Bill Henson – Kindertotenlieder

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

Bill Henson (1955, Melbourne,  Australia) ha publicado con la editorial Stanley / Barker su obra Kindertotenlieder basada en la obra musical de Gustav Mahler. En 1833-34 el poeta alemán Friedrich Rückert (1788-1866), perdió a su hija Louise y al mes siguiente a su hijo Ernst por escarlatina. Como consecuencia de este doloroso hecho Friedrich Rückert escribió el poemario Kindertotenlieder en memoria de sus hijos. Setenta años más tardes el compositor Gustav Mahler y en contra de la opinión de su esposa Alma compuso la obra musical que contenía los 5 poemas de Friedrich Rückert. Como si se tratase de una maldición la hija mayor de Gustav Mahler, María murió de escarlatina a los 4 años en su casa de veraneo de Maiernigg. La casa fue cerrada y la familia Mahler nunca regresó.
Bill Henson se enamoró de la obra musical de Mahler con 19 años y pensó que en algún momento de su vida produciría imágenes de esta historia. El proyecto de Bill Henson ha durado 40 años, realizado durante múltiples viajes realizados a Austria, fotografiando la casa del lago donde murió la hija de Mahler, los paisajes y la cabaña del bosque donde compuso la obra.
Las fotografías de Henson son el complemento idóneo a los poemas de Friedrich Rückert y la música de Gustav Mahler. Las fotografías de Henson alcanzan el clima dramático de estas obras, sumergiendo al espectador en ese tiempo pasado que nunca vimos. Las luces de esos atardeceres melancólicos, el color especial de los retratos y los paisajes realizados con la estética inconfundible de Henson que sabe transitar en la penumbra de una forma magistral.
La edición muy cuidada por Stanley / Barker contiene también los poemas de Friedrich Rückert y la música de Gustav Mahler lo que convierten en este libro en un objeto de coleccionista. Podéis visitar la web de Stanley / Barker para mayor información.

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

 

Bill Henson © Kindertotenlieder / Stanley / Barker

 

Ron Jude

Ron Jude © 2011-2015, de la serie Lago

Ron Jude (1952, Los Ángeles, USA) es un fotógrafo de mirada sutil y minimalista que construye sus obras a base de ese tipo de imágenes que podríamos definir como restos del naufragio. Es un fotógrafo para espectadores que sepan interpretar el silencio, la pausa y la calma. Crece en una zona rural de Idaho entre paisajes inmensos, cazadores de pieles y chicos con coches que buscan su propia autoafirmación.
En su última serie Lago Ron Jude regresa al desierto de California intentando buscar pistas sobre su propia identidad. Este trabajo realizado entre los años 2011- 2014 se expresa entre la búsqueda de recuerdos borrosos y el capricho de la mirada atraída por los golpes de vista que surgen en su camino.

Lost Home es un proyecto en el que colaboran 10 fotógrafos que tienen que dar respuesta a poemas del guionista japonés Nobuyiki Ishiki. Ron Jude participa en este proyecto con unas fotografías fechadas entre 1997 y 2005. Entre los participantes en este proyecto se encuentran Daido Moriyama, Christian Patterson, Roe Ethridge, Slavica Perkovic, entre otros. El conjunto de libros Super Labo se publicó en 2013.

Sus series surgen entre los recuerdos y las pistas que el sigue para configurar una narración de imágenes que una a una no tendrían ningún sentido narrativo. No muestra el todo de algo sino pequeños detalles o pistas que el espectador debe seguir. Sus obras se encuentran entre un documentalismo de ficción y unas fotografías llenas de sensaciones ocultas que pueden ser interpretadas de formas divergentes.

En su web podéis analizar y disfrutar con calma su obra y encontrar su mirada personal.

Ron Jude © 2011-2015, de la serie Lago

Ron Jude © 2011, de la serie Lick Creek Line

Ron Jude © 1997-2005, de la serie Lost Home publicado en Super Labo Book

Ron Jude © 1996, de la serie Vitreous China

Ron Jude © 1990-92, de la serie Nausea

 

 

 

 

Sascha Weidner

The Estate of Artist Sascha Weidner © – Approved Print No 1, 2017

Sascha Weidner (1974-2015, Alemania) es una de las grandes pérdidas de la fotografía alemana contemporánea. Su prematura muerte nos deja una obra llena de poesía, silencios y preguntas continuas que lanza al espectador. Se aleja del gigantismo especulativo de la Escuela de Düsseldoff que ha machacado el mercado de las bienales de arte con ese vacío narrativo y su gigantismo excesivo.
Sascha Weidner nos regala generosamente evocadoras imágenes que nos alejan de esa marabunta sin principios que produce “arte” como el que come comida basura. Toma partido a sabiendas que la estética y la narrativa de sus imágenes no está hecha para la masa que llena de oropeles inunda las moquetas de las más famosas bienales de arte. Su trabajo busca espectadores cómplices que sepan apreciar las sutilezas del lenguaje, los silencios y la serena contemplación. La obra de este fotógrafo te seduce inmediatamente, te conquista con un flechazo y después no puedes abandonarle. La poesía nunca abandona a los espíritus libres que no se someten a ninguna moda comercial.
Podemos disfrutar de la obra de este autor en Clervaux Cité de l´Image (Luxemburgo) hasta el 13 de Abril de 2018, en el Sprengel Museum Hannover que tiene su legado, y en la galería Dorothée Nilsson de Berlin hasta el próximo 25 de noviembre.
Podéis ver su obra en la siguiente web.

The Estate of Artist Sascha Weidner ©
Trial II 2008 de la serie Am Wasser Gebaut

The Estate of Artist Sascha Weidner © Flooding II, 2011 de la serie Am Wasser Gebaut

Bea Rivas

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas (1976, Madrid), economista de profesión. aborda la fotografía como una herramienta de comunicación y expresión artística. Desde 2015 se forma en PIC.A en los cursos superiores. Acaba de ganar hace unos días el Primer Premio de ONPhoto Soria y la Beca amateur del Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Santa María de Albarracín, del cual el año pasado también fue finalista. Bea Rivas viene realizando exposiciones y cosechando premios desde el 2010.

Su último trabajo Rezoorts es por el cual ha obtenido los galardones mencionados y es el que voy a mostrar en este post.
Sus imágenes están llenas de metáforas visuales, y de preguntas que envía al espectador para provocar una cierta reflexión sobre los temas que plantea. Se alejan del concepto de instantánea y construye con sus fotografías una narración que nos hace cuestionarnos la realidad, la ficción y las causas de todo aquello que nos muestra. Alejarse de esa forma instintiva de atrapar el momento para establecer una opinión sobre todo aquello de uso cotidiano, que disfrutamos sin cuestionarnos porque se ha convertido en un espacio de ocio y los visitantes en consumidores irreflexivos. La fotografía de Bea Rivas tiene esa belleza sugerente de la poesía visual, sutil y llena de matices que nos cautiva y nos provoca esa sensación que no querer que la contemplación de su obra llegue a sus fin. También nos hace cómplices de su ironía que utiliza como arma para establecer una crítica a esos negocios que obtienen grandes beneficios con la excusa de la conservación de las especies. La contemplación de los animales como actividad de ocio y consumo que atrae a grandes masas a esos parques temáticos del cautiverio, dónde los animales se muestran como mercancía.
Este concepto de coleccionismo especulativo se aleja de las opiniones vertidas por Walter Benjamin en su obra de los Pasajes. “El conjuro que intenta el coleccionista busca encerrar en un círculo mágico lo que es el objeto individual, uno que se congela en tanto que un final escalofrío (el de ser adquirido) lo recorre. […] Coleccionar es una forma del recuerdo remitida a la praxis, y es la más terminante entre las distintas manifestaciones profanas de la ‘cercanía’.”

La forma de trabajo de Bea Rivas se basa en la planiificación con vista a la elaboración de unas fotografías que expresen el significado que la autora quiere transmitir. No hay nada al azar, tiene muy claro lo que quiere hacer y como lo quiere hacer. Nos encontramos ante una artista que va a dejar su huella dentro de la historia de las artes visuales, ella no lo sabe pero yo si. Os dejo en enlace a su web.

Bea Rivas sobre su obra Rezoorts:

En el siglo XXI los zoológicos se han convertido en grandes estaciones turísticas.
Situados geográficamente en ciudades donde el turismo o las vacaciones representan la mayor parte de la actividad local son gestionados por sólidos grupos empresariales, generalmente de carácter privado, con importantes inversiones económicas y con una intencionalidad lucrativa que funciona en base al modelo capitalista.
Diseñados como parques temáticos a modo de “family entertainments centers” disponen de una linea argumental  claramente definida que les sirve de inspiración; los animales exóticos y en peligro de extinción.

Los animales se exhiben mimetizados en paisajes artificiales y ambientes que recrean el hábitat natural de cada especie, unos decorados más propios de la industria del cine, que se sitúan en las antípodas del verdadero que se les niega con el cautiverio.

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas © 2017 de la serie Rezoorts

Bea Rivas © 2017 Portada de la maqueta de Rezoorts

Bea Rivas © 2017 Interior de la maqueta de Rezoorts

Ire Lenes

Ire Lenes © De la serie Archipiélagos

Ire Lenes (Madrid, 1981), es una joven fotógrafa que empieza a destacar con sus obras. Su formación realizada en la escuela PIC.A y su pasión por la fotografía la han conducido a la realización de diferentes tipos de trabajos, desde la fotografía conceptual a la documental. Desde hace un par de años ha comenzado a obtener premios y el último ha sido el premio Ciudad de Alcalá de fotografía documental por su ensayo “Archipiélagos”.

Un trabajo en la linea del estudio de las identidades de algunas comunidades en el norte de Europa y que sigue la estela de ensayos realizados en esa dirección por autores como Rafal Milach, Alexander Gronsky o Ville Lenkkeri. Archipiélagos es un trabajo muy cuidado y realizado con la minuciosidad y dedicación de su autora, realizando diversos viajes para lograr penetrar en esa población que vive en un gueto y se resiste a perder su idioma, cultura y tradiciones. Las fotografías de Ire Lenes nos atrapan y nos producen el deseo de querer ver más cuando hemos acabado de verlas. El compromiso con el trabajo propio se siente en cada fotografía. Ire Lenes esta explorando con la herramienta y eso se nota en la diversidad de temás y géneros fotográficos que constituyen su trayectoria. Esperamos que esta joven autora nos siga sorprendiendo en un futuro cercano.

Ire Lenes nos habla de Archipiélagos: Naujoji Vilna es un barrio ubicado al este de Vilnius, capital de Lituania y subsiste a modo de archipiélago, les une lo que les separa, el idioma ruso.
Lituania fue la primera república soviética en independizarse y dicho proceso no fue transitorio sino radical, todos los símbolos soviéticos se eliminaron, las fábricas soviéticas se cerraron y el idioma ruso paso a ser un idioma de segunda clase.
A día de hoy en Lituana todo lo referente a aquellos tiempos se mira con recelo a la par que con miedo, pero Naujoji Vilna tiene una realidad completamente distinta. Por su situación geográfica muy próxima a las fronteras de Polonia y Bielorrusia y potenciado por su carácter industrial presenció un gran proceso de inmigración de trabajadores de otras repúblicas, polacos, rusos y bielorrusos. En aquellos tiempos el ruso era el nexo de unión, tras la caída del comunismo sus habitantes no emigraron, permanecieron en el barrio y a día de hoy en sus calles se escucha el ruso, persiste un colegio en dicho idioma, bibliotecas con literatura rusa, supermercados con productos en cirílico, un cementerio ruso e incluso los adornos navideños aguantan hasta la celebración del año nuevo viejo, lo que es curioso en un país de mayoría católica.
El caso de este barrio es algo excepcional, ya que en el resto de la república, rehuyen del idioma ruso, lo que a priori parece un modelo de integración tiene un trasfondo de gueto.

Ire Lenes © De la serie Archipiélagos

Ire Lenes © De la serie Archipiélagos

Ire Lenes © De la serie Archipiélagos

Ire Lenes © De la serie Archipiélagos

Rafael Navarro en la Foundation Auer Ory

Rafael Navarro © 1976
Involución #1

Rafael Navarro (1940, Zaragoza) está exponiendo en la Fondation Auer Ory una retrospectiva de su obra, la cual podremos disfrutar hasta el próximo 25 de noviembre si viajamos hasta Ginebra. Rafael Navarro es uno de los fotógrafos que usaba narrarativas diferentes a lo que estábamos acostumbrados a ver en los años ’80. Cuando conocí su obra él exponía en Madrid su serie Dípticos de 1983. Utilizaba un lenguaje diferente al resto de los fotógrafos de esa época, alejado de la fotografía documental que marcó a la generación del Grupo Afal. La reflexión y el uso de las metáforas visuales formaban parte de su forma de contar historias. Podemos decir que Rafael Navarro es un fotógrafo conceptual. Fue un innovador en aquellos años.
Rafael Navarro es un autor que tiene un largo recorrido internacional y que es más habitual tener noticias de sus exposiciones en el exterior que su presencia en nuestro país. Otro fotógrafo que debería haber sido galardonado hace ya tiempo con el Premio Nacional de Fotografía. Un autor imprescindible que las jóvenes generaciones deben conocer.

Rafael Navarro © 1978-1985

Miguel Oriola, ACTUS

Miguel Oriola © del libro ACTUS

Miguel Oriola (1943, Alcoy) es uno de los fotógrafos españoles más importantes, con una obra extensa e intensa que deja una huella profunda en el espectador. Desde su trabajo Pensat i fet (1975) hasta hoy nos ha venido sorprendiendo con trabajos cada vez más interesantes. Esta serie fue un adelanto estético y narrativo en un país inundado por la fotografía documental de la generación anterior. En Pensat i fet nos muestra una obra realizada bajo la mirada de la parte por el todo y llena de provocación, en una época miserable y triste que auguraba el fin de la dictadura.

A este trabajo le han seguido muchos otros, cada vez más innovadores y con ese punto de transgresión que caracteriza la obra de este artista. Sus fotografías no dejan indiferente a nadie, son impactos visuales que provocan en el espectador todo tipo de sensaciones. Oriola acaba de publicar su último libro ACTUS (2017), una obra con imágenes que acorralan al espectador y lo dejan sin salida. El caos del mundo es reflejado en sus libros desde ALPHAVILLE, SKETCH 5, SKETCH 7, con una estética de un claro oscuro extremo y que sumergen al espectador en una experiencia trepidante.

Sobre la belleza estética, el orden y desorden podemos recurrir a estas palabras de Alvarado-Planás: Nuestro sentido de la belleza, y nuestra estética por tanto, nos lo inspira la coexistencia armónica del orden y del desorden, tal como existe en los objetos físicos: en las nubes, en los árboles, en las montañas y en los cristales de nieve. Las formas de todas estas cosas son procesos dinámicos que se han realizado en formas físicas, donde coexisten de modo inmanente, combinaciones concretas de orden y desorden. Así, apreciamos y sentimos un mundo gobernado por el caos, y nuestros sentidos se inundan con el desorden que nos rodea.(1)

Es imprescindible este último libro de Oriola, ACTUS que como los citados anteriormente forman el cuerpo de trabajo de su obra en los últimos años. Una obra realizada desde la libertad y el compromiso del autor que nos llenará de sensaciones intensas. El 22 de septiembre Miguel Oriola expondrá ACTUS en Bilbao en la escuela CFC, un evento que no nos podemos perder. A continuación y como primicia os adjunto el manifiesto de Miguel Oriola sobre su este trabajo:

Habitamos el caos, ese lugar donde los hechos y las cosas devienen en su extraño orden, y sin embargo, un lugar propicio para la creación, lleno de resonancias, de sorpresas y lejos de certezas. Me pregunto qué es la fotografía, mientras siento que en mi interior se desencadenan estímulos e impulsos que me hacen actuar cada día en este entorno.

Ando por el mismo cauce donde suceden las cosas, un glorioso torbellino que es la vida, donde lo inesperado y el estupor son elementos esenciales para la acción y la vivencia que se convierte en imagen. Nada mas lejos que el deseo de ordenar ese caos, germen de todas las cosas, con estéticas complacientes, significados forzados, o conceptos rebuscados. Cuando el fotógrafo señala a algo, y no a otra cosa, infiere en el mismo acto fotográfico la intención que conceptuará su expresión.

Para ello es necesario el talento y la memoria inconsciente enriquecida, el mayor caudal de información de todos los tiempos que posee el ser humano a través del instinto. Percibo mi trabajo como una cualidad alucinatoria, que emana de una visión scópica constante, un flujo de emociones que genera imágenes nacidas de la intuición en un acto instintivo que me fusiona al sujeto para siempre.

El fotógrafo debería barrer de la mente los pensamientos racionales, para actuar libre de prejuicios, para poder adoptar una percepción sistémica, que le permita conocer la atmósfera que le envuelve en su entorno y fundirse en ella, convertirse en aquello que va a captar, ser él mismo, el sujeto de su imagen antes de accionar su cámara. Mas aún, debería crear en su interior un lugar de ausencias, un vacío que contuviera todas las posibilidades de infinitas imágenes de perfectas armonías las cuales te buscaran a ti. Mi trabajo está condicionado sobre todo por el grado de relación con el ser humano, individuos que como yo mismo, vivimos almacenando preguntas sin recibir respuestas. Y la fotografía cada día, sólo te proporciona más preguntas. Uno deambula en el lado de la incertidumbre a la espera de una revelación que esperas en cada imagen. Como negar la atracción incontenible de esta dudosa realidad que percibo y que me impulsa a exorcizar en cada imagen lo desconocido y lo profano. Solo soy un viajero en un transito incierto que sigo a la búsqueda de mi mismo en cada fotografía que hago. Miguel Oriola, 2017 ©

Miguel Oriola es una referencia muy importante en la fotografía española, sin embargo no ha sido todavía galardonado con el Premio Nacional de Fotografía que por su trayectoria merece. Esperemos que eso suceda muy pronto. En los siguientes enlaces podréis ver la obra de Miguel Oriola y comprar sus libros y fotografías.

ACTUS

Libros Miguel Oriola

(1)  http://reflexionesmarginales.com/3.0/21-de-la-teoria-del-caos-y-del-desorden-a-la-estetica/

Miguel Oriola © del libro ACTUS

Miguel Oriola © del libro ACTUS

Miguel Oriola © del libro ACTUS

Miguel Oriola © del libro ACTUS

 

 

El Triunfo Del Mercado

Alekséi Gan, 1922

Cuando Alekséi Gan escribió el Manifiesto Constructivista en 1922 creía firmemente en que la revolución del arte debería ir en paralelo a los cambios sociales y económicos de la revolución de 1917. Criticaba con dureza a los miembros del partido comunista por su falta de preparación para abordar estos cambios. En 1941 acabó en una campo de concentración en Siberia donde supuestamente murió. Stalin, unos de los grandes asesinos de la historia acabó con todo aquello que no entendía y que posibilitase cualquier florecimiento del pensamiento crítico que pudiera poner en peligro su liderazgo. Todos los movimientos sociales del siglo XX han sido aplastados de igual forma, se hayan producido en Europa o en cualquier otro lugar del planeta.

Quizás las vanguardias fueron el último soplo de libertad  y de crítica al sistema. Después de todo aquello lo único que se ha producido es un control del capitalismo que ha amansado cualquier expresión artística integrándola en el mercado. El arte en occidente se ha ido convirtiendo en el refugio de inversores dudosos y en una producción de objetos meramente inofensivos. En el antiguo telón de acero se resumía en el culto al líder y al sistema dictatorial de una cúpula que su único interés era mantener el poder como fuese. En ambos bandos la actitud del poder fue la de eliminar cualquier pensamiento crítico. Hablar de lo banal en el arte contemporáneo es hablar de una generalidad de la producción artística.

En el mercado del arte, el filtro es atroz para que nada se les cuele bajo los focos, por lo tanto el poder como siempre ha hecho, ha sometido a las supuestas elites culturales a aceptar sus normas. Podemos sugerir que la ideología triunfante es la estupidez, a la que prestigiosos pensadores le dedican reflexiones sobre la misma y el arte contemporáneo. La estupidez como forma de vivir aletargado.

Uno de los aspectos más enigmáticos del arte contemporáneo es su estupidez. Un punto de partida, sugerido por los análisis de Foucault, Deleuze, Barthes, Bataille, Rosset y Baudrillard, consiste en evitar oponer la estupidez a la inteligencia. La inteligencia no puede dar cuenta de la estupidez. (1)

La estupidez es la expresión simple del idiota que se ha instalado en la masa como la adoración diaria de todo aquello que llaman cool. Es cool todo lo que se incita a poseer o imitar para tener el éxito social, que nos haga entrar en el bienestar económico y nos aleje de un origen humilde que queremos borrar.

La estupidez, la necedad, son lo no-pensado del pensamiento, su parte maldita, su dimensión heterológica. La palabra idiota recoge este sentido, es, al decir de Rosset, aquello “simple, particular, único”, incapaz de reflejarse en el espejo de la inteligencia, de duplicarse en el espacio de lo categorial. La estupidez carece de doble en el espacio especulativo, como un vampiro, no conoce el estadio del espejo. Impotencia de la inteligencia, en un gesto desesperado, no hará más que reducir, tramposamente, la idiocia  de la estupidez al error, a la falsedad, condenándola sin siquiera haberla visto directamente a los ojos. (2)

Por lo tanto es fácil que triunfe la estupidez, en una sociedad en la cual se oculta el conocimiento y que los contenidos televisivos sirven para alienar a las masas. De nada ha servido la crítica de Nam June Paik al medio televisivo, de la misma forma que de nada sirvió el diario de la guerra (Kriegsfibel, 1955) de Bertolt Brecht para concienciar de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. La poca visibilidad de ambos mensajes y lo alejados que se encontraban del interés de la población por sobrevivir día a día los han hecho invisibles. Por lo tanto el triunfo del mercado de las artes decorativas y la eliminación de cualquier tipo de pensamiento crítico son las características principales del mercado del arte en la actualidad. Todo se puede vender e integrar en el sistema, sólo hay que convertirlo en un objeto de consumo.

(1) – (2) http://www.henciclopedia.org.uy/autores/FGimenez/EroticaBanalidad.htm

Gabriele Basilico

Gabriele Basilico ©, Milan, 1978

Gabrielle Basilico (Milán, 1944-2013) es uno de los fotógrafos más importantes y que mejor interpreta la iconografía de las ciudades y la narrativa de los espacios. Muy conocido en nuestro país debido a su abundante actividad expositiva, su trabajo representa su visión personal sobre los espacios construidos, habitados y destruidos por el hombre.
Es el Atget de finales de siglo XX y comienzos del siglo XXI. Tenemos la suerte de disfrutar de una gran retrospectiva de su obra en la Fundación ICO. Como viene siendo habitual las exposiciones de esta fundación suelen ser una referencia muy importante del festival PHE, desde la última década viendo siendo así y esperemos que continue.
Esta exposición comisariada por Ramón Esparza, nos permite disfrutar de la obra de Basilico en su conjunto. Hay un interesante extracto del documental realizado por Amos Guitai en el que Gabriele Basilico nos habla de su forma de trabajar, de su obra, de su relación con la luz y el entorno que dificulta siempre obtener un punto de vista preciso.
Sus explicaciones sobre la interpretación de los grabados de Giovanni Battista Piranesi y el contraste de estos con sus fotografías contribuyen a entender la obra del gran arquitecto y arqueólogo italiano del siglo XVIII.
Su trabajo técnicamente perfecto y rico en el uso magistral de la perspectiva, refleja en ocasiones la arquitectura olvidada de las ciudades, y a través de sus fotografías adquieren un valor arqueológico incrementado. Esas huellas que el hombre va marginando por la costumbre y el uso cotidiano de los espacios, y que han perdido importancia con el tiempo, resucitan y adquieren un nuevo interés gracias a la mirada de Basilico.
La exposición transita por los grandes proyectos de Basilico, desde los Ritratti di Fabbriche, Beirut, la Mission Datar y su visión diversas ciudades. El trabajo sobre los restos de la guerra en Beirut en el año 1991 reflejan el silencio y las huellas de la destrucción de la ciudad. Sus imágenes son gritos silenciosos que expresan todo ese horror sufrido por una ciudad maravillosa que mira al Mediterráneo, y destruida por los intereses de todos aquellos que les incomodaba un Libano tolerante y próspero.
Hay que ser muy técnico para fotografiar la arquitectura, pero Basilico sabe descubrir el alma de los edificios, las ausencias, y el punto exacto, en el cual una perspectiva concreta dota de un nuevo significado a esas moles de cemento, cristal y acero, que conforman la piel de las ciudades y su definición colectiva.
El catálogo de la exposición cuidadosamente editado es una publicación que debemos tener como una referencia importante de este autor. Podemos disfrutar de esta exposición hasta el próximo 10 de septiembre.

© Archivo de Gabriele Basilico di Giovana Calvenzi

© Archivo de Gabriele Basilico di Giovana Calvenzi

Anders Petersen

Anders Petersen © Café Lehmitz

Anders Petersen (1944, Solna, Suecia) expone en esta edición de PHE su mítico trabajo Café Lehmitz, realizado en Hamburgo durante el periodo 1967-1970. Esta exposición comisariada por Alberto García Alix que forma parte de su <<Carta Blanca>> y constituyen conjuntamente con la exposición de Gabriele Basilico en la Fundación ICO la parte más relevante del festival.
En general, se aborda la fotografía documental desde el punto de vista del fotógrafo como un testigo de algo que ocurre y queremos mostrar. Petersen no ejerce de un simple testigo frío, sino que su integración en la sociedad de Café Lehmitz le convierte en uno de ellos. Se mueve como un integrante más de ese colectivo, y sus imágenes realizadas desde el afecto otorgan a sus personajes esa dignidad que los aleja de la sordidez de lo marginal, que suele provocar el escándalo de los espectadores más conservadores y simples. Petersen actúa de forma completamente diferente, y por eso sus fotografías nos transmiten esa intensidad emocional de la cual carecen otros trabajos de la misma temática realizados por otros fotógrafos. Sus copias de contacto, ampliadas una a una y publicadas en un libro que se puede ver en la exposición, forman otra obra diferente que se aleja de la obra original, pero que es igualmente atractiva e interesante. Es una exposición imprescindible que no podemos dejar de ver varias veces.

Anders Petersen © Café Lehmitz

Antoine D’ Agata, la bestialidad

Antoine D’ Agata ©

En este mundo sólo la mentira es obscena. La bestialidad como último espacio de libertad, último baluarte contra la virtualidad creciente de lo real. La anestesia de los sentidos, la lógica de una sociedad que designa los objetos y los seres como consumibles, la gestión brutal y la eliminación continua de amplias capas de poblaciones marginalizadas que llevan a las comunidades no productivas al rango de desecho social. Mecanismos invisibles de una crueldad endémica, innombrable, que devora el mundo y elimina sistemáticamente a los individuos identificados como excedentarios por las lógicas que ordenan los flujos del beneficio. Tabú consensual del genocidio económico contemporáneo, invisibilidad de la organización de producción y consumo sobre la que descansa la democracia liberal. Formas crueles de alienación social y económica: los individuos se exponen a aceptar que su existencia no tiene ningún valor, que ya no están enfrentados al orden de las cosas sino identificados con él. Reinvención continua de nuevas formas de esclavitud y supervivencia a través de la liquidación de la propia vida. Coreografía incestuosa y asesina de la locura geométrica del mundo, que atestigua la determinación con que los hombres emprenden la aniquilación de los hombres. Ya no hay espíritu, ni alma, ni lógica, ni sueño, vigilia, sueños, fe o sentimientos. Ni comienzo ni fin, ni causa ni efecto, tan sólo la ausencia y la exposición en un exterior sobre el que pensamiento no puede tener incidencia. Disolución del contacto, del consenso, fin del hastío en el vértigo epidémico del vicio como principio de vida, de conocimiento y resistencia. Imágenes virales matriz del caos que hace de mi devenir un devenir común, reproduzco el mal, lo propago, lo figuro de anonimato en anonimato, de un cuerpo a otro, para sobrevivir al desastre de la vida.
Antoine D’ Agata

Este es unos de los textos que podemos ver en la exposición de Antoine D’ Agata, está impreso en el poster que los visitantes se pueden llevar. Es una declaración de intenciones por la cual pone en contexto su trabajo y ese cabalgar sin rumbo hacia ninguna parte. Vivimos en sociedades injustas en las cuales las vidas de las personas no valen nada. Se altera el precio de los alimentos creando hambrunas y la industria de la guerra obtiene grandes beneficios gracias a los conflictos que provocan las grandes potencias. Pero nos escandalizamos con escenas de sexo explícito sin preguntarnos por qué el autor ha elegido ese camino. Las censuramos y salimos escandalizados de la exposición. Esa es la forma de actuar de una gran mayoría. No miramos a los que nos rodea ni nos inmutamos por las injusticias cotidianas que suceden a escasos metros de distancia. El mundo está dominado por la codicia y la vida no vale nada, el poder se sustenta en una base amplia de sumisos y difamadores dispuestos a todo.

Allí donde otros proponen obras yo no pretendo
otra cosa que mostrar mi espíritu.
La vida es un consumirse en preguntas.
No concibo la obra como separada de la vida.
No amo la creación separada. No concibo tampoco
el espíritu separado de sí mismo. Cada una
de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo,
cada una de las floraciones heladas de mi
vida interior echa su baba sobre mí.

Antonin Artaud
El ombligo de los limbos

Laura Carrascosa

Laura Carrascosa Recuero © De la serie Vacío

Laura Carrascosa (1978, Guadalajara) es una artista multidisciplinar que emplea la fotografía, el vídeo y la performance para la realización de sus obras. Su trabajo se puede definir como conceptual y se presenta a través de la realización de unas imágenes muy atractivas que rápidamente captan al atención del espectador. Tanto las imágenes como los vídeos nos seducen y siempre nos quedamos con el deseo de ver más. Sus obras hacen reconocible su trabajo muy fácilmente, con suma facilidad Laura Carrascosa ha creado un estilo propio. Su primer proyecto “Vacío / Void” (2014) se expuso en Madrid en 2015 y se compone de 35 fotografías y una vídeo performance.
Laura nos habla sus obras en los siguientes términos:
Vacío, actualmente figura, entre otras definiciones, como “Falto de contenido físico o mental “en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, pero en la actualidad están surgiendo otras descripciones entorno a ella vinculadas al consumismo, perfección, placer y  anulación del esfuerzo valor de lo inmediato. Del mismo modo, según algunos investigadores, está relacionada con fobias y enfermedades como los trastornos de alimentación presentes en nuestra sociedad. El proyecto “Vacío” nace a partir de una experiencia vinculada a diversos de estos roles/factores sociales existentes, teniendo la necesidad de crear este proyecto en un lavadero, lugar donde las mujeres podían hablar con libertad y manifestarse como eran realmente. La finalidad de “Vacío” es generar en el espectador lo que es, un sentimiento de perdida, desorientación, caos, desequilibrio, equilibrio y finalmente de superación.
La primera exposición de Vacío se hizo en el lavadero público de Val de San García (Guadalajara). Para la artista es importante haber realizado la primera exposición en el lugar donde se gestó el proyecto.

El proyecto “¿Qué lugar ocupo yo?” (2015) lo he querido basar en el poema: “Un señor maduro, con una oreja verde”. Gianni Rodari. En él hago referencia al sistema educativo actual, sistema que no trata la individualidad, sino la masa, olvidando el cultivo y desarrollo de la creatividad, de la curiosidad y valores tan importantes como la empatía, el trabajo en equipo ..etc, en definitiva, el respeto a las diferencias individuales como factor enriquecedor de la sociedad.
El niño/a continua, en hogares y escuelas, siendo un sujeto pasivo, que debe alcanzar de igual manera, unos conocimientos, que no son fundamentados desde su investigación y descubrimiento, sino que son dados magistralmente para una memorización que quedará en el olvido, al no ser aprendizaje significativo. La educación es un reflejo de la sociedad actual, una sociedad mayoritariamente competitiva, egoísta, que no tiene en cuenta los sentimientos ni emociones que los actos producen sobre los demás.
La serie ¿Qué lugar ocupo yo? se compone de 11 fotografías de color y una vídeo performance.

Rumores (2016) es una obra que nos habla de la difamación y de las etiquetas que nos ponen en el ámbito social. Se compone de 20 fotografías de color y una vídeo performance. Es una artista que tendremos que tener muy en cuenta en los próximos años. En este enlace podréis ver vídeos de estos trabajos.

Laura Carrascosa Recuero © de la serie ¿Qué lugar ocupo yo?

Laura Carrascosa Recuero © 2016, de la serie Rumores

Roger Ballen en Camara Oscura

Roger Ballen © Cortesía Galería Camara Oscura Madrid

Roger Ballen (1950, NY) expone en la galería Camara Oscura de Madrid lo que podemos considerar una pequeña restrosceptiva de su trabajoy hasta el 29 de julio podremos disfrutar de esta magnifica exposición; quizás sea una de las más importantes del Festival Off de PHE y candidata a merecer el premio a la mejor exposición de este año. Una expsosición que debemos anotar en nuestra agenda como imprescindible. Hace unos años tuvimos la suerte de recibir una clase magistral de este artista en el Centro de Arte de Alcobendas, tanto los alumnos de PIC.A como las personas que estuvieron presentes recordaran esa conferencia.

“Introspective” será la primera exposición antológica de Roger Ballen en Madrid. En este proyecto hemos querido seleccionar tres de sus series más icónicas -”Outland, “Shadow Chamber” y la más reciente “Boarding House”- para crear un recorrido alucinatorio y enigmático por una de las miradas más personales y singulares de la fotografía contemporánea. Ballen ha planteado a lo largo de su carrera lo que podríamos llamar un viaje de descubrimiento en el que abandonamos nuestro yo más cotidiano para enfrentarnos a con la parte más primitiva de la condición humana y de nuestra psique.

El viaje comienza con “Outland”, la culminación de más de veinte años de trabajo fotográfico. Imágenes pertenecientes al territorio de la ficción donde sus protagonistas son participantes activos del drama de su propia representación.

Este viaje continúa en “Shadow Chamber” por los recovecos de escenas donde la poética, el simbolismo, y la decadencia del objeto se sitúan en el centro de la narración. Ballen busca escenarios inquietantes y claustrofóbicos para acercarnos a su historia. El humor, la intriga, el caos, la suciedad, y la belleza batallan y nos fascinan o nos repugnan en un teatro sin espectadores donde convive el azar y la composición meticulosa de mundos distantes e invisibles.

Por último, nuestro viaje finaliza en “Boarding House” donde tanto los seres humanos como los animales aparecen aislados, extraños y perdidos, pero al mismo tiempo dotados de una gran fuerza. Supervivencia, alienación, y una cierta rendija abierta a la esperanza.

Pilar Pequeño – PHE 2017

Pilar Pequeño © Huellas, Terraza del Mar Menor

Pilar Pequeño © Huellas, Terraza del Mar Menor

Pilar Pequeño (Madrid, 1944) acaba de presentar su libro Huellas y expondrá dicho trabajo a partir del jueves 25 de mayo, a las 20h en la Galería Marita Segovia de Madrid. Esta exposición esta dentro del Festival Off de PHE 2017. Huellas es una trabajo de nos habla del paso del tiempo, dos lugares distantes y fotografiados en diferentes épocas nos reflejan los cambios que el tiempo y la mano del hombre han producido en dichos lugares. Dos edificios abandonados son los protagonistas de esta historia. Pilar Pequeño se ha adentrado con sigilo y con toda la sensibilidad que ella posee ha sido capaz de acercar al espectador estas atmósferas tan distintas. Lo efímero esta presente en cada una de sus fotografías.

Reproduzco a continuación dos extractos de los textos que aparecen en su libro.

Tiempo de ruinas

La diferencia entre la ruina y el escombro es la memoria. La vida que albergó ayer lo que hoy solo es piedra; estas paredes que ya no protegen a nadie ni a nada fueron colegio, casa, universidad, campo de concentración, albergaron no solo a personas, a niños, a hombres, sino a sus sueños y a sus miedos. 

Rosa Olivares

La poética de la luz

Huellas es un relato visual sobre la poética del paso del tiempo. En él confluyen avatares de dos recorridos. Dos escenarios que se funden en una única narración íntima y personal. El Baixo Miño y, en el otro extremo geográfico, el Mediterráneo del Mar Menor.

Un profundo y conmovedor diálogo con dos edificios que van muriendo lentamente. Transformación del fin en un nuevo comienzo. La pérdida como enriquecimiento. Suma de historias acumuladas entre sus paredes. El alba sucediendo a la noche.

María Teresa Gutiérrez Barranco

Huellas es un libro distribuido por La Fábrica. Es una nueva oportunidad para ver la obra de Pilar Pequeño y disfrutar de toda esa sensibilidad que ella transmite en sus fotografías.

Pilar Pequeño © Huellas, palmera del Mar Menor, 2000

Pilar Pequeño © Huellas, palmera del Mar Menor, 2000

Pilar Pequeño © Huellas, Iglesia Paxase Baixo Mintildeo, 2012

Pilar Pequeño © Huellas, Iglesia Paxase Baixo Mintildeo, 2012

PIlar Pequeño ©, barcas Paxase Baixo Mintildeo, 2003

PIlar Pequeño ©, barcas Paxase Baixo Mintildeo, 2003

Huir De La Farsa

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Rafael Roa © 1990 Polaroid SX-70, Dino

Huir de la mediocre bacanal de las apariencias a la velocidad del rayo, como si se tratase de la llegada inminente de la peste bubónica. Alejarse de ese festín exhibicionista de los diletantes y defender a toda costa tu espacio y tu tiempo. El tiempo, ese gran tesoro fungible e irreversible, como el acto fotográfico que los autómatas realizan sin pensar. Lo efímero como gran tesoro y el silencio en contraposición a las estupideces.

Alejarse de esa fauna tóxica de delatores, cobardes y mediocres que se ocultan en la difamación de la denuncia anónima. La selva de las redes sociales en la cual todos estos sujetos intentar obtener la atención que su escasa capacidad intelectual merece. La ausencia de noticias es una bendición para el disfrute intenso del día. Sumergirse en los libros y en el desarrollo de las ideas y disfrutar de aquellas personas que me estimulan y me enriquecen. No tengo tiempo que perder y tengo muy claro qué hacer con mi tiempo. El poeta Caballero Bonald me indica el camino <<somos el tiempo que nos queda>>. No quiero sentir miradas que no quiera ver, ni palabras que no quiera oír o leer. Entiendo perfectamente a aquellos que pueden alejarse del circo de las relaciones y las grandes ciudades, y observo la mirada llena de paz de Robert Frank en su casa de campo; la expresión en sus ojos se debe adquirir cuando uno deja de estar hostigado por ese infinito ejército de histriones. Liberarse de servidumbres inservibles y disfrutar de todo aquello que me enriquece y me hace feliz. Ese es el camino.

La Egolatría Y La Ética Del Trabajo

Lewis Baltz ©

Lewis Baltz ©

Vivimos unos tiempos en que los que quieren tener éxito o creen haberlo alcanzado proclaman a los cuatro vientos que ellos emplean un 70% de su tiempo en vender lo que hacen y un 30% a producirlo. Todo se basa en el marketing salvaje del humo que venden y tiene esa inspiración del nazismo con esa frase de Göbbels: <<una mentira repetida mil veces se convierte en verdad>>.

Venderse al precio que sea, ocultar nuestra ignorancia y aparentar que lo sabemos todo y que cualquier cosa que producimos es tendencia y vanguardia. No hay espíritu de autocrítica, todo lo que hacen vale, y generalmente este tipo de sujetos se toman cualquier crítica ya sea en un periodo de aprendizaje o posterior como una afrenta personal. Sobre todo lo importante es ocultar sus carencias, seguir aparentando que son expertos en aquello que desconocen y mantener su comportamiento ególatra como escudo para ocultar su ignorancia. Estas actitudes de las masas posmodernas que se agrupan en torno a las modas imperantes y a las etiquetas del momento tienen éxito en todos aquellos individuos que aspiran a conseguir un cierto status en la actividad a la que se dediquen con la ausencia del esfuerzo y la ética del trabajo. El peligro de estas actitudes es el contagio masivo que producen, cuyo dios se encuentra en ese rincón del vago, del cual extraer cuatro frases de moda para aparentar que saben algo. Si esto les falla les queda el plagio, buscar algún autor que pudo haber hecho algo rompedor hace cuarenta años y con un par de retoques adaptarlo como si fuese una idea original. Todos estos comportamientos son consecuencia directa de la corrupción generalizada existente en el planeta, la economía de la especulación que altera el precio de las cosas sin haberse producido transacciones reales. Se premia el pillaje, a los impostores y los asaltantes que se ocultan sigilosamente en cualquier lugar. Los ególatras se pasean con la altivez que oculta su ignorancia, como modelos efímeros en una pasarela de patéticos personajes.

He elegido para ilustrar este post dos imágenes de Lewis Baltz, un gran artista del cual podréis disfrutar en la Fundación Mapfre de Madrid hasta el mes de junio.

Lewis Baltz Monterey, de la serie The Prototype Works, 1967 Copia en gelatina de plata 20 x 25,2 cm Galerie Thomas Zander, Colonia ©The Lewis Baltz Trust

Lewis Baltz Monterey, de la serie The Prototype Works, 1967 Copia en gelatina de plata 20 x 25,2 cm Galerie Thomas Zander, Colonia ©The Lewis Baltz Trust

Manuel Capón

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón (1965, Lugo) es un fotógrafo de formación autodidacta que se inició en la fotografía editorial en 1994 publicando durante un extenso periodo en diferentes medios reportajes y retratos. Reciente ex- alumno de la escuela PIC.A expondrá su serie El Cielo en el Centro de Arte de Alcobendas desde el 5 de abril al 13 de mayo. Este trabajo realizado entre los años 1997 y 2000 es un homenaje a su abuelo materno José Mouriz, un apasionado por la fotografía, pasión que también él ha heredado.

Cuenta la historia del Circo Raluy a través de los retratos de sus personajes. El circo, ese lugar de sueños donde su magia penetraba en los ojos inocentes de los niños, y en el cual el mundo de la fantasía era posible, y hacia olvidar a los espectadores sus penurias cotidianas. Sus personajes, nómadas llenos de talento y arte, permanecen en nuestra memoria. Todos tenemos en nuestros recuerdos esas imágenes de las carretas en la carretera o del montaje y desmontaje de la carpa. Graciela la trapecista de este circo es el personaje principal de esta historia y en torno a ella van surgiendo el resto de sus integrantes. Manuel Capón en este trabajo ha conseguido materializar esos recuerdos infantiles en unas cuidadas fotografías en blanco y negro que transmiten al espectador las emociones de la toma y le hacen evocar sus propias vivencias infantiles.

El broche a esta exposición es la autopublicación de un libro, un producto muy cuidado tanto en impresión y encuadernación, una edición para coleccionistas que podréis adquirir próximamente en su web, Centro de Arte de Alcobendas, y en La Fábrica. Podéis ver un vídeo de este trabajo en el siguiente link. El día 8 de mayo será presentado en el Espacio Miguel Delibes, sede de la escuela PIC.A.

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © de la serie El Cielo

Manuel Capón © Libro del proyecto El Cielo, estará disponible en el Centro de Arte de Alcobendas y posteriormente en La Fábrica y en la web del autor.

Manuel Capón © Libro del proyecto El Cielo, estará disponible en el Centro de Arte de Alcobendas y posteriormente en La Fábrica y en la web del autor.

Manuel Capón © Libro del proyecto El Cielo

Manuel Capón © Libro del proyecto El Cielo

Roger Ballen – The Theatre of Apparitions

Roger Ballen © Face Off, 2010, archival pigment print

Roger Ballen © Face Off, 2010, archival pigment print

Roger Ballen (1950, NY) expone en la galería londinense Hamiltons su trabajo The Theatre of Apparitions desde el 17 de marzo al 21 de abril. Hace unos años tuvimos la suerte de recibir una clase magistral de este artista en el Centro de Arte de Alcobendas, tanto los alumnos de PIC.A como las personas que estuvieron presentes recordaran esa conferencia. En esté trabajo las imágenes que parecen venir del subconsciente estan inspiradas en los dibujos tallados a mano sobre los cristales oscuros de una prisión abandonada de mujeres. Ballen experimentó con pinturas de aerosol sobre vidrio produciendo estas imágenes que pueden asemejar pinturas rupestres que nos transportan a un mundo onírico lleno de misterio, angustias y oscuridad.

Emma Calder y Ged Haney han dirigido una animación en 2D de este trabajo de Ballen que podemos ver en la web del artista. Este nuevo trabajo se ha materializado en un libro que podemos adquirir desde este link. Como siempre Ballen no nos deja indiferentes, este trabajo es soplo de aire fresco entre tantas imágenes repetitivas que nos encontramos en las galerías y publicaciones que se nos ofrecen a diario y se aleja de esa estética oficial de la mayoría de “artistas” que inundan las ferias de arte contemporáneo.

Roger Ballen © Feeding, 2012, archival pigment print

Roger Ballen © Feeding, 2012, archival pigment print

Roger Ballen ©Waif, 2012, archival pigment print

Roger Ballen ©Waif, 2012, archival pigment print

Roger Ballen © Ghostriding, 2011, archival pigment print

Roger Ballen © Ghostriding, 2011, archival pigment print

Vista de la exposición en la galería Hamiltons de Londres.

Vista de la exposición en la galería Hamiltons de Londres.

María Antonia García De La Vega

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García de la Vega (1956, Madrid), es una fotógrafa cuya obra se centra en la búsqueda del paisaje, su belleza y grandiosidad. Su contemplación es una invención cultural que evoca el paraíso perdido y la belleza de la naturaleza. Nos podemos remitir al párrafo de San Agustín que leyó Petrarca en la cima del monte Ventoux:Y los hombres van a admirar la altura de las montañas, la enorme agitación del mar, la anchura de los ríos, la inmensidad del océano y el curso de los astros y se olvidan de si mismos”. (1)

María Antonia estructura su obra sobre esta temática en una trilogía que ha llamado Memorándum Natura, la primera parte dedicada a los bosques, la segunda a la montaña y la tercera al agua. Nos presenta su trabajo en un exquisito blanco y negro, basado en la tradición de este tipo de fotografía que nos ha emocionado durante años y su mirada nos remite a los grandes clásicos del genero. Es una obra que nos transmite las emociones de la autora al presentarse delante de la fuerza de la naturaleza y captar su esencia, bajo los matices de las luces y las sombras, que han sido reproducidos con la precisión necesaria para hacer participe al espectador de las sensaciones del proceso creativo.

Memorándum Natura I, Los Bosques, se está exponiendo en la Galería-Librería Raylowski de Valencia y Memorándum Natura II, La Montaña comenzará a exhibirse en la sala Amárica de Vitoria a partir del próximo 16 de marzo que será la inauguración. Es una gran oportunidad para ver en directo el trabajo de esta autora y disfrutar del mismo. Podéis adquirir el libro Memorándum Natura en el siguiente link.

(1) Alberto Ruiz de Samaniego – Paisaje Fotográfico, Entre Dios y La topografía (pag. 9)

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura II, La Montaña

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura I, Los Bosques

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura I, Los Bosques

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura I, Los Bosques

María Antonia García De La Vega © De La serie Memorándum Natura I, Los Bosques

Portada del libro Memorándum Natura que podéis comprar en su web.

Portada del libro Memorándum Natura que podéis comprar en su web.

Hendrik Kerstens

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens, (1956, La Haya, Holanda) es un fotógrafo que lleva fotografiando a su hija desde 1995. Inicialmente quería captar el cambio de la niñez a la adolescencia. Posteriormente inició una serie inspirada en la pintura holandesa del siglo XVIII, de una forma casual al ver a su hija quitarse un sombrero. Con elementos cotidianos recrea personajes que pueden salir de las pinturas de los grandes maestros holandeses. Sus obras han servido de inspiración a creadores como Elton John y Alexander McQueen. La iluminación de sus imágenes es un claroscuro clásico que potencia al personaje, y el minimalismo de los complementos cotidianos nos evocan a personajes de otras épocas. Varios retratos de su hija Paula recuerdan claramente a la pintura de Johannes Vermeer. Su obra se encuadra en la corriente del Pictorialismo Contemporáneo. Podéis ver algunas de sus obras en el siguiente link.

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

Hendrik Kerstens ©

 

Tino Soriano En Madrid

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano (1955, Barcelona) es un fotoperiodista especializado en fotografías de viajes y documental. Poseedor de una amplia experiencia, tiene la sensibilidad necesaria para realizar temas relacionados con la salud y las enfermedades infantiles. Fotógrafo de National Geographic domina el instante, captura los momentos decisivos desde la perspectiva correcta. Utiliza en color con maestría, usándolo como una herramienta fundamental de sus imágenes.

Tino nos habla de sus influencias y sus comienzos: “Mi primera gran influencia se la debo a John Hedgedcoe (1932-2010) que publicó un libro titulado “El arte de la fotografía en color” en donde explicaba la importancia de entender las “relaciones especiales y a menudo sutiles entre los diferentes colores”. También describía en esta obra el poder psicológico y emocional que el color puede tener en el espectador. Ciertos colores, afirmaba, consiguen que la gente reaccione de una determinada manera. También Cheico Leidmann, Ernst Haas, Jay Maisel, Pete Turner, Helmut Newton , José Manuel Navia y más recientemente David Alan Harvey y Alex Webb han ejercido un enorme impacto en la forma en que veo y fotografío en color.”

Tino Soriano expondrá en Madrid y su trabajo “Color a la vida” servirá de marco para el festival de documentales “Travelling 2017” que se celebrará en Madrid del 6 al 10 de marzo próximos. La inauguración de la exposición de será el próximo 6 de marzo a las 20,30h en B the travel brand Xperience, Calle Miguel Ángel 33, 28010 MADRID. Es una oportunidad para ver el trabajo de un fotógrafo muy experimentado en el manejo del color y la fotografía de viajes, y para mi reencontrarme con un amigo.

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Ren Hang Ha muerto

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang (China, 1987-2017) ha muerto poco antes de cumplir los 30 años. Su obra fue censurada en su país y él detenido en varias ocasiones. Se habla de suicidio en algunas fuentes, todo esto hay que ponerlo en entredicho y más cuando las noticias vienen del hermetismo chino. Apoyado por Ai Wei Wei, que también ha sido perseguido y encarcelado durante su carrera, Ren Hang ha mostrado a los cuerpos de los chinos al mundo. El desnudo es una constante en la censura china, y todo aquel artista que se rebela sufre las consecuencias. Realmente ocurre en todo el mundo, lo que sucede es que en algunos sitios se limitan a ignorarlos. Su obra es estéticamente bella, en algunos casos sus imágenes se convierten en poesía visual que sólo es ofensiva para las mentes sucias e hipócritas que las miran. Se inauguró el pasado 17 de enero su exposición en el FOAM de Amsterdam y en el Fotografiska de Estocolmo el 17 de febrero, y así mismo acababa de publicar una reciente monografía de su trabajo con Taschen.

Sólo los enfermos pueden censurar una obra así, en la cual la belleza de los cuerpos se muestran con una frescura que seduce a los espectadores que no están sumidos por los prejuicios miserables de las creencias oscurantistas que a lo largo de la historia han acabado con la vida de millones de personas. El poder de controlarlo todo, de humillar y someter a aquellos que se rebelan contra él. Hay que ser muy valiente para quitarse la vida con 29 años, hay que estar muy cansado de vivir sufriendo una persecución constante, y por querer mostrar al mundo como son los cuerpos y los deseos de las personas. El deseo, las pasiones y la sexualidad es lo mejor que tenemos, gozar libremente con la persona que eliges te hace libre, es un acto de libertad y mostrar eso al poder es un mal ejemplo.

No podemos olvidar lo que ocurrió cuando murió Robert Mapplethorpe, como los inquisidores consiguieron cerrar el museo donde se expuso su obra después de su muerte y como hace unas pocas semanas se cerró una exposición de Jock Sturges en Moscú. Siempre se ha censurado a este tipo de artistas y sobre todo desde la aparición de la fotografía que hace más patente y con nitidez los penes y las vaginas. Estoy convaleciente de una operación y me encuentro cansado pero la indignación de la noticia me ha hecho escribir esto, el asco contra los censores que quieren controlar la sexualidad y la exhibición de los cuerpos de las personas y censurar las obras de arte. Os animo a que os compréis en libro de Ren Hang y a que visitéis su web.

Ren Hang © Cartel de la exposición del Foam

Ren Hang © Cartel de la exposición en Estocolmo

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Ren Hang ©

Charo Corrales, Dos Horas Bordando Arte

Charo Corrales© - Dos Horas Bordando Con Arte

Charo Corrales© – Dos Horas Bordando Con Arte

Charo Corrales (1968, Cádiz) es una artista multidisciplinar formada en Inglaterra y que ha realizado la mayor parte de su obra en Sevilla donde vive. Su trabajo aborda la identidad como mujer y reivindica en su obra el derecho de libertad y expresión personal, y el feminismo forma parte del discurso de su trabajo. Todo tipo de lucha por unos derechos irrenunciables están presentes en sus obras. La fotografía, el vídeo, la instalación y la performance  son los medios por los que expresa sus ideas. Charo Corrales lleva trabajando un tiempo en una serie “Cada Día Un Retrato” que aborda todos los temas sobre la identidad individual.

Ha presentado en Madrid los días 17 y 18 de Febrero en La Juana Gallery su performance “Dos horas bordando Arte”. El trabajo performativo es un arte efímero que se viene desarrollando desde el famoso Café Voltaire de Hugo Ball en 1916 y que dio origen al movimiento dadaísta. Como todo arte de escena si no se registra mediante procedimientos audiovisuales sólo quedará en la memoria de los espectadores que han asistido a la representación. En las performances de Charo Corrales siempre está presente la defensa de la igualdad de género, la crítica política y social, y también la expresión de su mundo interior. Sus performances en muchas ocasiones son el medio para expresar ideas y conceptos, y su cuerpo es el medio mediante el cual los lleva a cabo. Muy pronto tendremos el vídeo de está actuación grabado por Chema Sanmorán y que estará disponible en su canal de Vimeo y se incorporará a este post.

“Dos horas bordando Arte”

Charo llevará una camiseta serigrafiada con la frase “Soy una puta del arte”, bordará en silencio la palabra Arte nueve veces en un trozo de tela rectangular con un bastidor con pie. En esta tela previamente estarán bordadas palabras que el publico podrá ver individualmente, sólo cuando la obra esté concluida después de las dos horas se podrá leer la frase completa. Charo se la pondrá sobre los hombros a modo de chal y mostrará de espaldas al público el resultado final. La performance está inspirada en un juego‐broma de niños, que consistía en hacer escribir a alguien palabras que se iban tapando una vez escritas para luego pedirle que leyera el resultado final.

Hace mucho tiempo que te estoy tomando el pelo

Frío  Frío      Frío   Frío Frío Frío  Frío    Frío  Frío

El resultado final de la performance sustituirá la palabra frío por arte.

Charo Corrales © - Dos Horas Bordando con arte.

Charo Corrales © – Dos Horas Bordando con arte

La Memoria Se Desvanece

Rafael Roa © 2015

Rafael Roa © 2015

Los recuerdos vuelven de vez en cuando en forma de imágenes no visibles, sólo yo soy capaz de recrearlas vagamente en mi interior. Son las sensaciones vividas las que me transportan mentalmente a esos lugares invisibles y me provocan la búsqueda infructuosa de aquellos instantes. Ya no hay texturas, ni olores, ni sonidos, ni imágenes, sólo intentos vanos de recrear lo imposible. Todo se ha desvanecido, y nuestros cuerpos reflejan las huellas del tiempo, la perdida de la fortaleza y de esa energía vital que creíamos que sería eterna. El amor, como las esperanzas de los valores que creíamos importantes y eternos se han perdido en una especie de agujero negro. La memoria se desvanece y las imágenes que poseemos de aquellos instantes sólo transmiten una referencia lejana en un objeto plano. No hay nada que podamos rescatar de aquello. Las imágenes son sólo un recordatorio de algo inexistente. El tiempo no tiene tecla de rebobinado como apuntaba Nam June Paik. Sus obras de vídeo eran una rebelión frente al alienante medio de la televisión. Las imágenes se producen, se usan y se olvidan, y muy pocas forma parte de las referencias históricas o culturales. El arte es un mercado de productos decorativos, usado por una parte de poderosos delincuentes para blanquear el dinero negro de sus turbios negocios. Casualmente son estos los que influyen en las tendencias especulativas del mercado del arte.

Las imágenes se usan como sustitutivos de las palabras, nos sirven para comunicar que hacemos, donde estamos y que queremos comprar. Compartimos esas imágenes con celeridad y una vez recibido el mensaje dejan de tener utilidad. No hay ninguna intencionalidad intelectual en su producción, es un acto mecánico y las personas se han convertidos en capadores involuntarios, con una adicción imparable a la producción y distribución de esas capturas cotidianas. Vivimos tiempos diferentes y la estética de las capturas digitales no tiene nada que ver con la estética de la fotografía que hemos estudiado. La fotografía como herramienta de expresión artística también sufre un cambio continuo que está condicionado con las nuevas tecnologías y los factores del mercado del arte.

Rafael Roa © 2012 Still de Vídeo -Last Dance

Rafael Roa © 2012
Still de Vídeo -Last Dance

Valentín Suárez

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/) Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/)
Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez (Madrid 1977) es un fotógrafo freelance especializado en fotografía documental. Desde el primer trabajo suyo que tuve la oportunidad de ver, un ensayo titulado “Pilar. El cuerpo quebrado” que narra la vida de una mujer que padece diabetes y su pierna fue amputada. Esta narración visual me impresionó cuando la vi seleccionada para Descubrimientos-PHE. Valentín sabe seleccionar las escenas y construye una historia que no deja indiferente al espectador. Con un cuidadoso tratamiento del blanco y negro, sus series tienen una estética que fortalecen el trabajo que nos presenta. Un fotógrafo directo y sin fisuras que tiene muy claro como encauzar y producir sus proyectos. El reportaje funciona como una metáfora visual de la realidad de las personas mayores con discapacidad en España. Dada la crisis actual y los recortes del gobierno, las familias tienen que dedicar todo su tiempo al cuidado de las personas dependientes y luchar con la burocracia, las dificultades económicas y una sociedad que por lo general se olvida de ellas.

Ahora con “Maul (/mol/)” ha obtenido la Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín, Teruel, habiendo sido con anterioridad finalista en 2015.

Valentín Suárez nos habla de su último trabajo de la siguiente manera: En el rugby, “Maul (/mol/)” es el movimiento colectivo que permite a los jugadores que llevan el balón avanzar hacia la línea de ensayo de sus adversarios, ayudados del empuje de sus compañeros. Esa fuerza conjunta se convierte en la mejor metáfora del trabajo en equipo. Aunque poco practicado en España, el rugby siempre se ha considerado un deporte donde existe un respeto sumamente alto por los rivales, el árbitro y la afición. En el presente reportaje sobre las integrantes del equipo de rugby femenino CRC Pozuelo he utilizado ese respeto y esfuerzo común como hilos conductores. El equipo está conformado por 23 jugadoras que trabajan por el objetivo de subir a categoría de honor, sin dejar de lado el ambiente familiar que las caracteriza. En mis fotografías me he centrado en su día a día a través de su implicación con el rugby y el equipo. Con ello trato asimismo de contar la historia de un colectivo de mujeres dentro de una actividad minoritaria y preeminentemente masculina, intentando romper aquellos tópicos y estereotipos sexistas sobre este deporte.

Su trayectoria está llena de reconocimientos al que se une este último. Cursó los Estudios Superiores de Fotoperiodismo en PIC.A – Escuela Internacional de Fotografía Alcobendas PhotoEspaña. También es fundador del colectivo de fotografía documental Social3200, conjuntamente con Cesar Pastor Castro y Javier Peréz de los Cobos. Es un fotógrafo al que deberemos seguir con atención e interés en los próximos años. Para todos los que formamos PIC.A es una gran satisfacción ver como fotógrafos que han pasado por la escuela y siguen teniendo vinculación con ella, se abren paso demostrando el talento que tienen y se les reconoce.

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/) Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/)
Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/) Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/)
Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/) Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

Valentín Suárez © de la serie Maul (/mol/)
Beca Amateur en el XVI Seminario de Fotografía y Periodismo Fundación Sta. Mª de Albarracín

El Dominio De La Técnica

Piero Manzoni © 1961 Merda d' artista

Piero Manzoni © 1961 Merda d’ artista

Se supone que el artista debe dominar las herramientas que decide utilizar en la materialización de sus ideas para producir una obra de arte. Se debe conocer la técnica de la herramienta para que el espectador no se lleve una impresión de que aquello que le están mostrando en la galería carece de la calidad mínima, y que no está a la altura del artista que expone dicha obra. Igual que cuando acudimos a la representación de una ópera no damos por bueno que la orquesta vaya desacompasada o que la soprano desafine. En fotografía o en vídeo podemos transgredir con el uso de la herramienta, desenfocar imágenes, manipularlas, y todo aquello que se nos ocurra, pero el todo final tiene que tener esa calidad por la cual el espectador se ve seducido y el coleccionista dispuesto a comprar esa pieza. Habitualmente yo publico en mi blog todo aquello que considero interesante, no tengo ninguna obligación de hacer una crítica positiva de aquello que no me convence, y lo que no considero adecuado no hablo de ello. No tiene ningún sentido para mi hacerlo, mi tiempo es oro, y no consigo nada con ello. Es responsabilidad del artista producir obras de calidad que no parezcan un mal ejercicio de una escuela de fotografía. Al final mi opinión es mía y puede no ser convergente con otras que yo considero respetables, se puede discrepar perfectamente sobre cualquier tema. Considero que una obra de arte debe de tener esa calidad que ayude a potenciar el concepto y seduzca al espectador. Mi blog es libre, está sujeto a mi derecho de publicar lo que quiera y cuando quiera, nadie me paga por lo que hago y eso me hace completamente independiente.

Cesar Pastor Castro

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla.  Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueñas

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla.
Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

César Pastor Castro (Madrid,1981) es un fotógrafo freelance especializado en reportaje documental. Ha sido primer finalista de la XX edición del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo con su trabajo HURLER, La ecuación del gran Utrilla. Ha sido el único fotógrafo español entre los premiados. Su trabajo es directo, comprometido con los temas que trata y de una gran calidad. En este trabajo recoge el torbellino de sensaciones y sentimientos que se producen en la vida de Ignacio Utrilla. Las imágenes penetran inmediatamente en el espectador y lo hacen participe de esa historia. No deja indiferente, no hay trampa ni cartón, ni fuegos de artificio ni retoques, es una narración sincera que muestra la realidad cotidiana de esta familia.

Su trayectoria está llena de premios y reconocimientos al que se une este último. Cursó los Estudios Superiores de Fotoperiodismo en PIC.A – Escuela Internacional de Fotografía Alcobendas PhotoEspaña desde 2013 a 2015, y en 2014 realizó el curso de Fotoperiodismo en la UAM- El País. También es fundador del colectivo de fotografía documental Social3200 conjuntamente con Valentín Suárez y Javier Peréz de los Cobos. En la actualidad está haciendo un trabajo en zonas rurales de Rumania.

Su serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla nos narra la vida de Ignacio Utrilla y su familia. Nacho, tiene 8 años y vive en Pulgar, un pequeño pueblo cerca de Toledo. Cuando apenas cumplió un año le diagnosticaron el síndrome de Hurler, que desde entonces ha conminado su vida y la de su familia a un continuo peregrinar por diferentes hospitales, en busca de respuestas a una enfermedad de la que apenas nadie sabe nada. La Mucopolisacaridosis Tipo I (MPS1), comúnmente conocida como Síndrome de Hurler, es una enfermedad hereditaria del metabolismo que afecta a 1 de cada 175.000 nacimientos, lo que directamente la sitúa dentro del grupo de las denominadas enfermedades raras. Debido al deterioro neurológico que provoca la enfermedad, la esperanza de vida de los niños afectados no suele superar los 9 años.

Para todos los que formamos PIC.A, es una gran satisfacción ver como fotógrafos que han pasado por la escuela y siguen teniendo vinculación con ella, se abren paso demostrando el talento que tienen y se les reconoce. Valentín Suárez obtuvo la Beca de Albarracín en la categoría de fotógrafos amateur, estando Cesar Pastor y Bea Rivas en las rondas finales. Ire Lenes también ha sido premiada en el certamen Jóvenes Creadores 2016. Todos estos premios son una gran alegría para todos. Estoy convencido que Cesar, Valentín, Bea e Ire van a dar que hablar mucho en un futuro inmediato.

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla. Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla.
Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla. Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla.
Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla. Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Cesar Pastor Castro © de la serie HURLER, La ecuación del gran Utrilla.
Primer finalista del XX Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña / Médicos del Mundo

Creación, Fotografía, Apropiacionismo

Metrópolis de Fritz Lang (1928)

Metrópolis de Fritz Lang (1928)

La producción de una imagen es producto de una captura irreflexiva o de una mirada subjetiva y reflexiva. Esta segunda consideración nos remite a la intención artística de la fotografía. La primera se reduce sólo al uso del disparador de la cámara como elemento masturbador de la misma, como apuntaba Cartier-Bresson. Y en los tiempos actuales se fabrican una gran cantidad de capturas de imágenes irreflexivas que son olvidadas casi al mismo momento de haber sido producidas. Las capturas digitales son compartidas y exhibidas sin pudor en las redes sociales, y las estas son las referencias de los diarios visuales de quienes las comparten, en definitiva el la máxima expresión del exhibicionismo. Este olvido inmediato de las imágenes que sucede prácticamente instantes después de ser vistas nos lleva a la aceptación de la falta de significado de las mismas. Esto ocurre con la información de las tragedias colectivas, no sirven de ningún tipo de concienciación social.

Las vanguardias reflejaron la rebeldía y las ansias de cambio, una nueva estética artística y visual no exenta de una crítica política. Unas nuevas formas de crear y comunicar con las imágenes, una nueva forma de ver que se alejaba de la perspectiva clásica. En la actualidad el poder económico dirige y planifica el desarrollo del negocio del arte. Seleccionan lo que van a potenciar como referentes estéticos y marginan todo aquello que puede representar una crítica al sistema o que incentivasen reflexiones que despertasen la mansedumbre de los receptores y consumidores del arte. Los nuevos pensadores del apropiacionismo nos anuncian con frases apocalípticas la llegada de los nuevos tiempos, que vendrán acompañados del uso de la robótica y de la inteligencia artificial. La mayoría del arte que consumimos son piezas inofensivas y decorativas. El interés individual de los “artistas” se centra en sentarse lo más próximo a quienes detentan el poder de la exhibición y les puedan hacer un hueco bajo los focos. Si para esto tienen que convertirse en imitadores de las tendencias de moda lo consideran como un peaje que es necesario pagar. Hemos visto durante la primera década de este siglo como las ferias de arte se inundaban de fotografías imitando a los exitosos miembros de la Escuela de Dusseldorf.

El discurso apropiacionista va en paralelo a los usos que el poder económico emplea, y resulta curioso ver la manga ancha que le dan sus defensores al uso de las imágenes de otros en contraposición a lo denostado e ilegal del plagio literario. Cuando las palabras, las ideas y las imágenes pertenecen a aquellos que las producen. Todos tenemos en la mente el caso del famoso artista norteamericano que lleva toda la vida robando imágenes de otros y con una pequeña modificación las registra como propias. Lo último ha sido la reproducción de imágenes de una red social que ha ampliado y vendido como propias a precios escandalosos. Esto es similar al discurso del ideólogos del net-art que consideran que las imágenes que capturan de la red les pertenecen. Estas actitudes son puramente ideológicas y definen a la época que estamos viviendo, reflejando la perdida de la ética del trabajo, que ha sido sustituido por la habilidad para la especulación y el beneficio rápido.

La apropiación de las imágenes pertenece a la modernidad ideológica actual, igual que la apropiación de caudales públicos pertenece a la corrupción política. El arte está dirigido por el mercado que selecciona y difunde aquello acorde a las necesidades de transmisión de un pensamiento dirigido. Este fenómeno global es una representación de la nueva ideología social que el poder esta fabricando sin ningún tipo de oposición.

La Muerte De La Fotografía

Rafael Roa © 1990 Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55, 10x12cm. Copia 50x60cm

Rafael Roa © 1990
Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55 10x12cm. Copia 50x60cm

Según Sebastiao Salgado la fotografía desaparecerá en unos 20 o 30 años. La fotografía ya ha cambiado debido a la llegada de la era digital. Quizás para mi no sea ese el debate más importante. La fotografía se ha ido modificando siempre desde su nacimiento a la par que surgían nuevos procesos. Cada cambio tecnológico en el siglo XIX iba acompañado de cambios estéticos y narrativos de la herramienta. Ha habido características que se han mantenido desde entonces, y quizás la más importante sea la de la puesta en escena que se mantiene en la actualidad. La mayor parte de la fotografía producida desde su nacimiento ha tenido una puesta en escena en mayor o menor grado. También nos hemos liberado de esa creencia de que la fotografía reflejaba la realidad y aceptamos que sólo sea una huella o imitación de aquello que “sucedió” en un determinado instante. Lo que ha cambiado desde la aparición de la era digital es el uso de la misma. Ahora nos comunicamos con imágenes que capturamos y compartimos desde cualquier dispositivo, en su mayor parte teléfonos móviles. Existe un afán irracional y obsesivo por capturarlo todo y compartirlo en las redes sociales. Hoy mientras visitaba la exposición de Robert Doisneau vi a varias personas fotografiar compulsivamente las fotografías de la exposición, en vez de analizar las imágenes y disfrutar de ellas. Muchas personas no viven la vida, sólo se limitan a capturar imágenes de todo lo que hacen, y compartirlo de forma inmediata en las redes sociales. Existe una necesidad obsesiva de mostrar cualquier acontecimiento cotidiano, exhibirse para ser observado por esa multitud de espectadores ávidos de recibir la aprobación de la comunidad virtual. Mostrar nuestra vida en imágenes es una obsesión para una mayoría de usuarios de teléfonos móviles y redes sociales.

Hace años escribí sobre este tema, y apuntaba que el mundo se dividiría en una gran mayoría de captadores de imágenes y una minoría de fotógrafos o artistas. Estos últimos usarían la herramienta desde la reflexión y la creación, a tráves de ideas o conceptos, que serian materializadas posteriormente en cualquier soporte fotográfico. Podemos volver a ese debate de la estética de la fotografía de la fotografía arte o sin-arte. Sería más acertado diferenciar entre la fotografía como forma de representación de las ideas y las capturas automatizadas que se producen cada día. Sin embargo muy pocas personas se cuestionan por el significado de las imágenes que consumimos, ya sea en el ámbito de la información o del arte.

¿Acaso las imágenes de las tragedias o las injusticias tienen algún efecto en la población que no dure más de 24 horas?

Todo se asimila y olvida. Nada produce la más mínima reflexión o autocrítica. La memoria de pez funciona a la perfección. Se ha escrito mucho sobre esto y de formas muy acertadas por filósofos que ya he citado en otras ocasiones. Quizás nos encontremos en una sociedad cada vez más alienante y fácil de manipular que sólo se mueve por la conservación del hábitat de confort de forma individual. Por lo tanto todas las manifestaciones colectivas reflejan y tienden a aceptar cualquier cosa. El pensamiento crítico es cada vez más reducido y esto afecta a las formas artísticas de producción que están controladas por el mercado del arte. La fotografía existirá siempre que fotógrafos o artistas estén dispuestos a producir imágenes que materialicen ideas, sentimientos o sensaciones personales. La producción de los captadores de imágenes ya es un equivalente de la comida rápida. Nadie se acuerda del sabor de este tipo de comida, y de la misma forma nadie recuerda las últimas diez imágenes que ha visto en una red social dos minutos antes. La reflexión y el trabajo dirigido a la consecución de los conceptos a materializar en imágenes será la base de la fotografía que nos volverá a producir ese Punctum del que hablaba Roland Barthes. La fotografía-arte se imprimirá recuperando ese objeto plano que muestra una imagen, y volveremos a disfrutar de los nuevos matices de impresión y de procesos clásicos que usaran aquellos artistas interesados en una mejor representación de sus obras.

Notas sobre el Desnudo

Autor desconocido, 1870

Autor desconocido, 1870

Las formas del cuerpo desnudo han sido representadas culturalmente como una exaltación de lo bello. La sublimación del arte se reivindica por el desnudo. Desde el mundo clásico el desnudo ha sido representado siempre como la expresión de la belleza, del Eros y del deseo. Las formas y las pasiones se mostraban a través del cuerpo, convirtiéndose así en el vehículo de expresión de nuestros sueños más ocultos. La belleza del desnudo radica en su poder de evidencia, porque si lo bello tiene esa capacidad de revelación que le atribuye Platón,  el desnudo es lo que lleva esa capacidad a su summun y la realiza.

Para Descartes el desnudo significa la esencia del ser, expone más el ser y en ello radica su belleza. El poder del tacto de la piel ha sido el motor del deseo, que se ha convertido en ese potro salvaje que tenemos que cabalgar todos para sentirnos plenamente vivos. No hay más allá del desnudo, aquí empiezas y aquí acabas. El desnudo hace frente al deseo. Por eso en él nada queda más por descifrar, el desnudo no es ya signo de nada, lo insuperable está simplemente ahí mostrado. El desnudo no puede cambiar, es él mismo una vez la esencia.

El desnudo fotográfico capta en-si, en el instante y de una manera inmediata y lo más concreto: en lo sensible mismo, en la piel misma, en el desnudo mismo. Esa curva esa textura, esa sombra aquí y ahora captadas en el fulgor de un instante pero fijados para siempre, vuelven ese particular, no sólo insuperable, sino súbitamente invariable, y por ende absoluto. También el desnudo fotográfico muestra la condición de lo efímero, la sensación de la captura que lo produce en su mortalidad. El cuerpo se convierte en objeto de representación de las ideas. También  es un vehículo de transgresión mediante el uso de la metáfora visual. En el desnudo encontramos lo sensible y lo abstracto, lo físico y la idea, lo erótico y lo espiritual y por último la naturaleza y el arte. El desnudo es generoso, aquellos que se muestran así ya no tienen nada que ocultar y  entregan su esencia. La contemplación y la culminación del deseo llenaran nuestro interior de sensaciones insuperables, provocando la intención de capturar todos esos instantes. No se puede eternizar lo efímero, y las imágenes de esos recuerdos vividos estarán siempre en nuestra memoria manteniendo vivos hasta los últimos detalles.

La transgresión en el arte es necesaria para intentar remover esos pensamientos anclados en la superstición y los prejuicios. El desnudo puede ser utilizado en este sentido. Siempre ha vivido semioculto, mostrado de soslayo, o claramente censurado pese a estar representado en la tradición del arte europeo. Los bárbaros que quemaban libros también quemaban seres humanos en nombre de la superstición y como forma de controlar al pueblo y someterlo a base sangre y fuego. A veces nos asombramos de como pintores celebres que utilizaban el desnudo en sus obras sobrevivieron a la marginación y la hoguera. Hoy en día la censura permanece en el mundo del arte. Se ocultan trabajos de artistas o se provocan con actos vandálicos y la suspensión de exposiciones. El último caso ha sido el brutal ataque sufrido por el trabajo de Jock Sturges en Moscú, por un público lleno de miradas sucias y algún político del régimen. Han llegado a echar orín sobre sus imágenes. El oscurantismo irracional de aquellos que se creen poseedores de la verdad absoluta.

La piel es el reflejo del paso del tiempo en nuestro cuerpo. Nuestra decadencia se produce poco a poco sin detenerse, y va dejando sus huellas. Nos transformamos y no nos reconocemos en las fotografías de nuestra juventud. Nuestra mirada pierde su brillo y nuestro cuerpo nuestro esplendor de juventud. Pero también hay belleza en los cuerpos erosionados por el tiempo. Las formas se transforman en paisajes llenos de desniveles continuos. Usamos el cuerpo como forma de mostrar ese paso del tiempo, el cuerpo se convierte en una representación de una idea. El tiempo es una característica de la vida, y por ende del arte. La fotografía es siempre el pasado inmediato y es una herramienta con la cual podemos representar lo efímero de nuestra existencia.

Irving Penn, 1996

Irving Penn, 1996

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R