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Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

Tino Soriano (1955, Barcelona) es un fotoperiodista especializado en fotografías de viajes y documental. Poseedor de una amplia experiencia, tiene la sensibilidad necesaria para realizar temas relacionados con la salud y las enfermedades infantiles. Fotógrafo de National Geographic domina el instante, captura los momentos decisivos desde la perspectiva correcta. Utiliza en color con maestría, usándolo como una herramienta fundamental de sus imágenes.

Tino nos habla de sus influencias y sus comienzos: “Mi primera gran influencia se la debo a John Hedgedcoe (1932-2010) que publicó un libro titulado “El arte de la fotografía en color” en donde explicaba la importancia de entender las “relaciones especiales y a menudo sutiles entre los diferentes colores”. También describía en esta obra el poder psicológico y emocional que el color puede tener en el espectador. Ciertos colores, afirmaba, consiguen que la gente reaccione de una determinada manera. También Cheico Leidmann, Ernst Haas, Jay Maisel, Pete Turner, Helmut Newton , José Manuel Navia y más recientemente David Alan Harvey y Alex Webb han ejercido un enorme impacto en la forma en que veo y fotografío en color.”

Tino Soriano expondrá en Madrid y su trabajo “Color a la vida” servirá de marco para el festival de documentales “Travelling 2017” que se celebrará en Madrid del 6 al 10 de marzo próximos. La inauguración de la exposición de será el próximo 6 de marzo a las 20,30h en B the travel brand Xperience, Calle Miguel Ángel 33, 28010 MADRID. Es una oportunidad para ver el trabajo de un fotógrafo muy experimentado en el manejo del color y la fotografía de viajes, y para mi reencontrarme con un amigo.

Tino Soriano ©

Tino Soriano ©

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Tino Soriano ©

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Tino Soriano ©

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Rafael Roa © 2004 De Omnibus Est Dubitandum

Rafael Roa © 2004
De Omnibus Est Dubitandum

Dudar de todo, buscar incesantemente el significado de las cosas, de todo aquello que afecta a nuestra existencia. Explorar como somos a través de la piel y las sensaciones que nos produce su tacto. Describir todo aquello que nos produce y retenerlas en el recuerdo, como Petrarca sintió la belleza del paisaje. El tiempo borra las huellas de los recuerdos y se instala en la transformación de nuestros cuerpos inyectándonos el virus de la decadencia. Lo efímero se pierde como el viento golpea en nuestro rostro. La piel y las formas que provocaron nuestras pasiones ya no existen porque ya no las vemos.

Todo se transforma y la duda siempre está permanente en nuestro interior. Dudar de todo incluso de lo inevitable. Buscar los pequeños resquicios de libertad y de gozo, alejarse de todo aquello que es nocivo y nos distrae. Gozar del tiempo que nos queda y expresar en nuestras imágenes la esencia de lo que somos, alejarnos de todas las fórmulas que otros imitan en una carrera vertiginosa hacia la nada.

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

Manuel Zambrana © 1990 Robert Sherman

Manuel Zambrana © 1990
Robert Sherman

Manuel Zambrana (1959, Madrid) es un fotógrafo especializado en retrato y un experto en iluminación. De formación autodidacta y aficionado a la fotografía desde la infancia, sólo realizó un curso de sistema de zonas con Pepe Puga a comienzos de los años 80. En 1983 viaja al Líbano para cubrir como freelance los acontecimientos que allí se produjeron. Posteriormente se instala en Estrasburgo, colaborando con la agencia COVER, lo que le permite viajar por Europa produciendo su primera serie de imágenes del continente. Un trabajo realizado en blanco y negro en el cual nos presenta un continente de detalles y vacío de seres humanos, una mirada crítica y minimalista.

En 1987 regresa a Madrid, Manuel y yo montamos nuestro primer estudio y hemos compartido lugar de trabajo hasta 1997. En esa década se consolida como un especialista en retrato editorial y publicidad, convirtiéndose en un profesional con un excelente dominio de la iluminación y un maestro en la relación con los personajes. También ha realizado significativos ensayos de fotografía documental en Cuba y USA. En 1995 viaja a Perú con Castro Prieto y Luis de Toledo y realiza una serie de retratos selectivos de los personajes, a modo de trípticos y fotografiando el rostro y dos partes más de su cuerpo. Esta serie se adelanta estéticamente a planteamientos visuales de algunos autores contemporáneos y no fue entendida ni apreciada suficientemente en aquellos años.

Durante 14 años colaboró en producciones cinematográficas con Carlos Saura / Vittorio Storaro, Gómez Pereira, entre otros directores, ejerciendo labores de Foto-Fija y Making-off, interviniendo con sus fotografías en varios largometrajes. Su amplio dominio de la iluminación le da acceso a diferentes proyectos cinematográficos como director de fotografía.
 Sigue realizando su obra personal en paralelo a sus trabajos de editorial, publicidad y audiovisual. Publica y expone en varias salas españolas su trabajo Belleza y Decadencia a finales de 2012 y en la actualidad realiza sus trabajos comerciales en paralelo con su obra personal y con su actividad docente en la escuela PIC.A. En definitiva Manuel Zambrana es uno de los autores más significativos en el panorama del retrato.

Manuel Zambrana © 1995 Charles

Manuel Zambrana © 1995
Charles

Manuel Zambrana © 2012 De la serie Belleza y Decadencia

Manuel Zambrana © 2012
De la serie Belleza y Decadencia

Manuel Zambrana © 2015 Ruth

Manuel Zambrana © 2015
Ruth

Manuel Zambrana © 2015 Fele Martinez

Manuel Zambrana © 2015
Fele Martinez

Manuel Zambrana © 2015 Eva, de la serie Mujeres

Manuel Zambrana © 2015
Eva, de la serie Mujeres

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot (1948, Camas, Sevilla) es un fotógrafo que pertenece a esa generación de comienzos de los años ’80 que surgió en el entorno de la RSF de Madrid. Fue un miembro destacado del Colectivo 28. Crecimos bajo la influencia de los grandes maestros de la Escuela de Madrid como Gabriel Cualladó, Paco Gomez, Paco Ontañon, y Juan Dolcet entre otros.

Fotógrafo autodidacta, Santos Mingot siempre ha tenido esa mirada precisa, estéticamente minimalista con la que nos muestra las sutilezas de lo cotidiano que pasan desapercibidas para la mayoría. La poesía silenciosa de su fotografía nos cautiva y sumerge en ese mundo del difícil equilibrio entre las luces, las sombras, las formas y los significados. Es un trabajo intimo, lleno de sugerencias que el espectador tiene que interpretar. Santos Mingot es un maestro de esa generación, y después de su última exposición internacional en Tokio (2012), ahora tenemos la posibilidad de ver su proyecto Ausencias, en la RSF del 11 de mayo al 7 de junio. Un autor imprescindible con una mirada única, que representa el triunfo de las ideas y el trabajo serio frente a esa vorágine de mediocridad que nos rodea.

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

José Santos Mingot © De la serie Ausencias

Rafael Roa © 2016 De la serie Dead Skin/ Sonya7RII

Rafael Roa © 2016
De la serie Dead Skin/
Sonya7RII

Las huellas van modificando muestro cuerpo, perdemos sensaciones, emociones y deseos que la fugacidad de los instantes entierra para siempre. Lo efímero ha marcado sus huellas en nosotros, dejando surcos profundos en nuestra piel y en nuestra memoria. Elegir el desnudo como lo esencial y sublime donde mostrar los efectos del paso del tiempo. Nacemos desnudos y nos entregaremos a la tierra o al fuego de igual forma, así será el inicio del viaje de la transformación final. El tiempo vivido como inconstancia y pasaje efímero, repitiendo en bucle la perdida dolorosa de cada instante pasado. El tiempo nos afecta a todos como esa espada de Damocles que destruirá la belleza que amamos y la ilusión de la felicidad que queremos conservar. Dead Skin transita sobre estas ideas, se ha movido en estos parámetros con una estética barroca que yacía en mi subconsciente, sin ser un referente básico para el desarrollo de la obra. Porque nuestros conocimientos y nuestras sensaciones más profundas e íntimas se encuentran aletargadas en nuestro interior y afloran cuando nuestro pensamiento tiene necesidad de ellas, igual que los recuerdos se materializan en fotografías que nos permitan volver al pasado y recordar vagamente como fuimos cuando nuestras ilusiones eran el motor de nuestra vida. Quizás la melancolía esté también presente en Dead Skin, como lo está la perdida de los sueños y los surcos de lágrimas que marcaron nuestros rostros, pero de una forma más sutil, sin arrastrarme a un dolor intenso o a una locura del romanticismo. Este proyecto se materializará en tres meses como máximo con la ayuda de todos. Una vez impreso el libro vendrán el resto de proyectos que en torno a este trabajo surgirán. Pero mi cabeza ya la ocupan nuevas ideas que me ilusionaran con un nuevo trabajo, mientras tanto voy a compatibilizar el final de Dead Skin con el nacimiento de lo nuevo.

Link Pre-venta Dead Skin

Rafael Roa © 2014 De la eerie Dead Skin/ Sony a99

Rafael Roa © 2014
De la serie Dead Skin/ Sony a99

Vídeo de la proyección de mis trabajos en la edición de Fotonoche 2015 – Alcobendas