Posts by: "Rafael Roa"
Alec Soth © The last days of W 2008 - West Point - NY

Alec Soth © The last days of W 2008 – West Point – NY

Alec Soth es un fotógrafo cuya obra ha sido comparada con las de Walker Evans o Stephen Shore. A mi no me gustan este tipo de comparaciones que hacen los críticos, cada uno encontrará su lugar en función de su obra, y Soth, es uno de los grandes nombres de la actualidad.
A simple vista pueden parecer sus series algo inconexas, como unos negativos perdidos que hemos mezclado, pero cuando la analizas con calma, descubres los detalles y el sentido narrativo que Soth quiere compartir con el espectador. Trabaja en gran formato y sus historias las termina cerrando en libros y proyectos expositivos. Su primer libro Sleeping by the Mississippi refleja la diversidad de los mundos enfrentados que allí conviven en silencio, con una frialdad que a veces impresiona a quien las contempla. Las soledades, los vacíos en los espacios, sus retratos de gentes extrañas, reflejan un bestiario de sujetos con miradas perdidas. Acompañados de los exteriores de los lugares que estos habitan, conforman una narración perfecta de una colmena socialmente decadente. Sus trabajos posteriores tienen esa mirada crítica, precisa y silenciosa que atrapan al espectador con esas narraciones carentes de las emociones fuertes y directas del fotoperiodismo del siglo XX. Su obra está en la linea de la de otros fotógrafos europeos que pueden considerarse como los documentalistas contemporáneos como Rafal Milach, Alexander Gronsky, Joakim Eskildsen o Ville Lenkkeri.  Alec Soth es miembro de Magnum de pleno derecho desde 2008. Su obra termina seduciendo al espectador que desea ver más y más de cada una de sus series, es como un triller en bucle que no quieres que nunca llegue a su fin.

Alec Soth © 2004 - Sleeping in the Mississippi - Kim

Alec Soth © 2004 – Sleeping in the Mississippi – Kim

Alec Soth © 2004 Michelle and James, Niagara

Alec Soth © 2004 Michelle and James, Niagara

Alec Soth © 2008, Priscilla Tha Last days of W

Alec Soth © 2008, Priscilla Tha Last days of W

Alec Soth © 2006, Broken Manual

Alec Soth © 2006, Broken Manual

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There's not Chop Suey tonight

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There’s not Chop Suey tonight

“No hay chop suey esta noche” (2011) es una pequeña pieza de vídeo que muestra imágenes cotidianas. El claroscuro y el movimiento continuo sin retorno. El tiempo como medida de nuestro propio final. La búsqueda sin tregua de las sensaciones que perdemos en cada segundo, los recuerdos como ejercicio de la melancolía continua.

El uso de lo aprendido, las calles vacías en la noche y la huida sin mirar atrás. Todo se ha perdido. La sirena anuncia el uso de la violencia legal. Aviones que despegan llenos con cuerpos de esclavos. No hay luna llena y las calles se llenan de almas que vagan poseídos por la brujería.
Lo efímero de cada uno se convierte en su camino inevitable hacía el final. Ni Chet Baker me puede dar consuelo esta noche.

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There's not Chop Suey tonight

Rafael Roa © 2011 still de vídeo / No hay Chop Suey esta noche / There’s not Chop Suey tonight

No hay chop buey esta noche / There’s not chop suey tonight from Rafael Roa

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

“Poco tiempo para besarte” (2011) es una pequeña pieza de vídeo que muestra imágenes cotidianas. Es una metáfora sobre lo efímero de nuestros actos. El tiempo como una medida de nuestra propia vida y nuestras sensaciones. Eternizar lo efímero del tiempo que nos produce placer o felicidad y borrar el dolor y los momentos que se enquístan dentro de nosotros como una enfermedad terminal. Todo aquello que hacemos se convierte en pasado, no queda nada después de cualquier pequeño movimiento, ni siquiera el recuerdo del tacto sobre nuestra piel. Las voces se pierden con el silencio y las miradas con la oscuridad.

Todo es tan breve, se enciende una luz roja, te detienes y crees que el tiempo es infinito, un ámbar inoportuno y se acabo el momento de pasear por tus labios. Me gusta besar en los semáforos, tiene ese toque furtivo del colegio, cuando crees que todo es eterno y verdadero.
Lo mejor es la metáfora, hacer soñar al que mira, que imagine paraísos inexistentes escondidos en la tostadora o detrás del seto del jardín, pensar que todo es perfecto y a nuestra medida.
La reina madre sigue en su pedestal, no bajó al mundo real, sigue en su reino decadente que se descompone como una fruta madura llena de gusanos. La difamación como su ideología  y  las deformidades de su cuerpo son sus signos de identidad en las cloacas en las que habita.

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Rafael Roa © 2011 Still de vídeo / Poco tiempo para besarte

Poco tiempo para besarte from Rafael Roa

Santiago Sierra © 2008 Los Penetrados, tercer acto: 3 hombres de Raza blanca penetran a 3 mujeres de raza negra.

Santiago Sierra © 2008
Los Penetrados, tercer acto: 3 hombres de Raza blanca penetran a 3 mujeres de raza negra.

Antoni Muntadas en su trabajo On Translation habla del miedo, de la instrumentalización política del mismo para generar la angustia y que las gentes voten políticas más conservadoras.
Así mismo, Muntadas nos habla de la industria del miedo, de la generación del beneficio económico a través de este concepto. Evidentemente como él comenta, nos encontramos es esa situación, el poder del sistema financiero ha trasmitido ese miedo al poder político, que se ha plegado sometiéndose a sus deseos, y de esa forma utilizarlo como generador de esa angustia contra los ciudadanos para que admitan obedientemente el pago del tributo de los fondos públicos al poder económico. En algunos casos ha sido más fácil. El poder político se ha puesto en nómina del poder económico obteniendo el derecho de pernada y la impunidad para el saqueo.
Se trata de adormecer las conciencias generando la inseguridad para acabar con todo intento de rebelión y utilizar la violencia contra los que no se sometan.
Acabar con la reflexión y la crítica al poder, limitar los focos de resistencia, marginar toda sublevación social, intelectual o artística, en definitiva comprar a aquellos que pueden tener una opinión más influyente en la sociedad.
Todas las dictaduras han atacado de una forma u otra a la parte del mundo de la cultura que les era hostil, y han usado a los adeptos como propagandistas del régimen.
El triunfo del mercado, al que no lo acepte se le margina con el olvido, no existe para el sistema, el arte debe ser sólo un objeto decorativo inocente que adorne las mansiones de esos mismos financieros que han creado la inestabilidad y que bajo el concepto del miedo han recuperado la iniciativa y el poder absoluto.
El arte ha perdido su sentido crítico, y a los rebeldes se le cierran las puertas de los grandes museos del país, cuando su trabajo es formalmente reconocido en el exterior.
Santiago Sierra es según mi opinión el más importante exponente de aquellos que representan con su trabajo una rebelión intelectual, él no vende objetos decorativos, sino reflexión y critica contra el poder.
Por eso es necesario traducir ese miedo, y darlo a conocer, esa sensación de inseguridad de que nada sólido quedará bajo nuestros pies, esa angustia que nos transmiten día a día por los medios audiovisuales, y contra las que seguramente Nam June Paik hubiese propuesto acciones de boicoteo.
La rebelión intelectual debe olvidarse de los mercados, de las ferias de arte, y de los lugares donde ellos han creado el zoo para encerrar el pensamiento y la crítica.
Si esto no se produce, la definición de Sloterdijk sobre las masas tendrá cada vez una mayor vigencia, y todos los presagios desde Orwell hasta hoy nos darán la razón.


Los Encargados de Santiago Sierra y Jorge Galindo © 2012

 

Rafael Roa © 2002

Los fantasmas siempre vuelven y nos traen las angustias de siempre, los cadáveres que nunca pudimos esconder en el armario. Las fotografías que no hicimos, los fracasos y los olvidos.
Es mejor un fracaso que la cobardía de una omisión, no entrar en acción por miedo a que te señalen con el dedo. Los errores siempre nos enseñan, quedan marcados a fuego en la memoria y muchas veces esa rabia que te enciende será quien evite que caigas de nuevo.
Reflexión y pasión, un cocktail difícil de combinar, pero si somos hábiles en las proporciones siempre saldremos adelante, nos ayudará a crearnos un nuevo combustible que nos permita avanzar en nuestro trabajo.
Observo la serie de retratos de bañistas de Rineke Dijkstra y estoy viendo un déjà vu de otros tiempos, Meyerowitz y sus retratos en la playa, o Sturges con sus nudistas adolescentes.
Otra vez algo que ya he visto y con el mismo discurso me aburre soberanamente. Remakes de obras originales en otros países, pero todo aparenta ser tan contemporáneo.

El hastío de la repetición, el mismo menú del día, sin ninguna sorpresa que llevarse a la boca. Por eso es mejor bucear en el pasado para encontrar algo muy viejo que nos permita aprender algo nuevo.

Seguimos el mismo bucle de las estaciones del año, invierno, primavera, verano, otoño, gran película de Kim Ki-Duk. Todo es igual, las ferias se repiten, las temporadas de exposiciones, el anuncio de algo nuevo que pocas veces llega a serlo.
Rescato una gran foto de moda de Mario Sorrenti, Naomi, esa perla de cuerpo escultural oculta su rostro, ninguna pretensión de hacer arte, sólo una fotografía de moda de una mujer bella.
Para aburrirse es necesario haber visto mucho, tener el armario lleno de cadáveres que se despiertan cada vez que algo te lo recuerda, comparas y muchas veces el fantasma del pasado sale ganando.

Rineke Dijkstra ©