Las Máscaras

Rafael Roa © 1988 – Hidden Desires

Cuando comencé la serie Hidden Desires mi primera idea fue la de unos desnudos
sin rostro, con la ausencia total de miradas, unos cuerpos que tuviesen vida propia.
Las máscaras o la ocultación del rostro de alguna u otra forma nos convierten en
seres irreales, en cuerpos con vida propia.
Muchos artistas han utilizado esta forma de transmitir sus ideas, de cargar de
misterio a un personaje, y de provocar en la imaginación del espectador las diferentes
lecturas posibles de las obras que contemplan.
Todos recordamos el cuadro de Magritte “Los Amantes” por poner un ejemplo
muy conocido por todos, o a Francis Bacon con esos rostros deformados por la
metáfora del tiempo.
A mi me interesa el misterio de los rostros ocultos, de las máscaras, me sugieren
una creación de nuevos seres irreales, que avanzan con sus cuerpos poderosos,
y que no necesitan ninguna mirada para imponer su presencia de una forma
rotunda, para hacernos pensar en historias fantásticas de seres desconocidos,
o simplemente, en amantes clandestinos, asesinos, mujeres oprimidas por el
dominio irracional de las religiones, o verdugos de cualquier tipo.
La máscara es siempre una forma de ocultación, o de atemorizar al otro, al que
nos mira con la curiosidad de saber cual es nuestro verdadero rostro, igual
que la mentira o la traición.

Rafael Roa © 2006 – Ikar , capítulo 6 – El Deseo

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