Paola Pivi ©

Paola Pivi ©

Imaginar, soñar y luego materializarlos en imágenes. Crear fotografías, vídeo o películas de todo aquello que pasa por nuestra mente. Reflexionar por qué tenemos la necesidad de reflejar nuestros pensamientos e inquietudes de esta forma.
Algunos necesitamos construir un diario visual de todo aquello que nos produce cualquier tipo de sensaciones, otros se expresan de otras formas, literatura, música…
Las metáforas son las herramientas que algunos usamos para poder establecer nuestras narraciones visuales, otros esperan a que sucedan los hechos de la vida cotidiana y establecen las suyas.
Al final estamos saturados de todas esas imágenes que producimos y consumimos, nos encontramos frente a un empacho diario de todo tipo de informaciones visuales.
Cerrar los ojos y vaciar la mente es a veces una liberación necesaria.
La huida y el aislamiento es lo único que nos permitirá recuperar la perspectiva y el criterio, pero sólo temporalmente. Nos pasamos el día frente a múltiples pantallas o viendo la realidad seleccionada a través del pequeño visor de la cámara. El tiempo pasa, y nuestro bucle de producción-consumo no se detiene.

La masificación y la globalización de las estéticas y narrativas visuales se produce por el exceso de información que recibimos y la presión para entrar en el mercado a poner nuestro tenderete listo para la venta.
Hoy he visto ese comportamiento en una escena de la naturaleza, las carpas de un gran estanque se pelean por las algas y plantas que crecen en los bordes junto a las rocas.
Se empujan unas otras. Esos son nuestros comportamientos en todas las facetas de la vida, hacerse hueco como sea para sacar la tajada mayor. En todas las actividades se producen estas situaciones.
Cerrar los ojos, desintoxicarse de todo, abandonarse y no pensar en nada. Pensar es peligroso porque siempre nos sugiere una imagen. Y los que estamos atrapados por esa obsesión, empezamos de nuevo. Un pensamiento y una idea, se convierten en imágenes. Otros buscan entre las calles las miradas perdidas de quienes les rodean, se mueven silenciosos y cautos, siendo voyeurs y testigos de todo aquello que sucede. Atrapan la luz, el gesto, la mirada, el frescor de la mañana, la dureza de la muerte, o su deseo en la mirada de otros.
No hay solución a este problema, porque lo que hagamos siempre será una síntesis y un resumen de lo que somos.

Chen Chieh-Jen© – Self – Destruction, 1996

Haley Jane Samuelson ©

Tracey Moffatt ©  ‘Something More (no. 5)’ from the series of 9 photographs ‘Something More’ 1989

Tracey Moffatt ©
‘Something More (no. 5)’
from the series of 9 photographs ‘Something More’
1989

Yasumasa Morimura ©

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Petrina Hicks © Deb, 2006 Lightjet print 90 x 117cm, edition of 8

Petrina Hicks ©
Deb, 2006
Lightjet print
90 x 117cm, edition of 8

Joakim Eskildsen ©

Joakim Eskildsen ©

 

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2 Responses to Imaginar, Fotografiar

  1. Hola. Me encanta leer lo que escribe…se nota que lo haces con la mente y sobre todo con el corazón. También quiero agradecerte porque algunos de los artículos que has escrito me han servido de inspiración y aliento para continuar aprendiendo y ejecutando la fotografía. Una vez más…gracias.

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