Sally Mann © Autorretrato

Sally Man (1951, Virginia, USA) expondrá su serie “Upon Reflection” en la Edwynn Houk Gallery de NY desde el próximo 13 de septiembre hasta el 3 de noviembre. La muestra se realiza con la colaboración de la Gagosian Gallery.
Hasta aquí unas lineas de dan la noticia de una exposición de Sally Mann pero vamos a hablar de la fotografía como fuerza motor del fotógrafo en situaciones personales difíciles.
En el año 2006, Sally Mann tuvo un accidente ecuestre. Ella posee caballos de raza árabe en su rancho de Virginia. En uno de sus paseos su caballo se desplomó muriendo en el acto y cayendo sobre ella, dañándole gravemente el rostro, la espalda, las piernas…
Ella se enfrentaba a una larga recuperación cuando tuvo la idea de hacerse autorretratos y fotografías de su cuerpo con una técnica del siglo XIX, los ambrotipos. La realización de este trabajo le ha servido a Sally Mann para apartar de su mente el dolor y el lento paso del tiempo cuando por hechos como este no podemos realizar nuestra vida de forma cotidiana.
La fotografía es un refugio contra la adversidad, sirve para evitar acumular energías negativas y frustraciones que minan la moral del individuo.

Sally Mann ©

 En el año 1973 Helmut Newton tuvo una crisis cardiaca. Durante el tiempo que duró su tratamiento, realizó una serie de autorretratos en el hospital, en la consulta de su medico, o cuando se estaba realizando las pruebas. Documentó ese tiempo y después lo incluyó en una exposición y un pequeño libro. La fotografía nos sirve de salvavidas para superar los momentos más difíciles de nuestras vidas. Es un refugio fiel , el trabajo fotográfico nos sumerge en otro mundo y nos aísla de todo aquello que nos daña.

Helmut Newton © 1973 NY

Richard Avedon fue tratado de pericarditis en 1974, la semana siguiente estaba haciendo el catalogo para Bloomingdale’s desde una cama con ruedas, rodeado de ayudantes. Es la mejor forma de seguir con tu vida, olvidarte de todo y avanzar.
La fotografía hace que te sumerjas de tal manera en ese proceso mágico, que te olvidas de todo, por lo menos durante el tiempo que tienes la cámara en tus manos o estás en el cuarto oscuro. Esa es la función terapéutica de la fotografía.

Richard Avedon en 1974, en su estudio de NY

Yo creo que soy fotógrafo porque unos hechos muy dolorosos me golpearon en 1979/1980. Murieron dos personas muy importantes para mi, mis sueños se desvanecieron.
Una semana después de la última muerte, cambié mi Asahi Pentax por una Nikon F2AS de titanio y comencé a fotografiar y a revelar hasta el amanecer.
Viajé solo en el verano del ’80, crucé Europa y me hice fotógrafo. Miraba esa realidad seleccionada por mi a través del visor y me sentía seguro. Cuando no hacía fotos o positivaba todo era un negro túnel. Muchas veces he deseado que todo aquello no hubiese pasado, y yo hubiese seguido siendo un contable que hacía fotos de vez en cuando. Pero la fotografía me ayudo a salir de ese estado y desde entonces me acompaña cada día como un fiel amigo que nunca va a dejarme tirado.

Rafael Roa © 1980

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One Response to La Fotografía Como Terapia

  1. Carlos dice:

    Rafael, me encanta tus reflexiones sobre la fotografía y el dolor. Estoy superando poco a poco una enfermedad y hoy es el primer día que he vuelto a coger la cámara (antes no tenía ganas de nada) y he hecho algunas fotos….después me encontré con tu artículo y me sirvió
    para animarme. GRACIAS,

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