Cantata #204

Suena la Cantata #204 de Bach en el viejo tocadiscos, ella se muestra en la penumbra de aquella habitación, desnuda frente a él. Su piel tersa, iluminada por un sólo foco puntual sobre aquel terciopelo negro, moldean su cuerpo a modo de un claroscuro de Caravaggio.
Se mueve lentamente acariciando sus nalgas, sus muslos y su sexo, el tiempo se hace leve, el deseo inmenso. No puede apartar de su cabeza la idea de poseerla allí mismo, en aquel espacio, donde las luces conviven con unas sombras que las invaden, moldeando su vientre y llenándolo de misterio.
Aquellas formas voluptuosas poseen su voluntad, le han convertido en esclavo de sus deseos, prisionero de sus pasiones. Sólo quiere satisfacer sus sueños, esos mismos que nunca acaban llenándolo de gozo sino de frustración.
Bach deja de sonar. Es el momento de cambiar el final de ése sueño.
rafael roa © 2011 still de vídeo

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