Rafael Roa © 2012
Madrid 9 de Septiembre, barrio de Salamanca, el de la burguesia adinerada de toda la vida. Una persona víctima de la crisis dentro de su saco, con una maleta vacía, como única propiedad.

Todos somos víctimas de la crisis especulativa del gran capital. Nos encontramos con situaciones que son el espejo en el cual debemos mirarnos. Esta fotografía no está hecha en un barrio marginal, si no en el corazón de la burguesía madrileña, al lado de las tiendas de lujo de la ciudad.
Dudé antes de hacer esta imagen, no quería importunar a esa persona que estaba metida dentro de ese saco, ni que lo considerase una falta de respeto. Todas sus propiedades se reducían a una maleta vacía.
Esa imagen es un ejemplo de estos tiempos que injustamente estamos viviendo los ciudadanos. Cualquiera de nosotros puede encontrarse en situaciones similares. Un despido o la quiebra del pequeño negocio que te da de comer, y ya está. Todo puede suceder rápidamente, y encontrarte como cientos de miles de personas que deambulan por las ciudades de este país.
Seis millones de parados son el resultado de la actuación de unos políticos serviles y obedientes del poder económico, que ejercen esa violencia injusta sobre la ciudadanía. ¿Que hacer?
Hay que fotografiar la miseria e injusticia que sufrimos, igual que los fotógrafos de la FSA lo hicieron en la depresión americana. La vida de cientos de miles de personas condenadas a esta existencia y todo para salvar las cuentas de resultados de los bancos. Hay que fotografiarlo todo, mostrarlo al mundo, compartirlo, que nadie esté engañado y se crea que vive en una situación idílica y que las malas noticias sólo existen dentro de los telediarios. La miseria y la marginación en nuestra sociedad es una realidad como las masacres en Siria, el hambre en África o los asesinatos de los narcos en México.
Los serviles del poder real están creando un ejército de personas desesperadas y eso puede llegar a ser muy imprevisible. Cualquier cosa puede suceder cuando te acorralan contra el abismo. En los barrios de los ricos cientos de carteles de “se alquila” o “se vende”, liquidaciones de existencias de tiendas que van a cerrar. En un tramo de 50 metros conté 30 ofertas de este tipo a ambos lados de la calle. En los barrios más humildes el consumo ha caído el picado, supermercados vacíos y los pocos que entran compran lo mínimo y de marcas blancas. Una persona reducida a arrastrar una maleta, donde guarda el saco para poder dormir cada noche bajo un soportal ,o dentro de un cajero de esos bancos que les han arrastrado a la miseria.

Rafael Roa © 2012
Manifestación en Madrid el 19 de Julio contra los recortes

Share →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *