Los Ciudadanos, Las Víctimas De La Crisis

Rafael Roa ©

Hoy tenía un post preparado de un artista conceptual, pero los acontecimientos de las últimas horas me han revuelto las tripas y han provocado que quiera compartir con vosotros mis pensamientos sobre la situación actual.
No tenemos un presidente, tenemos un lacayo servil del gran capital multinacional.
No somos una nación, somos una parcela más del estercolero financiero creado por dicho capital y las víctimas de la III guerra mundial, una guerra financiera destinada a acabar con el euro y las conquistas sociales obtenidas por la vieja Europa.
Todo el dinero negro de la dictadura empezó a refugiarse durante los años ochenta en el sector inmobiliario, haciendo subir de una forma escandalosa los precios de las viviendas.
En este país después de la crisis del año ’92 producida como consecuencia de la primera guerra del golfo, hemos vivido de las ayudas estructurales de la unión europea, que generaron una importante obra pública, con la construcción de infraestructuras.
Llegan las privatizaciones de compañías como Telefonica, que sirven para que cuatro chorizos cobren unas primas millonarias a costa del dinero de todos.
El cenit de esta especulación llegó con la llegada del euro, la economía del derroche público y privado y los mensajes a la población de que éramos un país de ricos incrementaron el consumo. La construcción movía esa falsa economía, los pelotazos urbanísticos estaban a la orden del día. Políticos corruptos se enriquecían e iban de la mano con los constructores y banqueros en el negocio.
Esto era Kansas city, se fomentaba la incultura y la estupidez, la televisión basura y el consumo, mientras la clase política se enriquecía en silencio, pero sin ninguna pausa.
Llegó la generación NI-NI cuyo contrapunto era otra generación de españoles brillantes, suficientemente preparados que salía de las universidades, debiendo ocupar los puestos adecuados a sus conocimientos, pero que fueron sacrificados con la explotación de los contratos basura. Los becarios, la primera gran remesa de talento profesional entregada al capital, por la cómplice gestión de una clase política que no defendía los intereses de los ciudadanos sino solamente su enriquecimiento personal.
Las ideologías se habían ido por el retrete, todo el mundo quería ser rico, la falta de un discurso ético en la clase política contamina a la sociedad y la convierte en un manso rebaño, carente de crítica y sólo ávido de enriquecerse como lo hacían los corruptos que nos gobernaban.
Estalla la crisis financiera, y los incompetentes serviles que nos han gobernado y nos gobiernan ahora, siguen realizando su trabajo. Quitan el impuesto de patrimonio y de las grandes fortunas, indultan a los evasores fiscales. Con todo lo evadido se podría haber cubierto el déficit del estado. Ahora estamos intervenidos por el capital internacional. El estado es garante de un préstamo para pagar las pérdidas de un negocio privado, que vamos a pagar los ciudadanos. En las pérdidas de las cajas y bancos, se esconde todo un entramado sucio que los partidos quieren ocultar. La justicia no existe.
Vamos a pagar durante generaciones la corrupción de los conserjes del capital que nos han llevado a esta situación. Las medidas tomadas por el lacayo de turno, dirigen al país a la deflación, a la ruina, al incremento exponencial del paro, a los deshaucios, al fraude fiscal, al incremento de la economía sumergida, al exilio, al estado policial, y al control informativo de los medios de comunicación. Nos ofrecen al capital internacional como una joven lozana y bella para que sea gozada durante generaciones. Esta es la gestión de los patriotas de hojalata que van a fútbol a hacer el ridículo, como cuando el botones del banco se humilla cuando llega el director. Islandia ha ajustado cuentas con los banqueros y los políticos que produjeron por la misma gestión irresponsable la crisis. Se han negado a pagar una deuda privada. El país ha retomado el ritmo del crecimiento económico. Se trata de aplicar el sentido común, la dignidad y la honradez y no ser cómplice del robo y el expolio a tu país.

Mientras tanto las brutales cargas policiales se suceden en Madrid a estas horas.

Pelota de goma contra una niña de 11 años en el paseo de la Castellana en Madrid esta mañana, en la manifestación minera.



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