantidad modelos famosas como Tyra Banks, Gisele Bündchen, Naomi Campbell, Karolina Kurkova, Adriana Lima, o Heidi Klum.
Una de sus especialidades es la fotografía submarina de moda, en su web podéis ver algunos de esos ejemplos.
Es un excelente profesional que domina el oficio y sabe sacar el máximo partido de sus cualidades y de las modelos que tiene frente a su cámara. Os muestro una selección de sus fotografías de desnudos.

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

Russel James ©

10RJAMES

Russell James ©

Russell James ©

Russell James ©

 

 

 

 

 

La Contemplación Del Desnudo

Rafael Roa © 2005

Rafael Roa © 2005

Hay una censura real en internet con la exhibición de los desnudos, independientemente de que sean partes de una obra de arte o estén hechos desde ese punto de vista por el autor. En las redes sociales funcionan las denuncias anónimas de aquellos que se escandalizan por un desnudo, pero no por la violencia y marginación que sufren los más desfavorecidos. La hipocresía social, el miedo, la incultura, las miradas enfermas y los prejuicios.
El otro día volví a ver esa extraordinaria película que es “Easy Rider” dirigida por Denis Hopper en 1969 y que se convirtió en un icono cultural de varias generaciones. Unos jóvenes que visten y piensan diferente son asesinados por una panda de incultos y racistas asesinos de un pueblo del sur de USA.  La violencia contra los que son diferentes y quieren una opción distinta para disfrutar de sus vidas.

Los tipos de moral impuestos por el poder de turno se reflejan en la marginación de aquellos artistas que cuestionan el sistema, como por ejemplo: el chino Ai Weiwei, la iraní Shirin Neshat o el español Santiago Sierra. Todos sufren de una o otra manera la censura del poder, o son encarcelados, o viven en el exilio o no cuentan para las políticas oficiales culturales.
Edward Weston no publicó ni expuso su trabajo de desnudos hasta ell final de sus días, fueron sus desnudos ese trabajo íntimo que realizaba para si mismo. Sólo obtenía ese disfrute personal que se produce en el momento de la toma, esos momentos cómplices que se producen con las modelos.
Siempre los censores, los puritanos, aquellos que son los herederos de la tradición de quemar vivos a quienes no pensaban como ellos, o de convertir a las mujeres en objetos ocultos.

Ai Weiwei

Ai Weiwei

Edward Weston © 1939

Edward Weston © 1939

SHIRIN NESHAT © Nida (Patriots), from The Book of Kings series, 2012

SHIRIN NESHAT ©
Nida (Patriots), from The Book of Kings series, 2012

Santiago Sierra © Los Encargados

Santiago Sierra © Los Encargados

 

 

 

Eros

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

Durante el verano voy a publicar una vez a la semana nuevas versiones de mis trabajos de desnudos. Intentaré que sean los más actuales. Podéis ver mis trabajos en el siguiente link, y mis libros y la información de mis series limitadas.

 

Paolo Roversi Y El Desnudo

Paolo Roversi ©  Kate Moss

Paolo Roversi ©
Kate Moss

Paolo Roversi (1947, Ravenna, Italia) es uno de los grandes de la fotografía de la moda de los últimos 30 años. Con un estilo propio que le otorga el carácter de autor y hace siempre su trabajo reconocible en cualquier ámbito. En su proyecto “Nudi Book” fotografió a muchas de las “Top Models” con las que había trabajado y lo hizo desde un punto de vista muy cercano al dibujo clásico.

Kate Moss, Angela Lindvall, Devon Aoki, Milla Jovovic, Kristen Owen, Shalom Harlow, Angela Lindvall, Trish Goff, entre otras han colaborado en este proyecto.
Pieles al limite de la textura y acentuando los negros del pelo y el vello púbico, nos producen una sensación estética de estar viendo imágenes que corresponden a otro tiempo pasado. Roversi siempre nos ha regalado esa elegancia estética llena de una poesía visual, que ha diferenciado su trabajo de otros donde lo evidente y comercial saltaba siempre a la vista.

Paolo Roversi ©  Kristen Owen

Paolo Roversi ©
Kristen Owen

Paolo Roversi © Shalom Harlow

Paolo Roversi ©
Shalom Harlow

Paolo Roversi © Angela Lindvall

Paolo Roversi ©
Angela Lindvall

Paolo Roversi © Trish Goff

Paolo Roversi ©
Trish Goff

 

 

 

El Deseo, Gowin, Baker y El Hedor De Los Miserables

Rafael Roa © 2012

Rafael Roa © 2012

Intento relajarme y evitar que el hedor de la corrupción entre por la ventana y pudra cualquier instante cotidiano de paz y armonía. Recurro a la música de Chet Baker, esos viejos vinilos que siguen sonando a la perfección, y a un vídeo de Emmet Gowin realizado por la Fundación Mapfre con motivo de su exposición en Madrid. Todo lo acompaño con una imagen que realicé en un taller de fotografía del desnudo en Barcelona.

Los besos, el disfrute de los cuerpos y el deseo sexual, es mucho más puro y natural que el olor de la corrupción y las falsas miradas de los ladrones que tratan de hundir a los ciudadanos en la miseria, porque han vaciado las arcas públicas con sus saqueos continuos y ya no queda nada para el esencial desarrollo de la sociedad.

Los solos de trompeta de Chet me alivian y me hacen pensar que otro mundo es posible sin esta banda de ladrones y criminales que aplastan a los más débiles e insultan a la inteligencia de la gente honesta con sus miserables justificaciones. Abro la ventana, entra la brisa de la tarde y me abandono a esta buena compañía para poder seguir respirando.

 

Robert Mapplethorpe, “Fetisch”

© Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

Robert Mapplethorpe
Snakeman, 1981
silver gelatin print, 50,8 x 40,6 cm
© Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

La galería de Colonia, Stefan Röpke expone desde hoy hasta el 31 de agosto próximo una serie de trabajos de Robert Mapplethorpe (1946, Nueva York – 1989, Boston), bajo el titulo “Fetisch”. Las obras corresponden a los primeros años de la década de los ’80.

Uno de los grandes fotógrafos de la última parte del siglo XX, y que quizás ha influido en muchos autores que comenzaban a hacer fotografías en ese periodo.
La obra de Mapplethorpe siempre es elegante y e incuestionable. A pesar de la gran carga estética de sus obras, provocó la ira de las mentes más estrechas y recalcitrantemente conservadoras.

Revisando la presente edición de PHE 2013, quizás ahora echo de menos una gran exposición retrospectiva de este artista. Los que viajéis a Colonia este verano podréis disfrutar de esta exposición.

Robert Mapplethorpe, "Lisa Lyon", 1981  silver gelatin print  41x51 cm © Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

Robert Mapplethorpe,
“Lisa Lyon”, 1981
silver gelatin print
41×51 cm
© Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

© Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

Robert Mapplethorpe
“Leatherman”, 1980
silver gelatin print /16 x 20 inches / 41 x 51 cm
© Robert Mapplethorpe Foundation. Used by permission. Courtesy of Galerie Stefan Roepke, Cologne.

El Kinbaku, El Rito De Poseer

Araki © 1993

Araki © 1993

El bondage erótico de Araki, sus mujeres atadas, desnudas o vestidas, colgadas de sogas, otras en posiciones de penetración, listas para la posesión.
El fotógrafo que capta los rostros de los orgasmos en vivo, las penetraciones o las mujeres preparadas para el goce sexual. Su versión del Kinbaku, atar de una forma ornamental para alimentar el deseo, ser poseída sin remedio, las marcas de las ataduras en la piel.
Fotografiar los ritos del potro salvaje del deseo, aquellos que alimentan la búsqueda del placer infinito, que se extiende en el tiempo, siempre hay misterios que descubrir que no se encuentran sobre la piel sino  dentro de nosotros mismos.
Las miradas de esas mujeres resignadas a su suerte o quizás deseosas de que se ejecute el ritual muy lentamente para vivir cada marca de la piel.
¿Serán sus recuerdos surcos de lagrimas o felices instantes de deseos cumplidos?
Siempre hay dos papeles, el que quiere poseer y gozar con la entrega y sumisión del otro, y aquel que desea no tener voluntad y dejarse llevar hasta el infinito.
Araki ha fotografiado siempre a sus fantasmas, los ha sacado a pasear sin ningún tipo de reserva escandalizando a aquella parte de la sociedad más hipócrita, que no puede ver ni una arruga sobre sus sabanas de seda. Desear es sentirse vivo. Compartir tus sueños a través de tu obra es un acto generoso para con los demás. Las reglas del kinbaku prohiben causar daños físicos o psicológicos a quienes se prestan a estos ritos, así como no transmitir la técnica a terceros.
Da igual si lo entienden o no, o sólo son capaces de enviar dardos de desaprobación, porque ellos nos imponen las otras ataduras que las gentes nunca desean, y esas son las de la miseria, y la esclavitud para seguir produciendo las plusvalías de los reyes.


Nobuyoshi Araki ©

Lina Scheynius

Lina Scheynius © 2010 diary -autumn2010

Lina Scheynius © 2010
diary -autumn2010

Lina Scheynius (1981, Suecia) es una joven fotógrafa que se inició en el mundo de la fotografía publicando su diario personal más intimo y cercano en Flickr. Trabaja con película y no reencuadra sus imágenes. La representa Art Departament, una prestigiosa agencia de Nueva York, y en la web de la agencia podremos ver algunos de sus trabajos de moda y retratos, que siguen a rajatabla la linea de su obra personal.
Su trabajo personal por el cual fue seleccionada, se divide en diarios, que clasifica por las estaciones del año. Muestra las imágenes como una narración horizontal, en la linea de alguna reconocida fotógrafa japonesa.
Podemos ver en algunas de sus obras fotos muy similares a alguna obra de Imogen Cunningham o Araki y una similitud con la narrativa de Nan Goldin.  Con el riesgo de poder estar equivocado creo que fotografía por el impulso de lo que ve en el momento más que por una preparación minuciosa de las escenas. Se muestra a ella misma y a aquellos que la rodean, en sus momentos más personales.
Del 30 de agosto al 19 de octubre podremos ver su trabajo en la Christophe Guye Galerie de Zurich.

Lina Scheynius © Self Portrait

Lina Scheynius © Self Portrait

Lina Scheynius © 2010 diary autumn

Lina Scheynius © 2010
diary autumn

Lina Scheynius © 2011 Diary Summer

Lina Scheynius © 2011
Diary Summer

 

Lina Scheynius © 2011 Self portrait

Lina Scheynius © 2011
Self portrait

 

Lina Scheynius © 2008 Diary Autumn

Lina Scheynius © 2008
Diary Autumn

 

Lina Scheynius ©

Lina Scheynius ©

Lina Scheynius © 2012 Diary Summer

Lina Scheynius © 2012
Diary Summer

 

František Drtikol / PHE 2013

Frantisĕk Drtikol. Sin título (La escalera) / Untitled (The Step), 1929 © Frantisĕk Dritkol

Frantisĕk Drtikol. Sin título (La escalera) / Untitled (The Step), 1929 © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol (1883, Příbram – 1961, Praga) es uno de los grandes fotógrafos de la historia de la fotografía checa. Su obra se centra en el retrato y en el desnudo.
Fotografió a todas las celebridades de la época. Drtikol es una víctima de las influencias culturales, quizás un gran desconocido para la mayoría en nuestro país, que tienen referencias más asequibles de la fotografía norteamericana o de los fotógrafos de la agencia Magnum. Su trabajo tiene influencias del Cubismo y del Futurismo, pero sobre todo de la Sezession. En la obra de Dritikol, el cuerpo es sólo in objeto que usa en función de las formas estéticas.
Sus primeros desnudos tienen influencias del Art Noveau y del simbolismo, y esa etapa se inicia en 1907 en su estudio de Příbram. Bajo la influencia de las vanguardias, su trabajo cambia radicalmente a partir de 1923.
Cambió las estéticas de formas geométricas por fondos pintados. En algunas de sus obras tenemos una sensación del movimiento, como en la obra “The Step, 1927”.
En definitiva es una gran exposición de un gran autor que muchos van a descubrir en esta edición de PHE, comisariada por un experto como Vladimir Birgus y que ha contado con el apoyo del Centro Checo de Madrid. Esta es la primera exposición que podemos ver de este gran autor en nuestro país.
Podremos disfrutar de esta gran exposición en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando hasta el 28 de julio.

František Drtikol. Ola II (Desnudo) / Wave II (Undressing), 1925. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Ola II (Desnudo) / Wave II (Undressing), 1925. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Desire / Deseo, 1928. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Desire / Deseo, 1928. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Sin título / Untited, 1929. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Sin título / Untited, 1929. © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Obrero / Worker, 1925 © Frantisĕk Dritkol

František Drtikol. Obrero / Worker, 1925 © Frantisĕk Dritkol