La Alargada Sombra De Francesca Woodman

Francesca Woodman

Francesca Woodman se suicidó a los 22 años, dejó tras de si una serie de interesantes
fotografías y películas. Con el autorretrato, y su visión onírica y misteriosa de la vida realizó
una colección de imágenes inquietantes, que provocan el interés de quien las contempla.
Su obra es el reflejo de su psicología convulsa, de sus miedos, su inconformismo, y de una
búsqueda constante de su propia identidad.
No hay nada ficticio, es una obra sincera, por eso tiene esa fuerza que se potencia con la
frescura de su juventud y su talento precoz.
Ahora bien, desde hace años venimos asistiendo cada año a una especie de “Francesca 
Woodman on Tour”, como si fuese una estrella del rock en plena gira.
Sus padres que tienen todo el derecho de mostrar y potenciar la memoria de su hija, se sacan
de la chistera cada año unas obras inéditas para exponerlas.
Hay formas y formas de promocionar la obra de un artista que ha muerto en plena juventud.
Esto me huele mal, no me gusta, creo que por parte de cierta crítica se ha sobrevalorado su
figura queriéndola elevar a esa categoría de mito del cantante de rock que muere joven.
Es una forma de seguir explotando la gallina de los huevos de oro, nuevas imágenes, y nuevas exposiciones.
Su obra tiene la dimensión que tiene, una obra potente, enigmática y que a muchos nos hubiese gustado ver su recorrido posterior, su madurez y cual sería la respuesta de esa crítica que hoy
alaba su obra sin miramientos, bajo este supuesto.
La han convertido en un mito, subiéndola al altar de los grandes autores de la historia de la
fotografía.
 ¿Realmente esta valorada en su justa medida?
El mejor favor que pueden hacer a su memoria sería una gran exposición donde se mostrase
todo aquello que hizo y fue interesante, valorar su trabajo abstrayéndose de su triste final.
Pero sacar a la luz, año tras año, algo nuevo de su obra, me parece completamente pueril por
parte de sus padres.
En un mundo, donde el arte se ha convertido en un mero objeto de consumo e inversión, bajo
la rápida posibilidad de la obtención del beneficio, se pierde la perspectiva entre lo ético y lo conveniente.
El año pasado en la galería donde expuso sus obras cotizaban entre 3500 – 4500 €.
¿A cuanto habrán subido este año?

Francesca Woodman

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