From the monthly archives: "julio 2014"
Alberto García-Alix. Autorretrato. Mi lado femenino, 2002 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid, 2014

Alberto García-Alix. Autorretrato. Mi lado femenino, 2002 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid, 2014

Alberto García-Alix (León, 1956) presenta mañana en el CBA de Madrid y dentro de la sección oficial de PHE 2014 su exposición Autorretrato. Podremos disfrutar de esta exposición desde el 31 de julio al 28 de septiembre. La muestra recoge sus obras desde finales de los años 70 hasta la actualidad, mostrando la evolución que ha tenido en este genero tan complicado y difícil.

El autorretrato es un ejercicio de valentía y generosidad, los artistas que lo han realizado se han mostrado sin tapujos al espectador. En el campo de la fotografía autores como Sally Mann o Helmut Newton lo han usado como terapia personal en momentos difíciles de sus vidas. Otros como Robert Mapplethorpe han expresado a través de ellos la defensa de su identidad sexual y sus miradas más sinceras. Araki, Diane Arbus, Avedon, Walker Evans han cultivado este genero y Jorge Molder se convierte en el personaje de sus fotografías. Sin duda la exposición de García Alix será un regalo para disfrutar durante este verano madrileño de buenas fotografías.

Alberto García-Alix. Autorretrato con chaleco. 1989 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid, 2014

Alberto García-Alix. Autorretrato con chaleco. 1989 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid, 2014

Alberto García-Alix. Autorretrato con mocasines, 1988 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid

Alberto García-Alix. Autorretrato con mocasines, 1988 © Alberto García-Alix. VEGAP. Madrid

Christopher Anderson © Capitolio

Christopher Anderson © Capitolio

Afortunadamente llevo un mes con la cámara en la mano a diario en una búsqueda constante de esas miradas que no vemos cuando a diario atravesamos la ciudad de una forma vertiginosa sin reparar en quien tenemos al lado o con quienes nos cruzamos. A veces me han surgido pensamientos que me hubiese gustado expresar pero que han dado paso a la siguiente fotografía, al lenguaje de las luces y las sombras, alejándome de la palabra escrita. Se produce el caos en la memoria porque hay algo más inmediato que me produce más satisfacción y es el acto fotográfico. Seleccionar a aquellas personas con las cuales quiero componer esa pequeña muestra de miradas, sonrisas o gestos de aquellos que vivimos en Madrid. Ves como la ciudad se transforma con el paso de las horas, desde el amanecer hasta el ocaso y como los lugares cambian con los diferentes tipos de gentes que los frecuentan. El Metro es ese tubo que transporta a miles de personas a diario concentrados en las pantallas de sus smartphones. Nadie se mira, sólo se observa aquello que causa la diferencia y que con su presencia rompe la monotonía visual de cada vagón.

El verano pasa fugazmente, el calor se vuelve asfixiante y asistimos en directo a un genocidio lejano que vemos por televisión. Una de tantas atrocidades que el ser humano es capaz de consentir en el planeta. Los problemas locales siguen en el mismo lugar, los desahucios y el número de personas que deambulan por las calles aumentan. Una pareja con la mujer embarazada a punto de dar a luz arrastraban sus pertenencias al lado del MNACRS. Nadie les ve, siguen siendo esos “Invisibles” que he estado fotografiando desde hace dos años. Las miserias cotidianas individuales sólo nos permiten concentrarnos en nuestra propia supervivencia. Los que han perdido todo son parte del paisaje de la ciudad. El verano, estos cálidos y largos veranos ya nos son esos tiempos de disfrute y sueños para la mayoría. Viajar y perderse en otras culturas se ha convertido en un lujo minoritario. Orwell cada vez acierta con aquella visión apocalíptica del futuro.  No queda ya casi nada donde refugiarse del horror cotidiano.

Rafael Roa © 2013 Invisibles#Invisibles

Rafael Roa © 2013
Invisibles#Invisibles

1. Rafael Alberti, escritor * Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

1. Rafael Alberti, escritor *
Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm
1985
© Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

Alberto Schommer (1928, Vitoria) último Premio Nacional de Fotografía expone desde hoy su serie Máscaras en el Museo Nacional del Prado. La  exposición la podremos visitar hasta el 14 de septiembre. Este trabajo es una serie de retratos que realizó en la década de los ’80 y que en su mayoría fueron publicados semanalmente por el suplemento EPS. La obra de Schommer tiene una relación directa con el tiempo y las huellas que van dejando en nuestros rostros.

El equilibrio entre las luces y las sombras acentúa esas huellas en los rostros de los personajes que fotografía. El retrato concebido como una opinión del sujeto que fotografiamos lleva al autor a dar una interpretación subjetiva del personaje. Estas características han sido una constante en la pintura del retrato de los reyes de este país. La ironía con la que Goya retrataba a esos individuos fue sólo apreciada por muy pocos elegidos que tenían esa capacidad de análisis visual. Alberto Schommer como muchos otros artistas de este país tiene esa influencia cultural que transmite en sus obras, cambiando esa ironía por la fuerza de la mirada y el dramatismo del paso del tiempo. Una exposición imprescindible para todos y especialmente para aquellos que su referencia cultural más cercana es la de creer que Michael Jackson siempre fue blanco.

2. José Luis L. Aranguren, filósofo * Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

2. José Luis L. Aranguren, filósofo *
Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm
1985
© Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

4. Juana Mordó, galerista * Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

4. Juana Mordó, galerista *
Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm
1985
© Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014

Chema Madoz ©

Chema Madoz ©

Abordar este debate y aclarar algunos matices sobre este tema es relativamente sencillo, ver esa diferencia es tan simple como comparar el mundo de la fotografía con el mundo de la tecnología. Pasar de ser un fotógrafo a convertirse en un autor depende si se consigue crear un lenguaje propio que te haga sobresalir de la mayoría. En el mundo de la tecnología hay empresas que producen esos avances y otras que siguen reproduciendo esquemas del pasado en la fabricación de sus productos.
Ningún fotógrafo se convierte en autor de la noche a la mañana, hay años de trabajo en la búsqueda de una estética y lenguaje propios. Nunca vas a asistir a un curso, taller o master y salir de allí siendo un autor. Eso forma parte de un recorrido individual de cada uno y sólo una minoría consigue dar ese salto y destacar del resto.
El primer error que cometemos es la falta de autocrítica sobre aquello que denominamos obra personal. En muchos casos estamos influenciados por esa vorágine de información y de tendencias estéticas que se producen en el ámbito de las artes, la moda y la publicidad.
Caer en la imitación de las tendencias de éxito e incluso llegar a tener un éxito comercial en el mundo del arte no te garantiza que te hayas convertido un autor.

A la sombra de la escuela de Düsseldorf surgieron en este país legiones de imitadores y hasta a uno de ellos se le otorgó un Premio Nacional de Fotografía. El éxito comercial no garantiza que nuestro trabajo se haya convertido en una referencia innovadora en las estéticas de las vanguardias fotográficas del momento. La falta de autocrítica y la ligereza en el uso de los vocablos autor, artista o famoso produce una legión de sujetos que creen que han alcanzado esa cima deseada y lo más gracioso es que consiguen engañar a otros muchos que carecen de cultura visual y no saben detectar de que fuentes beben para hacer algunos de esos cócteles horrorosos con los llenan galerías y museos.
Lo primero que deberíamos hacer todos es mirarnos al espejo y analizar lo que estamos haciendo con la frialdad de un asesino en serie para eliminar todo aquello que nos sobra y lo segundo ponernos cada día a trabajar buscando ese lenguaje que nos haga diferentes.

William Klein ©

William Klein ©

Irving Penn ©

Irving Penn ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Robert Mapplethorpe Foundation ©

Juliette Bates © Histoires Naturelles, 2011.

Juliette Bates © Histoires Naturelles, 2011.

Juliette Bates (1983, París) es una joven fotógrafa que esta exponiendo ahora con Duane Michals y Arthur Tress en la galería Esther Woerdehoff de París hasta el 12 de julio. Su obra se basa en la metáfora visual para crear unas imágenes pulcras, misteriosas y con una estética que potencia la historia que plantea al espectador.
En su serie “Historias Naturales”, con un personaje anónimo y misterioso cuestiona la condición humana e intenta entender y desafiar el paso del tiempo en la vida. Paisajes, pequeños objetos que podemos coleccionar y los paisajes y acantilados de Normandía son parte de las imágenes que nos muestra para darnos pistas sobre la intencionalidad de ese personaje misterioso que busca en los objetos que colecciona las respuestas a las grandes preguntas sobre la vida. En su web podéis ver otras facetas de su trabajo.

Juliette Bates © Histoires Naturelles

Juliette Bates © Histoires Naturelles

Juliette Bates © Histoires Naturelles, 2011.

Juliette Bates © Histoires Naturelles, 2011.