Rineke Dijkstra, Park Portraits

Rineke Dijkstra © 2005 – Park Portraits

Justificar una obra de un fotógrafo con términos como: “esta artista hace una aproximación al retrato bajo los requerimientos contemporáneos”… “hace una taxonomía del ser humano” o “sus personajes aparecen en un trasfondo pictórico, casi silueteados como esculturas”.
¿Cuales son esos requerimientos del retrato contemporáneo? ¿Hay una lista que se debe cumplir?
¿Que características narrativas visuales deben de tener los retratos contemporáneos?
El galerista que se expresa en dichos términos finaliza su explicación sobre su serie Park Portraits, diciendo que Rineke da una vuelta de tuerca a la fotografía documental porque sus retratos son posados. No hay ninguna relación entre el trabajo de Rineke y la fotografía documental, ni de lejos. Los retratos de Rineke sólo reflejan las miradas de niños y adolescentes de clases medias, a la cámara. Sólo son unos bonitos posados, muy bien resueltos, técnicamente perfectos, estéticamente deseables para el espectador .
No se esconde ninguna metáfora, las narrativas visuales de las fotografías no explican nada, sólo adolescentes posando en actitudes tranquilas. No hay transito a la edad adulta, ni inquietudes reflejadas por los personajes. Puede ser que a Rineke le interese el trabajo de Diane Arbus o August Sander, pero no hay ninguna influencia de ellos en su obra y menos en esta serie de retratos.

Rineke Dijkstra ©  Park Portraits

En la actualidad se tiende a la justificación teórica de las obras de los artistas visuales, tanto en fotografía como en vídeo hay un uso abusivo de literatura para explicar el contenido de una obra. Eso es cada día más absurdo y es otra moda más del mercado. Cuando entras en “La Habitación Del Poder” de Muntadas no hay necesidad de leerse un texto de un espabilado curator, el espectador percibe la crítica que Muntadas realiza.
Analizando la obra de la vídeo artista iraní Shirin Neshat se percibe inmediatamente la reivindicación, la crítica política de sus obras, que se basan en una situación social de opresión, y falta de libertad. Esas son las obras que llegan directamente al espectador porque realmente son sinceras, tienen una carga, y un compromiso muy fuerte del autor en ellas.
Lo banal e intrascendente siempre necesita un apoyo publicitario que adorne el envoltorio de la obra y sobredimensione su importancia real en el mercado. Portraits Park es una colección de buenos retratos de niños que miran con una mayor o menor intensidad a la cámara, en unos entornos agradables.

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