From the monthly archives: "diciembre 2012"
Dan Weiner (1919 –1959)New Year’s Eve, Times Square 1951

Dan Weiner (1919 –1959)
New Year’s Eve, Times Square 1951

Las imágenes del año nuevo se repiten sin importar el país, las razas, o las culturas. Suelen ser siempre similares aunque puedan cambiar los ritos. En nuestra área occidental lo asociamos a besos, abrazos, canciones, bailes, algarabías, brindis y buenos deseos. Es una fiesta pagana que se celebra en más de 150 países del mundo.
Debido a mi falta de sentimiento religioso siempre me ha gustado más esta celebración, el año nuevo significa el cambio de ciclo, pasar página y empezar otro año con ilusiones y nuevas esperanzas. La celebración y los excesos de esa noche desenfrenada que nos conducen al duro amanecer del día siguiente.
Todos los fotógrafos en algún momento de sus vidas han dirigido sus cámaras a reflejar esa noche más o menos mágica que llena de alegría los corazones de muchas gentes en el mundo. Para otros muchos es una noche más de miseria, injusticias, falta de libertad y penurias, y no significa mucho más que un día normal de sufrimiento o angustias.
Os dejo una selección de imágenes del año nuevo. Se repetirán las historias de alegrías, sueños, esperanzas, amores y deseos concentrados en muy pocas horas.
Que cada cual los celebre como mejor quiera y pueda.

¡Feliz Año Para Todos!

Henri Cartier-Bresson, New Year’s Eve, Times Square, New York City, 1959

Henri Cartier-Bresson, New Year’s Eve, Times Square, New York City, 1959

N.R. Farbman and Dean Loomis, SF 1950

N.R. Farbman and Dean Loomis, SF 1950

Weegee, New Year's Eve at Sammy's-on -the-Bowery, 1943

Weegee, New Year’s Eve at Sammy’s-on -the-Bowery, 1943

Gwen McLachlan The Sunday Mail (Qld) 1960, Brisbane

Gwen McLachlan The Sunday Mail (Qld) 1960, Brisbane

Josef Koudelka © 2005 Praga

Josef Koudelka © 2005 Praga

 

 

ARAKI ©

ARAKI ©

Estamos a menos de 48 horas de acabar el año. Un año muy duro en lo colectivo y en lo personal para muchos. Hemos visto injusticias cometidas sobre los más débiles por parte del poder, la justicia y la ética política inexistentes. La muerte de ciudadanos desesperados que se han lanzado al vacío antes de ver como eran expulsados de sus casas.
A pesar de todo no nos queda otra que enfrentar el futuro con valentía, oponerse en lo colectivo a esa desvergüenza que destroza a inocentes, protege a corruptos y poderosos, y seguir luchando en lo individual.
La ilusión por nuevos proyectos, buscar la más mínima posibilidad para dar un giro a nuestras vidas, o pensar en nuevos lugares donde comenzar.
He hablado últimamente de lo efímero en el arte y en la vida. Ese concepto que define todo aquello que el tiempo nos quita de las manos y que quizás siempre quisiéramos retener. Estamos a muy pocas horas de una noche que abre un nuevo periodo lleno de ilusiones y esperanzas.
Gozar el instante como si no hubiese ninguna posibilidad de repetirlo, lanzarnos a esa tarea de no pensar en nada más que aprovechar nuestro tiempo con la mayor intensidad y paleta de sensaciones posibles. Creer en nosotros mismos, sin que importen nada las opiniones de todos aquellos que defienden las ideas arcaicas que coartan el desarrollo del individuo desde hace siglos.
Enfrentar el mañana con ese aire fresco que acaricie nuestro rostro y con la ideas muy claras para evitar que nos roben nuestro tiempo, el bien más preciado, que no podemos perder.

Rafael Roa © 2002

Rafael Roa © 2002

Joel Meyerowitz ©  New York City, Times Square, 1963

Joel Meyerowitz © New York City, Times Square, 1963

Wang Qingsong © 2000, Bath House

Wang Qingsong © 2000, Bath House

Ellen von Unwerth ©

Ellen von Unwerth ©

 

 

Rafael Roa ©

Rafael Roa ©

El otro día me hicieron la observación de que mi obra de desnudos se centra en el desnudo femenino, y es verdad, aunque he publicado en mi blog los escasos desnudos masculinos que tengo. Mi trabajo va unido a la representación de los sueños y de los deseos, y todo esto define mi sexualidad. Otra cosa es que aprecie la belleza de las formas de un cuerpo masculino y su armonía, pero me siento más atraído por el cuerpo femenino. Los Apolos, Jacintos, ángeles, efebos, guerreros, siempre han sido representados en la historia del arte, el atractivo de los músculos pectorales, gluteos, piernas o espalda, siempre ha ejercido una especial atracción a muchos artistas, que han dedicado su obra a representar los cuerpos perfectos, objetos de sus deseos y admiración. Desde la escultura clásica ha nuestros días, todas estas representaciones se han hecho muy presentes en la creación artística. Es cierto que se han sufrido periodos de censura en los cuales el órgano sexual masculino se ocultaba bajo una hoja. El cuerpo como objeto de admiración de sus formas y también como objeto de deseo. Robert Mapplethorpe, Erwin Olaf, SHen Wei, Bruce Weber, Philip Trager…  entre muchos otros, han representado la belleza de estos cuerpos y sus propios deseos. Creo que uno muestra aquello que admira y desea, y estos autores han representado a través de esas fotografías sus pasiones, buscando una perspectiva que potenciase la belleza de las formas.

SHen Wei © 2010, SyracuseDe la serie I Miss You Already

SHen Wei © 2010, Syracuse
De la serie I Miss You Already

Robert Mapplethorpe © 1980

Robert Mapplethorpe © 1980

 

Philip Trager © Arthur Aviles, 1989

Philip Trager © Arthur Aviles, 1989

Bruce Weber ©

Bruce Weber ©

Erwin Olaf © De la serie Fashion Victims

Erwin Olaf © De la serie Fashion Victims

 

 

Jock Sturges ©

Jock Sturges ©

El otro día al salir de un cabaret surrealista y mítico de Zaragoza, “El Plata”, constaté al comentar con un amigo, las diferentes valoraciones que tenemos las personas sobre los cuerpos desnudos, el deseo y el sexo.
Lo que a unos nos puede parecer normal y no vemos nada oscuro en la exhibición de un cuerpo desnudo, en un entorno natural o de un streep tease en un cabaret, a otros les puede parecer ofensivo o subido de tono.
Las valoraciones morales de las personas y las religiones condicionan como nos acercamos a sexo, como disfrutamos nuestros deseos y como reaccionamos ante la exhibición de un cuerpo desnudo.
El desnudo siempre ha sido objeto de la creación artística y los artistas en su gran mayoría lo han reflejado con naturalidad y en muchos casos cargado de erotismo.
Incluso el arte denominado religioso no se ha librado de la relación entre el “eros y el tánatos”.
En la Venus anadiómema de Ingres de 1848 y el nacimiento de Venus de William-Adolphe Bouguerau de 1879, nos muestran la misma belleza y un similar enfoque respecto a la relación entre el erotismo y el cuerpo.
En cualquier representación de un cuerpo desnudo en el arte se ha intentado alimentar el deseo hacía las formas sensuales de la desnudez, en definitiva despertar el deseo mostrando la belleza de las formas.
Las diferentes formas de representar a Eva, en las fotografías de James White (2004) o Richard Avedon (1981) se aleja de las diferentes visiones de esta escena de la mitología religiosa, que cargaban a este personaje con la culpa de la perdida del paraíso y como portadora del pecado. En las fotografías que he comentado anteriormente sólo se representa la belleza de un cuerpo de mujer rodeado por una serpiente que podemos interpretar como una metáfora de la posesión sexual.
Hay un alejamiento narrativo cuando nos liberamos del punto de vista de la religión y enfocamos estos temas mitológicos desde una perspectiva puramente estética.
La belleza de los cuerpos, la contemplación de estos con todas sus imperfecciones, o una mirada diferente que se acerque al deseo y a la representación de la posesión sexual.
¿Que nos muestra Araki, con sus mujeres atadas y suspendidas, sólo una tradición ancestral sobre el arte del bondage o está implícitamente reflejado el sentimiento de posesión sexual?
Mostrar el cuerpo, sus diferentes opciones de enfocar el tratamiento del desnudo va ligado a las ataduras y las creencias que el artista arrastra en su interior.
Mirar los cuerpos y acercarse al deseo con la naturalidad de algo cotidiano es bajo mi punto de vista lo más sano que un individuo puede hacer.
No hay nada oscuro en las formas del cuerpo, ni en su representación visual, ni tampoco en mostrar los sueños y los deseos que alimentan nuestras pasiones.

René Groebli ©

René Groebli ©

Erwin Olaf ©

Erwin Olaf ©

Edward Weston © Charis Wilson

Edward Weston © Charis Wilson

Ralph Gibson ©

Ralph Gibson ©

Nobuyoshi Araki ©

Nobuyoshi Araki ©

 

 

 

Toni Frissell / 1907 - 1988

Toni Frissell / 1907 – 1988

Las emociones y los conceptos. Dos planteamientos diferentes como alternativas a construir nuestra propia narración visual. Es difícil de mezclar las definiciones con nuestras emociones y hacer un cocktail que pueda ser digerido por el espectador.
Las emociones nos sobrepasan en muchos casos, surge una lucha interna por alcanzar el sueño que amamos, que deseamos tener, y como conseguirlo. No queda nada alrededor más que la ausencia y el vacío de la derrota si no alcanzamos nuestras metas. Reflejar las emociones en definiciones y metáforas es a veces una tarea ardua y baldía.
Primero porque al tratar de codificar algo subjetivo y abstracto corremos el riesgo de realizar una obra que no transmita lo que sentimos, y sea sólo un boceto carente de sentido. Esa energía por codificar y encerrar en lo estético las emociones nos lleva en muchos casos a la frustración y al abandono.
Lo efímero de las sensaciones, sentir la piel de quien amas pegada a la tuya es algo fugaz que se convierte en pasado a la velocidad de la luz. La música que sale de ese saxofón, o una mirada intensa, se evaporan como el agua que se incrusta en la tierra seca. Saltar al vacío para poder imaginar ese paraíso y agarrarte a un sueño para sentir que todavía tienes la capacidad de poder luchar por todo aquello que deseas.
¿Cómo descifrar todo esto en fotografías o imágenes en movimiento?
No hay recetas para esto, ni trucos anunciados a bombo y platillo para todos aquellos que quieren atajos para evitar el trabajo serio, y la búsqueda individual de su propio lenguaje.
La única forma de conseguirlo es trabajar y experimentar, para ir definiendo poco a poco una identidad narrativa que te vaya separando del gran pelotón.
Las emociones no son fáciles de codificar y en muchos casos es mejor dejar que se cuelen con su total intensidad en el resultado final de nuestro trabajo.

Jouko Lehtola ©A Man Who has Not Once Beaten His Wife in the 19 Years 8 Months and 7 Days of Their Relationship, 2004

Jouko Lehtola ©
A Man Who has Not Once Beaten His Wife in the 19 Years 8 Months and 7 Days of Their Relationship, 2004

Richard Misrach © Desert Cantos

Richard Misrach © Desert Cantos