Lo Que Me Inquieta

rafael roa © 2002

Siempre me atrajo y seducido lo dual, igual que la perfección de dos gemelos.
Jekyll y Hide pero físicamente iguales, la fantasía erótica de dos mujeres idénticas que te seducen
en un hotel de lujo al borde de un lago.
Lo diverso pero físicamente idéntico es algo que no se puede dejar pasar, el bien y el mal con un
mismo rostro y con expresiones que ocultan sus intenciones.
Las gemelas Roselle de Diane Arbus, las miras y puedes imaginar la bondad y la maldad en ellas,
la alegría y la tristeza. Capturar dos miradas de dos personas iguales es tan complejo como cuando retratas a Fernando Trueba y le pides que te mire a la cámara, y él con ese gran sentido del humor
te contesta: “Con que ojo”.

Diane Arbus © gemelas Roselle, 1967

Usar esa fantasía para crear una historia siempre alimenta nuestra curiosidad por el posible final.
Las mismas caras con diferentes expresiones, esa búsqueda que el escultor Juan Muñoz nos ha
regalado en muchos de sus trabajos, los matices de un mismo rostro que se multiplican ante
nosotros y nos inquietan.
Al final la dualidad del individuo se hace más intrigante cuando sujetos iguales nos miran a los ojos, dudamos a quien elegir, donde está el bien o el mal, el deseo o la inapetencia.
¿Que cualidades tendrán esos sujetos idénticos que nos miran?
Elegir bien, siempre esa duda, esperar el consejo de la doctora Nancy Love para encontrar el amor, cuando ella sólo toca de oído. Esa historia contada por Alan Rudolph en 1984 nos hacía salir de
los cines con esos mismos deseos de búsqueda para encontrar la felicidad.
Todos nos ocultamos detrás de las máscaras de nuestros rostros, y tratamos de esconder todo
aquello que puede suponer una amenaza para nosotros, fingir con diferentes expresiones para cada instante social, Juan Muñoz lo muestra, rostros iguales con diferentes máscaras para cada
momento, se repiten igual que nosotros lo hacemos cada día y nos ocultamos en el anonimato
de las masas que caminan en silencio para que nadie descubra nuestro secreto.

Juan Muñoz ©

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