Fotografiar, Reflexión, Búsqueda

Rafael Roa © 2014 Naked body and chicken skeleton / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Naked body and chicken skeleton /
Sony a7R

Abandonar el mundo real para sumergirse en la construcción de imágenes llenas de metáforas con las que poder expresar aquello que nos inquieta interiormente. Las fotografías de la vida real nos agreden cada día con la violencia de los perros golpeando a los ciudadanos, de fanáticos torturando y asesinando impunemente o de padres de la patria ocultando los desfalcos bajo banderas y proclamas de patriotismo. La metáfora como herramienta íntima y precisa de expresión visual. La huida hacía el conocimiento de otros territorios para escapar de las modas que invaden y pueblan las capturas digitales. El hastío de lo cotidiano y el hedor de los cadáveres que dejan las aves de rapiña que intentan trepar para conseguir su botín sin el esfuerzo del trabajo. Lo mejor de esas charlas matinales con amigos es que te evades de todo eso que nos agota y nos invade cada día. La vida cotidiana está llena de injusticias y miserias y el mundo de la fotografía de una mediocridad galopante alimentada por una falta total de autocrítica individual. Todo vale, cualquier captura que parezca enfocada y con colores vivos se eleva a esos santuarios en busca de los “likes” que les permitan sacar pecho en sus círculos cotidianos. Obtener minutos de gloria para satisfacer sus egos y pensar que el mundo les necesita para seguir dando vueltas. 

Protegerse en tu pequeño territorio personal rodeado de tus libros, música e imágenes que te ayuden a encontrar esas ideas que no existen para poder materializarlas en fotografías. Y sobretodo transmitir a tus alumnos que una vez dominada la técnica de la herramienta la previsualización, la reflexión y la búsqueda interior de tus ideas propias serán tus mejores armas para poder tener un discurso personal alejado de los buscadores de “likes”. Lo mejor de todo esto son los compañeros con los cuales puedes hacer este camino, personas que se alejan de esa vorágine decadente de nos invade cada día.

Pedagogía De La Fotografía

Anni Leppälä © 2010 Reading

Anni Leppälä © 2010
Reading

Una de las escuelas que más admiro es la Helsinki School conocida por todos y fundada en 1995. Ellos han creado un estilo propio en la forma de enseñar la herramienta de la fotografía basado en el uso de la cámara como una herramienta conceptual. Por lo tanto lo que cualquier escuela debe transmitir claramente es cual es la filosofía de enseñanza de la fotografía que se quiere ofrecer y el alumno debe saber donde va a aprender y que se va a encontrar. Definir el proyecto educativo es fundamental. Llegados a este punto se debe producir el hecho diferenciado en cuanto a la oferta y el planteamiento formativo sobre la materia.
La fotografía para muchas personas es un mero divertimento que con la llegada de la fotografía digital y el uso de los smarthphones y las redes sociales han producido una forma de captura de imágenes digitales, usos y costumbres de compartir las mismas en redes sociales que han surgido para ese fin y para obtener beneficios económicos con esas plataformas de uso mayoritario.
Este uso de las capturas digitales, y su transformación con plugins instalados al efecto en dichos programas es muy popular, igual que aquellas personas que disfrutan con la transformación de cualquier captura con Photoshop en otra imagen radicalmente diferente a la captura inicial. Es un planteamiento que puede servir a esa mayoría de usuarios que disfrutan con los medios que la tecnología del mundo digital les ofrece.
Pero evidentemente deben de existir otros planteamientos diferentes en el uso y enseñanza de la fotografía, y son aquellos que basan la enseñanza de la fotografía en la reflexión en la toma, el aprendizaje del lenguaje y la cultura visual.
Esto exige de las escuelas una definición clara del proyecto educativo y al alumno un compromiso claro con esa forma de aprendizaje. Es una cuestión de elección por parte de todos aquellos que desean aprender el uso de esta herramienta como forma de expresión y comunicación de ideas o de la realidad subjetiva que seleccionamos.
Los fotógrafos que también trabajamos como enseñantes tenemos nuestra propia visión de la enseñanza de la fotografía. Yo como muchos de mis colegas con los que comparto estas labores estamos alineados en ese grupo que apuestan por la cultura visual, el uso correcto del lenguaje, la previsualización, la reflexión y el trabajo sobre una idea previa  y el dominio técnico como bases fundamentales para abordar la enseñanza de la fotografía.

Daido Moriyama ©

Daido Moriyama ©

Jeff Bark © 2006 Abandon

Jeff Bark © 2006
Abandon

El Manejo De La Herramienta

Rafael Roa © 2012

Llevo varios días leyendo comentarios en diferentes foros de fotografía sobre la “fotografía contemporánea”. Es un debate que a mi ya me aburre por dos razones, primera no creo en las etiquetas aunque me vea obligado a usarlas, y sólo me interesan los autores que sobresalen por encima de toda la corte de imitadores que se apuntan a una corriente, para hacerse en un hueco en el mercado.
No quiero ser repetitivo con esta reflexión y voy a entrar en una cuestión que me empieza a inquietar, y que es el manejo de la herramienta.
Cuando trabajamos con una cámara, hay unos pequeños códigos que debemos respetar para que el espectador tenga acceso a una imagen atractiva, y que puede captar su atención. Una cuestión básica son los “traslapos o intersecciones de planos” que se producen en la escena y su relación con el personaje principal de la fotografía.
Veo el portfolio de una joven reputada fotógrafa, y comienzo a ver todo este tipo de defectos en sus imágenes. Fotografías de mujeres en una calle, planos medios generalmente, traslapos que cortan cabezas en sentido vertical y horizontal, golpes de color y de luz, en las esquinas de la imagen o por encima de la cabeza del personaje, y todo rabiosamente nítido. Imposible leer esa imagen y explorarla, al primer golpe de vista percibes esas reglas tan básicas de un primer curso de fotografía que han sido transgredidas por esta “artista”.
Además, eran una mala imitación de mi querida y sobrevalorada Cindy Sherman. Ver este tipo de defectos en las redes sociales con el primer té del día es normal, pero verlo en una galería te indica el criterio del galerista sobre el tema.
La fotografía y después de la llegada del digital ha sido el refugio de mucha gente que no despuntaban en otros campos, como la pintura. Han visto que esta herramienta podía ser su último cabo para intentar convertirse en un artista.
Además como sólo tienen escasos conocimientos en el manejo de la cámara contratan a un ayudante joven que sepa algo más que usar la tecla on/off.
El segundo paso lo resuelven con un retocador digital que les procesa las imágenes y se las prepara para ser impresas por un laboratorio de calidad. A mi me gustaría saber pintar, en algunas ocasiones he emborronado un lienzo sólo con mi intuición, pero tengo mucho respeto al manejo de las herramientas si no he aprendido su uso.
Al final aquel slogan de Kodak que decía “Usted apriete el botón que nosotros hacemos el resto” se ha convertido en una verdad absoluta. Cualquiera puede apretar el disparador de una cámara, luego todo se soluciona contratando a otros que hagan el resto. El problema se produce cuando el que aprieta el botón, sólo sabe eso, apretar compulsivamente el botón como un pequeño chimpancé.

En Busca De Un Autor – Aprender Fotografía

Eugene Smith © Magnum 1951 SPAIN. Village of Deleitosa in Western Spain. 1951. - SPAIN. Extremadura. Province of Caceres. Deleitosa. 1951. Members of the Guardia Civil, the rural police force in charge of patrolling the countryside. From "Spanish Village" photo-essay. - W-Eugene--Smith SPAIN. Extremadura. Province of Caceres. Deleitosa. 1951. Members of the Guardia Civil, the rural police force in charge of patrolling the countryside. From "S

Eugene Smith © Magnum
1951
SPAIN. Village of Deleitosa in Western Spain. 1951. – SPAIN. Extremadura. Province of Caceres. Deleitosa. 1951. Members of the Guardia Civil, the rural police force in charge of patrolling the countryside.
From “Spanish Village” photo-essay. – W-Eugene–Smith
SPAIN. Extremadura. Province of Caceres. Deleitosa. 1951. Members of the Guardia Civil, the rural police force in charge of patrolling the countryside.
From “S

Todas las obras de arte pueden ser reproducidas. Esto se viene haciendo desde que el mundo es mundo. Podemos reproducir todo, pero como dice Walter Benjamin “en la reproducción más perfecta falla una cosa, el aquí y el ahora de la obra de arte, su existencia irrepetible en el lugar en que se encuentra”.
En fotografía es el momento mágico en el cual tomamos la decisión de apretar el disparador y obtenemos aquello que deseamos. Ese momento es irrepetible, las sensaciones del fotógrafo son únicas. Es igual que cuando amas, puedes repetirlo muchas veces pero cada una de ellas es diferente, especial.
Todos hemos aprendido similares procedimientos técnicos en el manejo de las herramientas necesarias para convertirnos en fotógrafos o cineastas. Cada uno ha profundizado de manera diferente, se ha ido puliendo y ha ido regando sus capacidades intelectuales.
Después está esa chispa de genialidad que hace a unos diferentes de otros, que no es fruto de la casualidad, si no del trabajo y del estudio y por supuesto, del don individual.
Para enseñar una disciplina creativa, hay que hacerlo desde la honestidad, no se pueden vender falsas expectativas o burras por pura sangre.
Se puede enseñar, la técnica, las diferentes estéticas, las narrativas visuales, como afrontar un proyecto o como promocionarlo y venderlo, eso que se llaman los trucos del mercado. Lo que no podemos ofrecer y mentimos si lo hacemos es decir: “te voy a enseñar a ser un autor”.
Eso es mentira, es la invención de una expectativa falsa, en definitiva algo inexacto. Los autores se forjan mediante el trabajo individual continuo, una capacidad de creación diferente a la del resto. Esto se produce después de muchos años de trabajo, de búsqueda, de pulir su propio discurso narrativo, de crear una perspectiva diferente a todas, para sintentizar el pensamiento y las estéticas en sus obras. Ofrecer a los jovenes, masters o cursos de como ser un artista es mentir descaradamente. Hay que diferenciar el trigo de la paja, entre aquellos que te ofrecen el estudio de las herramientas necesarias para que uno haga su propio camino, y los otros que venden la ilusión de convertirte en un autor.
Hay escuelas serias que ponen al alumno en ese camino, toda la información a su alcance, técnica, estéticas, narrativas… Es el alumno el que debe de saber procesar esa información y lanzarse a esa búsqueda intensa de si mismo y de la expresión de su propio trabajo.
Algún día podrá valorar si se ha convertido o no en un autor con mirada propia.

Rafael Roa © 1995 Hidden Desires