La Publicidad, Los Fotógrafos, La Crisis

Rafael Roa © 2013Sony Alpha 99

Rafael Roa © 2013
Sony Alpha 99
ISO 1600

Me entero en una red social por mi amigo Manuel Verdura que se están produciendo despidos por la fusión de dos grandes agencias Tapsa y Young Rubican. El sector está en crisis desde hace muchos años. Es evidente que se han vivido años de sobre abundancia y despilfarro, e incluso con comportamientos exagerados que hemos recordado vagamente en la serie Mad Men.
Se empezaron a recortar los gastos de atención con los clientes, las grandes cenas, viajes y demás prestaciones complementarias que todos conocemos.
Hemos pasado de los excesos de las propias agencias, a que estás comenzasen a regalar parte de los servicios que se contrataban a profesionales, me refiero a fotógrafos, realizadores, productoras.
Primero fue la muerte de la publicidad gráfica, ya no se necesitaban buenos profesionales para realizar esos trabajos, con fotos de los bancos de imágenes bastaba. El resultado fue la desaparición de una publicidad gráfica de calidad que se sustituyó por todas aquellas campañas de usar y tirar.
La primera crisis que coincidió con la primera guerra del golfo, eliminó a los grandes creativos y llenó las agencias de aquellos ejércitos de equipos juniors. En algunos casos gente joven muy creativa y en otros personas menos cualificadas, que sus referencias culturales se basaban en que Michael Jackson siempre había sido blanco.
Después con las llegada de la tecnología digital, los fotógrafos nos empezamos a encontrar con la famosa perspectiva plana del Mac. Nos pasaban bocetos de corta y pega, que eran imposibles de realizar desde una perspectiva óptica.
Y empezaron a prescindir de profesionales cualificados porque con una cámara digital, o imágenes realizadas por el cliente resolvían el problema.
Está reflexión es idéntica  al campo de los spots o producciones de vídeo. El resultado ha sido una bajada de la calidad y la supresión de servicios para maximizar el beneficio.
En definitiva se ha permitido que el cliente coma mierda y le guste, y como ha visto que podía seguir tirando de la cuerda se ha dedicado a presionar más y más a las agencias.
¿Y ahora en que punto estamos?
Ahora sobra todo, la publicidad gráfica, la audiovisual, y sobramos todos los profesionales que realizábamos esas tareas. Campañas on line con atractivos diseños y espacios comprados a céntimos el click.
Supongo que después de esta ola de despidos en el sector surgirá la figura del “chico para todo” que aglutinará a un individuo que realice todo, desde la creación de la campaña a la producción de la misma. Se le dotará de un buen Mac y una cámara digital para hacer fotografía y vídeo y producirán las campañas con sus propias familias de figuración, todo gratis.
Eso si se salvaran aquellos “genios” que dirigen el cotarro que se dedicaran a pontificar sobre la adaptación del sector a estos tiempos de crisis. Los máximos responsables son aquellos que han dirigido el negocio de la publicidad buscando sólo el beneficio inmediato, sin una perspectiva clara de un modelo de negocio a seguir, que fuese sostenible y compatible con el cambio tecnológico. Estos altos directivos han sido los especuladores del sector y los responsables de haberlo hundido, con los consiguientes daños colaterales a la industria de producción.
Pasará como en Kodak, que el eficiente Pérez se ha cargado una compañía con más de 100 años de historia. No se puede dejar que el zorro esté cuidando las ovejas. La crisis y los cambios en la industria de la publicidad son sólo una anécdota en la transformación del sistema social.

El fin del sueño socialdemócrata

El asesinato de Olof Palme en 1986 puso fin al sueño socialdemócrata y a la sociedad del bienestar. El resto de partidos fueron comprados por el gran capital para dotar de contenido a unas supuestas formas democráticas que se han demostrado inexistentes.
La economía neoliberal se lanzó después de la caída del muro al saqueo de las sociedades del bienestar europeas. Era preciso desmontar ese mal ejemplo e implantar un sistema de producción similar al chino. Las guerras financieras de los últimos años contra el euro y la falta de cohesión política europea que culminó con el fracaso de las constitución europea del 2006, facilitaron el proceso. Ahora estamos en pleno desmontaje del sistema de prestaciones sociales. Se vende  la idea del autoempleo como solución a la reducción de los costes empresariales. La guerra de precios de los emprendedores por hacerse con  un volumen de negocio que les permita sobrevivir, facilitará la obtención de servicios al más bajo coste posible por parte de las empresas.
No interesa al poder ni la cultura, ni los servicios sociales que nos hemos pagado con nuestros impuestos, los privatizarán obligándonos a pagar por ellos. Quieren trabajadores que no piensen ni tengan ningún sentido crítico. Las políticas de estructuras económicas racionales nunca se pondrán en práctica, les interesa una sociedad inculta y sumisa que se resigne a una situación de miseria.
Por lo tanto no es necesario un sector publicitario de calidad, si no que como todos los otros sectores sólo obtenga beneficios al más bajo coste.

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Olof Palme 1927-1986

Comentarios

  • Gabriel

    Verdades como puños. Enhorabuena por esta visión tan clara. Lo peor es que no tiene visos de mejorar.

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