Las Huellas Perdidas

Colección Rafael Roa – Siglo XIX – Retrato de una dama

Había una dedicatoria que fue arrancada en la parte izquierda, sólo unas iniciales: E.T, escritas
a lápiz con mayúsculas detrás, ninguna pista adicional más que me indicase el origen de esa
mirada serena y perdida.
Finales del siglo XIX, una fotografía para su futuro marido o para el amante secreto que podía
estar lejos. Quizás en Europa, nada que ver con mis tintypes de los emigrantes americanos,
elegancia, belleza, misterio, un equilibrio perfecto en la luz, su cabello se siluetea del fondo
sobre la parte más clara de éste, la calidad de la imagen seduce a quien la contempla.
Encontré esta fotografía en una librería antigua de Madrid, no me supieron dar muchos datos,
siglo XIX, de un lote de fotografías de retratos comprados a alguien de esta ciudad.
Me atrajo la belleza de esta mujer y su pose casi escultural, la luz es preciosa y tiene una especie
de broche de esos que guardaban un secreto dentro.
Son fotografías del pasado, miradas perdidas que encierran historias sepultadas en el olvido, no
hay testigos. Imaginamos, miramos fijamente esas fotografías esperando alguna respuesta que
nunca llega.
El tiempo pasa fugazmente y sólo quedan las fotografías como testigos de las historias.
Atget nos ofreció su testimonio de un París que ya no existe. Schommer al que vi ayer en su
exposición, fue el testigo que dejó las pruebas de aquellos personajes que hicieron nuestra historia
más reciente, sus fotografías han ganado con los años, ahora se valoran mejor y se aprecia la
innovación del retrato editorial que él hizo, siempre algún mediocre envidioso hablará mal de él,
difamar es el deporte nacional en un país de arribistas.

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