Rafael Roa © 2001 – Hidden Desires

Hoy preparando la nota de prensa de Antonin Artaud me encuentro con esta frase de Jean Cocteau “la única obra que triunfa es la que fracasa”. Estos conceptos siempre atenazan a los artistas, el triunfo, el reconocimiento en el lado positivo de las valoraciones sociales. Enfrente el fracaso, la marginación y el aislamiento, y en toda esa batalla, el sujeto que pretende crear una obra artística y que muchas veces se enfrenta a sus obsesiones interiores.
En cualquier tipo de obra surgen los fantasmas del autor, su posicionamiento frente a la sociedad, la aceptación de la integración en el sistema o su enfrentamiento y marginación contra él.
Diane Arbus reflejaba en sus obras su opinión sobre la sociedad en que vivía. No era casual los personajes que elegía para fotografiar. Todos ellos representaban su rechazo a una sociedad que les marginaba.
Definir la locura como la perdida de la realidad social e individual es un concepto simple. Aquellos que aceptan el pesebre del poder y viven siendo obedientes y sumisos sin salirse de la fila no tienen estos problemas. Sólo los que cuestionan el sistema de una forma u otra sufren las consecuencias de todo tipo de marginación. El sistema, el mercado lo corrompe todo al servicio del poder único.
Los sueños repetitivos de Arbus, la locura de Artaud, o el internamiento voluntario de Yakoi Kusama en un psiquiátrico como modo de vida, son modos de rechazo a todo aquello que les rodeaba y les oprimía. Los que sufren son aquellos que tienen un espíritu de rebelión y cuestionan las injusticias que diariamente ven a su alrededor. Ellos encuentran sus refugios en la perdida de la noción de la realidad que les rodea. Viajar a otros mundos que enlazan con los sueños y las utopias revolucionarias, personales y colectivas.

Diane Arbus ©

Viajar al interior de uno mismo y reflejar en imágenes lo que ocurre. Negarse a rendirse y aceptar las normas y las sonrisas estúpidas de aquellos que te desprecian. Weegee ocultaba sus soledades en los cadáveres que fotografiaba y en los besos de los otros. Era un voyeur de la vida y de la muerte. Otros escriben poemas sin finales felices, no existen la métrica de la poesía que representa el orden social. Los versos fluyen libremente como un caos que cuestiona todo tipo de ataduras.

El poeta Angel Presa Yobre escribe lo siguiente en su libro “Extraños En El Corazón Del Viento”

La mano explora el enclave de la demolición.
Los gusanos penetran los túneles de la infancia.
Horas y lugares se engañan y el náufrago
que alcanza las orillas reclama
un sitio en el olvido.

Weegee ©

En muchas ocasiones no todos llegan al final del viaje. Desde sus mundos interiores cuando creen que ya no pueden cambiar nada, abandonan antes de llegar a su destino. Otros siguen en la trinchera hasta el final, da igual que el lodo les cubra las rodillas y las tormentas sean cada vez más fuertes. El paraíso no existe nada más que en nuestro interior. No hay una vida feliz al otro lado de la colina, porque lo más interesante es sentir todas las experiencias del viaje, y por supuesto no rendirse jamás. Los moteros de Raplh Gibson me dan un soplo de libertad, el sueño de encontrar una carretera sin fin.

Ralph Gibson ©

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7 Responses to Alejarse De La Realidad

  1. […] como fotógrafo. Su forma de afrontar el reto de vivir y de ser fotógrafo se resume en esta frase: Diane Arbus: “The thing that’s important to know is that you never know. You’re always sort of feeling […]

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