Rafael Roa © 2013

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Sumido en el caos. Lo emocional termina en muchas situaciones bloqueando el pensamiento más racional. La confusión reina y evita que los bocetos se conviertan en algo más sólido. Materializar las ideas se convierte en algo fallido. Las sensaciones de la toma se han desvanecido tan rápidamente que sólo queda un leve recuerdo de aquel instante.
El caos te atrapa y bloquea. Es el momento de respirar hondo y evitar que el pánico se apodere de todo.
Los planteamientos de Félix Duque, de una sociedad satisfecha compuesta por individuos insatisfechos y dominada por el “Mercado”, ya no sirve. El tiempo ha convertido a esos individuos insatisfechos en desesperados críticos del sistema. En lo colectivo también reina el caos.
Estoy andando por terrenos que nunca he pisado anteriormente y eso hace que el cuestionamiento sea continuo. Análisis profundos y rechazos de aquello por lo he apostado.
Dar un salto mortal sin red es arriesgado. Buscar algo nuevo que te identifique, es como ponerse un traje nuevo que suponga un cambio radical de imagen para ir a una cena importante.
El caos de lo nuevo y el agobio de la perdida de las narrativas que dominas. Cada paso adelante se convierte en una ruleta rusa. Disparas y no sabes si la bala te va a volar la cabeza.
Que importa el resultado. Crecemos más con los fracasos. El éxito es tan efímero y subjetivo, y como el “Mercado” es imposible que tu puedas controlarlo. Perder lo que deseas cerca de la meta, eso si que es irreparable y un golpe difícil de aceptar.
Sé lo que busco, pero todavía no estoy seguro de como mezclar las notas para intentar que la sinfonía tenga coherencia. Mañana seguiré buscando aquello que deseo encontrar.

Rafael Roa © 2012

Rafael Roa © 2012

Rafael Roa © 2013

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