Los Falsos Héroes

Rafael Roa © 1994

La fotografía lo ha registrado todo, héroes, verdugos, víctimas, lo noble, lo perverso…. todo tipo de personajes y situaciones han sido el objetivo de los fotógrafos, en definitiva, la vida misma.
Sigo con Donald Kuspit como lectura de sobremesa mientras el viento del invierno golpea en las ventanas, y me encuentro con su capítulo sobre Nan Goldin. Siempre me han gustado sus fotografías, tienen un estilo personal y directo, de lo que estoy hastiado en estos momentos, es de sus personajes, esos falsos héroes que escogen el camino de la autodestrucción a base de drogas y alcohol.
Eso me parece más pequeño burgués que otra cosa, fabricarse un falso paraíso aislados de la mierda de las calles o de los problemas sociales.
Muchos movimientos culturetas considerados de vanguardia han estado llenos de pequeños burgueses, niños mimados que jugaban a la transgresión con el paracaídas de la pasta de papá. Eso ha ocurrido aquí y en cualquier parte del mundo, los más listos han conseguido, dinero, fama y las portadas del papel couché.
Me interesa la calidad en el arte, aunque Dokoupil defina el arte como la basura de la vida, o los restos del naufragio como lo defino yo.
Nuestra sociedad es como un puzzle en el cual las piezas han saltado por los aires, y ven venir la aspiradora a toda velocidad por el pasillo, no hay salvación para nadie.
¿Que vigencia tienen hoy en día los desparrames de unas gentes en una casa del Soho?
¿A quien interesan hoy esas historias de falsa transgresión pequeño burguesa?
Si tengo que tomar partido por una huida de la realidad, lo mío no serán ni las drogas, ni el alcohol, prefiero como Dokoupil, el sexo salvaje e interminable.
Esa sería mi opción si quiero ser un pequeño burgués que huya de la realidad, de las injusticias que nos golpean día a día, del juego macabro de la especulación, que esclaviza a las sociedades con la cobardía y la complicidad de quienes nos gobiernan. Pero lo que creo, es que hoy a las gentes no les interesan las historias de noches de vino y rosas.

Me interesan las historias como las de Aki Kaurismäki en su última película “El Havre”, en la que  narra las injusticias de la marginación, de unos seres humanos que buscan un mundo mejor, en el falso paraíso que es Europa.

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