El Espacio Expositivo

Rafael Roa © IPhoneFundación Telefonica, exposición de Virgilio Vieitez

Rafael Roa © IPhone
Fundación Telefonica, exposición de Virgilio Vieitez

Ayer tenía mucha ilusión por ver la exposición de Virgilio Vieitez en la Fundación Telefonica. No sabía que ya no se entraba por la calle Valverde y que ahora la entrada es por la calle Fuencarral, a un espacio diáfano con un gran ascensor acristalado a la derecha.
Al llegar a la tercera planta y salir del ascensor, te encuentras un muro frontalmente que anuncia la exposición de Vieitez y a la derecha las primeras fotografías originales de época y unas vitrinas con sus cámaras y objetos del fotógrafo. Un poco más a la derecha una pequeña sala abierta donde se debía proyectar algún vídeo que no estaba funcionando. Dejé toda esta parte para el final y atravesé el muro hacía la exposición.
Me encontré inicialmente con las primeras fotografías detrás del muro y frente a esas primeras imágenes, un bosque de totems de los cuales colgaban retratos realizados por Vieitez sobre fondo blanco, que recordaban el trabajo de Richard Avedon de American West. Los retratos de Vieitez son absolutamente brutales, directos y de una gran fuerza expresiva.
Empezamos con los problemas. Ese bosque de columnas se encuentra cerrado por el muro inicial y el espectador se ve atrapado en esa maraña mal iluminada de donde cuelgan los retratos por ambos lados. El muro impide que el espectador tenga una perspectiva del conjunto que podría parecer un efecto similar al de un dominó, y que podía resultar atractivo. Pero no ocurre esto, se produce un agobio por la cercanía de las columnas, y una mala circulación para la visualización de las obras, la mayoría de las cuales se encuentran en la más absoluta penumbra. Seguramente el diseño funciona perfectamente en la pantalla de ordenador pero no se ha realizado correctamente. La mala iluminación de la sala, los excesivos reflejos terminan por hacer insoportable una lectura coherente de la exposición. El caos de la propuesta del recorrido expositivo termina de dar la puntilla, uno desea salir cuanto antes, comprarse el catálogo y ver las imágenes de este gran fotógrafo con calma.
La ejecución de los diseños de los espacios expositivos son fundamentales para que se produzca una conexión correcta entre las obras del artista y el espectador.
Los problemas que tiene la exposición de Virgilio Vieitez contrastan con la perfecta maquetación y diseño de la exposición de Robert Adams en el MNACRS.
Me vais a decir con los espacios más amplios del museo facilitan esto, pero no es sólo eso. Cuando uno dirige un espacio expositivo tan importante como la Fundación Telefonica se tienen que cuidar hasta los últimos detalles. La compañía que despilafarra dinero con el duque empalmado tiene medios y puede formar equipos para que las exposiciones que programe se realicen de una forma impecable.
Es imperdonable que una fundación que pretende ser un referente cultural apruebe este tipo de gestiones en la realización de sus exposiciones.
El diseño de los espacios y la maquetación de las obras de los artistas son dos tareas fundamentales que las entidades culturales deben realizar a la perfección, y es imperdonable que nos veamos obligados a ver semejantes chapuzas con uno de los fotógrafos más importantes de este país a nivel de fotografía documental en ese periodo de mitad del siglo XX.

Rafael Roa © IPhoneFundación Telefonica, exposición de Virgilio Vieitez

Rafael Roa © IPhone
Fundación Telefonica, exposición de Virgilio Vieitez

Richard Avedon en su estudio, maquetando su exposición.

Richard Avedon en su estudio, maquetando su exposición.

 

Comentarios

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  • Julian

    Aun no he podido ir…pero no creo que sea peor que la expo de La maleta Mejicana de Robert Cappa en el circulo de Bellas Artes el pasado año…teniendo un buen material ha sido con diferencia el peor desastre que he visto nunca expuesto, y encima te cobraban 5 euros….nunca mais

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