Bert Stern © 1962 Marilyn Monroe

Bert Stern (1929, NY) es un fotógrafo mundialmente conocido por sus retratos de Marilyn Monroe en 1962. Para el gran público esa es la referencia más importante sobre su trabajo, pero su obra no puede ser reducida a esas sesiones de fotografías con el mito.
Fue un innovador dentro del campo de la publicidad, trabajo como director de arte en agencias de publicidad y revistas de moda. Es un cineasta, dirigió en 1959 Jazz on a Summer’s Day, un documental sobre el mundo del jazz. Amigo personal de la juventud de Stanley Kubrick, hizo las fotografías para la imagen de la película Lolita a la actriz Sue Lyon. Para mi lo más importante es que era un director de arte/cineasta/fotógrafo, un 3 en uno y cambió la fotografía publicitaria alejándola de los esquemas aburridos de los años ’40 y ’50. Con Stern, la imagen fotográfica en la publicidad pasó a ser la protagonista en las campañas. Sus trabajos para la marca Smirnoff revolucionaron el mercado.

Campaña para Smirnoff – web de Bert Stern

Trabajo para Vogue, sus sesiones con Twiggy usando cámaras de vídeo que conectaba a monitores de televisión y eran incluidos en las fotografías como atrezzo, provocaron el revuelo de las nuevas ideas en el mundo de la moda. Tuvo una vida azarosa, convulsa, viajó varias veces a lo largo de sus vida del cielo al infierno con la celeridad del rayo, pero a pesar de todos sus avatares, es un corredor de fondo que nos ha dejado el legado de un gran trabajo.

Bert Stern © Twiggy

En el documental “Original MadMan” que podemos ver en Digital+ descargándolo de Yomvi podemos ver su vida y sus obras, la relación que mantuvo con Marilyn para la obtención de las míticas fotografías. Stern habla de la complicidad e intimidad que tuvo con la actriz, todo eso es necesario en una sesión de retratos para que todo fluya y se produzca esa relación. Ahora cada día es más difícil, el entorno de las celebridades enturbia las sesiones, que se convierten en una especie de fiesta, llena de idiotas a los cuales tu no has invitado.
En las sesiones de Stern con Marilyn hubo magia, ella sin saberlo participó en la obra final, tachando los contactos y las diapositivas con un rotulador. Ese fue el regalo que la actriz hizo al fotógrafo, esos trazos y las miradas cómplices que sólo se entregan cuando la confianza con el que esta al otro lado de la cámara sobrepasa la relación profesional, y se convierte en algo muy especial e imposible de olvidar, un acto único e irrepetible.

Bert Stern © Marilyn Monroe

Bert Stern ©

Bert Stern © Marilyn Monroe

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