Olvidar La Piel, Entregarse A Los Sueños

Edward Weston ©

Edward Weston ©

Laura González Flores que tan brillantemente comisarió la exposición de PHE13, “Él, Ella, Ello” con las obras de Edward Weston y Harry Callahan, nos cuenta en el texto del catálogo que ni Weston ni Callahan hablaron del componente erótico de su trabajo. Weston se sentía motivado por la estética de las formas y Callahan por el motivo. Para un fotógrafo que explora el territorio del cuerpo, y se asienta en él para buscar todo aquello con lo que se identifica y quiere mostrar, el aspecto erótico siempre quedará en un segundo plano. La estética, las formas o la fotografía de momentos íntimos siempre están presentes en este tipo de enfoques. El mundo de los sueños es para mí la fuente narrativa más importante y dónde yo he realizado la mayor parte de mi trabajo de desnudos. Convertir el cuerpo en un lugar desde donde podemos contar nuestras sensaciones más intimas y personales.

El erotismo sólo se produce con la mirada del espectador que a la contemplación del cuerpo desnudo y de unas formas bellas reacciona instintivamente produciéndole un estimulo de deseo sexual. Hablamos de fotografía erótica cuando en realidad desde el punto de vista del fotógrafo sólo se produce la fotografía de un sueño, la estética de unas formas o el reflejo de un momento personal e intimo.

Al final una gran parte de las obras de los fotógrafos que usan la fotografía del desnudo como forma de expresión están llenos de vivencias personales. El placer de materializar una idea en una fotografía es algo que no se puede compartir con nadie, y en ese momento ese fotógrafo está teniendo una vivencia irrepetible. La piel, las texturas, las luces y las sombras son ingredientes muy potentes para acampar en ese territorio de sueños donde buscamos todo aquello que anhelamos o hemos perdido. El cuerpo se convierte en un objeto y el fotógrafo en un explorador de su propio interior.

Rafael Roa © 2013

Rafael Roa © 2013

 

Comentarios

Deja un comentario