El Espejismo

Rafael Roa © 2001

Te veo reflejada en el espejo, bella desnuda y frágil mientras los ruidos cotidianos
del resto del día invaden el ambiente de la habitación, el aire seco y la penumbra
acaban con lo que fue una tarde luminosa.
Se oye el teclear de una maquina de escribir en una ventana del patio, te mueves
y giras lentamente delante del espejo, desapareces por la penumbra del pasillo.
No hay ningún reflejo tuyo, nada que me indique que estuviste delante de ese
espejo unos minutos antes de que nuestro vecino dejase de escribir en su vieja
maquina, y se detuviesen los gritos de los juegos infantiles, no hay restos ni
estelas de tus movimientos, solo el tocadiscos me recuerda que nada fue real.

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