Luigi Ghirri ©

Ayer por la mañana el twitter de Gervasio Sánchez mostraba unas declaraciones de Rafael Sanz Lobato (Premio Nacional de Fotografía 2011) realizadas durante su intervención en el Seminario De Fotoperiodismo de Albarracín. Las frases entresacadas de cualquier intervención como titulares son un peligro, y siempre de difícil valoración.
El que las recibe las puede malinterpretar si no conoce en profundidad el contexto en el cual se han realizado. De todas formas algunas me impactan. Afirmar que: “La fotografía creativa siempre es en blanco y negro”.
Esta frase es muy polémica y tajante porque elimina a todos aquellos que expresan su trabajo en color. Desde mi punto de vista me gustaría que mi tocayo tratase de aclarar el sentido de sus palabras, porque si nos atenemos a la literalidad de la frase, mi opinión es que Sanz Lobato está cometiendo una valoración poco afortunada. Sea cuales sean las divergencias que se tienen con las opiniones de los otros creo que lo importante son los argumentos para rebatirlas. Sin estos ninguna opinión se sostiene, por eso me gustaría conocer el discurso completo en el que se ha basado Rafael Sanz Lobato para realizar esta afirmación tan rotunda y contundente.
No podemos eliminar el color de la fotografía, ni de la vida. Para mi lo importante es lo que expresa la fotografía que un autor me presenta y mi forma de recibirla o interrelacionarme como espectador. Es igual si ésta es en blanco y negro o en color.
En la segunda mitad del siglo XX los fotógrafos se han expresado en color. Creo que no necesario hablar de los autores y tendencias que forman parte de la historia de la fotografía y del arte contemporáneo y que se han expresado con fotografías de color.
Nadie en su sano juicio, aunque algunos lo han hecho, ha despreciado el blanco y negro.
La fotografía en color tiene una lectura diferente que en blanco y negro. El color se ha empleado siempre en cualquier tipo de expresión artística desde las pinturas rupestres hasta nuestros días.
Lo que ocurre es que hay algunos fotógrafos a los que les cuesta expresarse en color, o no lo dominan, y se sienten incomodos con él. Por poner un ejemplo cercano, Philip Trager tiene un gran trabajo en blanco y negro pero su trabajo en color no está a la altura de su obra.
Para mi lo importante es el contenido de la obra y la estética de la misma que forman un todo y es lo que puede hacer interesante al espectador o no dicho trabajo. Es completamente indiferente si las fotografías son en color o en blanco y negro.
Si el trabajo tiene la calidad suficiente para atraer el interés del espectador, comunicar lo que desea el autor y transmitir las emociones deseadas, entonces cumple todas las características que una obra de arte tiene que tener.
Otra de las frases de Rafael Sanz Lobato ha sido esta: “Javier Vallhonrat hizo un trabajo de moda superior a Avedon. Era exquisito haciendo su trabajo”.
Yo no dudo de la calidad del trabajo de moda de Javier, ha sido quizás el fotógrafo de moda con más proyección internacional de este país. A mi me parece que la obra de Richard Avedon ha sido fundamental para el desarrollo de la fotografía de la moda a partir de los años ’70. Toda la generación de los fotógrafos de moda de los últimos 30 años del siglo XX se han visto influenciados por el trabajo de Richard Avedon.
El trabajo de este maestro supuso un cambio estético en la fotografía de la moda. Javier Vallhonrat aportó una estética diferente a la que estábamos acostumbrados a ver. Anteriormente a Vallhonrat ha habido otros autores que han marcado tendencias estéticas en la fotografía de la moda, y quizás el más importante haya sido Guy Bourdin.

Richard Misrach ©

Gregory Crewdson ©

Javier Vallhonrat ©

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