Huir De La Farsa

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Huir de la mediocre bacanal de las apariencias a la velocidad del rayo, como si se tratase de la llegada inminente de la peste bubónica. Alejarse de ese festín exhibicionista de los diletantes y defender a toda costa tu espacio y tu tiempo. El tiempo, ese gran tesoro fungible e irreversible, como el acto fotográfico que los autómatas realizan sin pensar. Lo efímero como gran tesoro y el silencio en contraposición a las estupideces.

Alejarse de esa fauna tóxica de delatores, cobardes y mediocres que se ocultan en la difamación de la denuncia anónima. La selva de las redes sociales en la cual todos estos sujetos intentar obtener la atención que su escasa capacidad intelectual merece. La ausencia de noticias es una bendición para el disfrute intenso del día. Sumergirse en los libros y en el desarrollo de las ideas y disfrutar de aquellas personas que me estimulan y me enriquecen. No tengo tiempo que perder y tengo muy claro qué hacer con mi tiempo. El poeta Caballero Bonald me indica el camino <<somos el tiempo que nos queda>>. No quiero sentir miradas que no quiera ver, ni palabras que no quiera oír o leer. Entiendo perfectamente a aquellos que pueden alejarse del circo de las relaciones y las grandes ciudades, y observo la mirada llena de paz de Robert Frank en su casa de campo; la expresión en sus ojos se debe adquirir cuando uno deja de estar hostigado por ese infinito ejército de histriones. Liberarse de servidumbres inservibles y disfrutar de todo aquello que me enriquece y me hace feliz. Ese es el camino.