El Paraíso Encontrado

Eugene Smith ©

Eugene Smith © ‘the walk to paradise garden’

La evocación de un paisaje es algo intimo que nos lleva a esa búsqueda personal del paraíso inexistente, del ideal soñado como escape a esa realidad que nos agrede cotidianamente. La huida al Itaca soñado, la metáfora del ese lugar alejado de prohibiciones, pecado y culpa, de premio y castigo narrado por Milton e ilustrado por Doré. Eugene Smith nos regaló una imagen idílica que nos transportaba a esa definición visual del paraíso soñado. Dos niños caminando de la mano por el bosque y saliendo a la claridad de un valle. Todo se sugiere y se permite que el espectador sueñe lo que quiera para satisfacer sus anhelos personales. Porque las fotografías se convierten en nuestras referencias, en esa bitácora de recuerdos y sensaciones. Caminar por los senderos sin rumbo, disfrutar del viento frío del invierno y de ese débil sol del amanecer, invadido por el silencio y aislado de los sonidos cotidianos, nos proporciona momentos irrepetibles.

Joakim Eskilden interpreta en su serie Home Works y en su obra Willow Tree (2012) la evocación realizada por Smith. El contexto de su obra es una serie de fotografías de instantes cotidianos de sus hijos, una narración llena de afecto, misterio y belleza que terminan mostrando un ejemplo de los que puede ser el paraíso anhelado por todos aquellos a los que lo cotidiano nos oprime como lo hace Alien antes de acabar con sus víctimas. Pero existe el paraíso interior y ese quizás sea el más importante, aquel que nos permite refugiarnos en el aprendizaje continuo, el pensamiento y los sueños. Nunca he creído en el premio que se obtiene por la amenaza del castigo y la obligación de ser sumiso.

Joakim Eskilden © Willow Tree (2012

Joakim Eskilden © Willow Tree (2012

Gustave Doré El Paraíso Perdido

Gustave Doré
El Paraíso Perdido

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