EL Valor De Los Obstáculos

Fotograma de Pina, un film de Win Wenders

El otro día viendo la coreografía de Pina Bauch “Café Muller” en la película que ha hecho sobre esta famosa coreógrafa Win Wenders, empecé a pensar sobre el valor de aquellos obstáculos que no vemos. En una estancia salpicada de mesas y sillas que entorpecen el paso, dos mujeres bailan a ciegas, mientras un tercer bailarín las va apartando en un acto de generosidad, para evitar que tropiecen. Es importante trazar nuestro camino, así como reconocer las trampas y la lealtad de quienes nos ayudan para evitar nuestra caida.
En fotografía, la mejor ayuda que se nos puede brindar es que personas de nuestra confianza y de quienes valoremos su capacidad y criterio, nos ofrezcan su opinión sincera sobre nuestro trabajo. Muchas veces generamos una carga emocional sobre un determinado trabajo que nos impide juzgarlo con objetividad, tendiendo a una sobrevaloración del mismo. Es en esos casos cuando necesitamos una mano amiga, que nos evite caer en la trampa de la autocomplacencia. En muchos casos no somos los mejores editores de nuestro trabajo por esa vinculación emocional que establecemos. Esta tarde he estado fotografiando el ensayo general de la versión de Bodas de Sangre que ha hecho Jorge Eines de la obra de García Lorca. Los instantes intensos de emotividad durante la sesión, me pueden llevar al error de una mala edición del mismo. Entonces mi mejor aliado es el tiempo, descargar las imágenes al ordenador y dejar pasar un par de días, que me permitan poner distancia sobre las emociones vividas, es la mejor manera de no cometer errores.
Eso a mi me funciona, el tiempo enfría las emociones y me devuelve a la frialdad del criterio objetivo.

 

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