Rafael Roa © 2014 Sony a7R, niebla1

Rafael Roa © 2014
Sony a7R, niebla1

Caminar entre la niebla te produce una plácida sensación de aislamiento y te sumerge en un estado que te anima a avanzar hacía el olvido. Olvidar lo estéril y todo aquello que te provoca la ansiedad de aquel recuerdo que se materializó en imágenes.
Como dijo Alison Morley en su taller sobre la edición en la fotografía que se celebró en el PIC.A el pasado fin de semana: “Es necesario ordenar las imágenes para poder contar la historia”.
Ordenar las imágenes para ordenar el olvido, hacer desaparecer de nuestra memoria todo aquello que nos hace daño, y evitar también las trampas diarias de la difamación y la calumnia. Otear el horizonte y ver a las alimañas que se pelean por unos galones de cabo primero en la nada es realmente patético. La codicia por esas pequeñas parcelas de poder tan ínfimo como una cagada de un pequinés, penosas imágenes para el amanecer.

Afortunadamente después de la niebla me encuentro con la poesía de Bukowski que como mi cámara siempre ha sido un refugio:

born next to cold dogs and                                    he nacido junto a perros fríos y

railroad tracks.                                                vías del ferrocarril.

born to live with the                                         he nacido para vivir con los

lost.                                                                 desahuciados.

Como escribe este escritor: “lo más importante es saber atravesar el fuego”, evitar las balas de aquellos que son incapaces de usar otra herramienta que el lanzamiento de botes de mierda para acabar con aquellos que sus principios son el trabajo continuo y honesto.
Y llegas a tu refugio interior de seguir apostando por esa forma de fotografía que otros desprecian. La reflexión antes de la toma, la selección de tu realidad o la materialización de las ideas. Evitar a aquellos que creen que una aplicación de un móvil es el nuevo fotoperiodismo, y que el pequeño truco del hdr es el nuevo lenguaje del paisaje.
Quieren que la cultura se convierta en usos de sumisión donde la tecnología este por encima del pensamiento, y un autorretrato se convierta en un selfie colectivo de la estupidez frente a un instrumento de captura digital. La representación de la decadencia.

Recurro a Bukowski de nuevo:

what we need is less false education       lo que necesitamos es menos falsa educación

what we need are fewer rules                  lo que necesitamos son menos leyes

fewer police                                              menos policía

and more good teachers.                         y más buenos maestros

Es más positivo a veces dejar que la niebla nos evite la repugnante visión de nuestros comportamientos, refugiarse en ese espacio alejado de todo aquello que nos golpea cada día. No ver a las jaurías matarse por un bocado de basura.

Alison Morley con Elena Hermosa en el taller de edición. Master de PIC.A

Alison Morley con Elena Hermosa en el taller de edición. Master de PIC.A

William Kleim ©

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Daido Moriyama ©

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Rafael Roa © 2013 Invisibles#Invisibles Invisible # 1, Madrid 28001, High Class Area Invisible # 1, Madrid 28001, zona de clase alta                    Empty Flat, Madrid 28045, Middle Class Area Piso Vacío, Madrid 28045, zona de clase media

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One Response to La Niebla

  1. Cierto es que alguna de las escenas que describes, o sus personajes, o todo el conjunto, son patéticos. Pero encuentro todavía más patético que esos personajes encuentren eco en la sociedad, sorprendiéndonos con un mayor crédito prestado por la mayoría. El éxito social no está cimentado en valores como la honestidad o el trabajo, eso es indudable. Tal vez la sociedad erige como modelos a los más fieles representantes de sí misma, con todas sus mediocridades y miedo a la honradez del esfuerzo.

    Poca solución y menos consuelo veo a esta situación, sinceramente. Tal vez el reconocimiento en otros semejantes del mismo sentimiento que uno alberga, con el alivio que proporciona la confirmación de que no se está solo en el mundo.

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