Sobre El Premio Nacional de Fotografía / La Patente de Corso De Los Críticos

Eugeni Forcano © 1963

Nunca me han gustado los premios, sólo a quien se le otorga está contento y si cambiásemos el jurado el resultado seria siempre diferente. Cualquiera puede ejercer la crítica, y siempre la diferencia de puntos de vista es positiva para cualquier debate.
El problema se crea cuando alguien se cree ungido por la verdad absoluta y desde el respaldo de un medio importante comienza a emitir opiniones poco responsables o sin argumentos de peso.
Creo que Elena Vozmediano patinó ayer en El Cultural al despacharse con frases desafortunadas sobre el último ganador del Premio Nacional de Fotografía Eugeni Forcano.
La primera perla que nos deja Vozmediano es la siguiente: Pero, además, el premio cambia de rumbo cada dos por tres: unas veces se premia a un fotoperiodista y otras a un artista que utiliza la fotografía como medio. Y no es lo mismo. Si hay que dar un premio al fotoperiodismo que lo dé la Asociación de la Prensa, no la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales.
Ella se otorga el papel de guardia de tráfico y opina con total seguridad sobre quien debe otorgar el premio a un fotoperiodista y excluye con este sagaz comentario la posibilidad de que los fotógrafos puedan recibirlo, reservándolo sólo para artistas que utilizan la herramienta de la fotografía. Según esta opinión 7 de los premiados anteriormente no deberían haberlo sido por ser fotoperiodistas. Después enjuicia uno por uno al jurado emitiendo sentencias sobre quien o no está capacitado para poder formar parte del mismo. Son sólo sus opiniones personales que convierte en afirmaciones tajantes.
Pero voy a retomar la frase inicial de Vozmediano. Según ella los fotoperiodistas no deben  poder ser candidatos a este premio. Por esa regla de tres tampoco deberían estar en los museos de arte contemporáneo, que habría que reservar a la aburrida escuela de Dusseldorf y toda la legión de imitadores que tenemos que soportar año tras año.
Según mi opinión el Premio Nacional de Fotografía debe ser otorgado a fotógrafos y por fotógrafos. Y a personas con una larga trayectoria en el medio, no a advenedizos imitadores de corrientes estéticas de la fotografía contemporánea.
Afortunadamente todos los museos de arte contemporáneo del mundo tienen en sus colecciones permanentes a los más prestigiosos autores de la historia de la fotografía.
Autores que habiendo realizado sus trabajos en campos como la moda, el retrato, o el fotoperiodismo se han convertido en referentes estéticos y culturales y han pasado a formar parte de la historia del arte.
En el año 1964 se expuso en el MOMA de NY una de las exposiciones más transcendentes de la historia de la fotografía “The Photographer’s Eye”, posteriormente John Szarkowski publicó el libro con el mismo titulo recogiendo aquella exposición.
Negar la historia de la fotografía y afirmar que un fotoperiodista no puede ser galardonado con el Premio Nacional de Fotografía es una afirmación muy gratuita.
En este país el reconocimiento de la fotografía como arte ha sido un camino arduo. En los años ’80 ninguna galería de arte admitía la fotografía. En Madrid estaba la galería Redor de Rosalind Willians, la galería de Fernando Vijande que nos dio la posibilidad de ver la obra de Robert Mapplethope y conocerlo personalmente, y la galería Image que fundamos Pepe Puga, Rafael Ramirez y yo, en la cual expusimos a autores de la talla de: Gabriel Cualladó, Manolo Laguillo, Miguel Oriola, Tony Catany, Eva Rubinstein, Rafael Navarro, Valentín Sama, entre otros.
Negar la importancia del fotoperiodismo con ese desprecio gratuito es una insensatez, y negar la importancia de la obra de Forcano otra. Se puede decir y podemos estar de acuerdo que la última etapa de Forcano, sus obras en color no tienen la altura y el interés de sus trabajos anteriores, y que es incluso totalmente prescindible.
Afortunadamente en el MNACRS podemos contemplar toda esa generación de los años ’50 que fue sobre la cual se desarrollo la fotografía en este país en los años posteriores.
En las corrientes actuales de la fotografía contemporánea hay de todo, autores muy interesantes y que formaran parte de la historia del arte y otros que son burdos imitadores  que no han aportado ni un ápice de innovación en sus obras.
No se puede negar a autores importantes de la fotografía española la posibildad de ser premiados con este premio. Otra cosa es que yo opine que ningún tipo de premios se deberían otorgar. Y volviendo al arte contemporáneo a mi lo que me preocupa es que autores de la la talla y la importancia de Santiago Sierra todavía no hayan tenido una retrospectiva en el MNACRS.

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