PhotoEspaña 2011 / Ruff, Sherman y Montero

Thomas Ruff ©

Hoy he ido con mi amigo Andi a ver la exposición que parece ser la joya de la
corona de Photoespaña 2011, la de este triunvirato curioso que forman Montero,
Ruff y Sherman.
La crítica en arte y más cuando se usa la fotografía como herramienta es algo
difícil de ejecutar en estos momentos y sobretodo como diría Bukowski cuando
se “pelea a la contra” y se trata de mantener simplemente una opinión propia
basada en la propia cultura adquirida durante muchos años, no siendo uno más
que se une al coro de la mayoría alabando el traje del emperador.
Os diré por que no me interesa el trabajo de Ruff, en primer lugar  creo que un
retrato es una relación entre el fotógrafo y el sujeto, también es una opinión del
propio fotógrafo sobre el sujeto, siempre existe en esa relación una cierta
manipulación o provocación por parte del fotógrafo de dirigir o pedir al sujeto
lo que espera de él, y más en las fotografías de Ruff que nos presenta, carnets
de identidad de dos metros de alto, con una iluminación plana, equilibrada, esas
miradas de tipos inexpresivos hacía la cámara, manipulados hasta conseguir
hacer ese bestiario policial artificioso que se asemejan más a los replicantes de
Blade Runner en estado Off.
Ruff no deja que sus modelos se abandonen o entreguen algo de verdad es sus
miradas, los maneja con perfección hasta conseguir esta colección de personas
frías sin ningún tipo de emoción. Lo que yo critico de la obra de Ruff es lo que
otros avalan: “Son retratos que, al revés de lo que se espera del género retrato,
constriñen su contenido moral, contextual y psicológico: anti-retratos
característicos de la automatización funcionalista y policial contemporánea.”
¿Que se puede decir contra estas grandilocuentes palabras de un critico al cual
le interesa la obra de Ruff?
¿Debemos valorar las fichas policiales a dos metros de alto, y la fabulosa
interpretación de sus modelos?
¿Que pasaría si alguien evaluase este trabajo a un tamaño de 13x18cm, tendría el
mismo efecto que despierta cuando el espectador se enfrenta a una copia de
2 metros?
Yo necesito algo de verdad en un retrato, algo que me emocione en algún sentido,
que esa imagen que estoy viendo me seduzca y me posea de tal forma que vuelva
a desear querer contemplarla y permanezca en el memoria como algo valioso que
me sedujo en algún momento.
De Ruff sólo puedo apreciar su calidad técnica, que como el valor en la guerra se
supone que tienen que tener todos aquellos que trabajan con la fotografía, aunque
hoy en día hay mucha gente por el mundo conduciendo sin saber meter primera.
De la reina del disfraz, Sherman hablaré otro día, aunque no se si merece la pena
comentar esa colección de pequeñas bromas visuales que ya vi hace años, Ruff
y sus retratos policiales me han ocupado el tiempo, yo necesito que me seduzcan
y me quieran aunque sea mentira, pero que por lo menos durante un instante me
sienta atrapado por una imagen que haga haga sentir que hay algo de verdad en lo
que estoy viendo, aunque sólo sea una metáfora de la realidad en la cual vivo.
Amar a alguien de verdad no debe producir las mismas sensaciones que descargar
la tensión sobre una muñeca de latex, la vida son emociones, la frialdad de la
inexistencia no me motiva.
Andrea Santolaya, fotógrafa y alumna de Valentín Sama en la facultad de BBAA
de Madrid esta exponiendo en la Galeria Marlborourg un interesante trabajo
sobre el mundo del boxeo femenino en NY, creo que merece la pena darse una
vuelta por esa galería.


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