Gabriele Basilico

Gabriele Basilico ©, Milan, 1978

Gabrielle Basilico (Milán, 1944-2013) es uno de los fotógrafos más importantes y que mejor interpreta la iconografía de las ciudades y la narrativa de los espacios. Muy conocido en nuestro país debido a su abundante actividad expositiva, su trabajo representa su visión personal sobre los espacios construidos, habitados y destruidos por el hombre.
Es el Atget de finales de siglo XX y comienzos del siglo XXI. Tenemos la suerte de disfrutar de una gran retrospectiva de su obra en la Fundación ICO. Como viene siendo habitual las exposiciones de esta fundación suelen ser una referencia muy importante del festival PHE, desde la última década viendo siendo así y esperemos que continue.
Esta exposición comisariada por Ramón Esparza, nos permite disfrutar de la obra de Basilico en su conjunto. Hay un interesante extracto del documental realizado por Amos Guitai en el que Gabriele Basilico nos habla de su forma de trabajar, de su obra, de su relación con la luz y el entorno que dificulta siempre obtener un punto de vista preciso.
Sus explicaciones sobre la interpretación de los grabados de Giovanni Battista Piranesi y el contraste de estos con sus fotografías contribuyen a entender la obra del gran arquitecto y arqueólogo italiano del siglo XVIII.
Su trabajo técnicamente perfecto y rico en el uso magistral de la perspectiva, refleja en ocasiones la arquitectura olvidada de las ciudades, y a través de sus fotografías adquieren un valor arqueológico incrementado. Esas huellas que el hombre va marginando por la costumbre y el uso cotidiano de los espacios, y que han perdido importancia con el tiempo, resucitan y adquieren un nuevo interés gracias a la mirada de Basilico.
La exposición transita por los grandes proyectos de Basilico, desde los Ritratti di Fabbriche, Beirut, la Mission Datar y su visión diversas ciudades. El trabajo sobre los restos de la guerra en Beirut en el año 1991 reflejan el silencio y las huellas de la destrucción de la ciudad. Sus imágenes son gritos silenciosos que expresan todo ese horror sufrido por una ciudad maravillosa que mira al Mediterráneo, y destruida por los intereses de todos aquellos que les incomodaba un Libano tolerante y próspero.
Hay que ser muy técnico para fotografiar la arquitectura, pero Basilico sabe descubrir el alma de los edificios, las ausencias, y el punto exacto, en el cual una perspectiva concreta dota de un nuevo significado a esas moles de cemento, cristal y acero, que conforman la piel de las ciudades y su definición colectiva.
El catálogo de la exposición cuidadosamente editado es una publicación que debemos tener como una referencia importante de este autor. Podemos disfrutar de esta exposición hasta el próximo 10 de septiembre.

© Archivo de Gabriele Basilico di Giovana Calvenzi

© Archivo de Gabriele Basilico di Giovana Calvenzi

Deja un comentario