From the monthly archives: "abril 2012"
Después de llevar mucho años dando talleres y cursos de fotografía empiezas a establecer ciertos paralelismos entre la relación que se produce entre el fotógrafo y el personaje y el fotógrafo y sus alumnos.
Esa relación es similar, al final en ambos casos se tiene que producir esa relación de confianza, de confidencias y de entrega. El fotógrafo consigue que el personaje se interese por esa relación y al final todo fluye, las miradas y los gestos, y se produce el retrato en que el personaje lo entrega todo después de un cortejo.
En un taller es algo similar, necesitas ver el interés de tus alumnos por lo que cuentas, si esto se produce todo fluye, e incluso después del taller hay relaciones que duran mucho tiempo después.
Al final todo se reduce a conectar con el otro, a un acto de entrega y generosidad.
Me gusta enseñar porque me gusta compartir, igual que me satisface el triunfo de las ideas y el talento, es el esfuerzo recompensado.
Cristina Muñoz Capellades © Still de vídeo – Taller de Barcelona, Abril 2012
Ver como aquellos con los que han compartido conocimientos, avanzan y se reconoce su trabajo es una sensación muy gratificante.
Ayer y en otro ámbito disfrute de esa sensación del triunfo de las ideas y el talento, lo hice entre los bastidores de un escenario.
Rosa Rey, una coreógrafa de gran talento llevaba a sus alumnas a conseguir el primer premio de danza en el certamen de ADAE en Alcobendas. Elisa Chou, Lucía Morales y Claudia Raya interpretaban a la perfección la idea de Rosa Rey “Shadow Journal”, y lo hacían frente a prestigiosas formaciones de la danza española.
Era el fruto del trabajo y el triunfo de las ideas. Siempre he creído en el trabajo continuo.
Otros pueden adelantar con trampas o trucos, pero al final como es decía Abraham Lincoln “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”.
Shadows Journal, Coreografía de Rosa Rey
Rafael Roa © Emma Suárez
Un alumno de mi último taller me comentaba que le cuesta mucho establecer esa relación con la modelo o el famoso de turno, en la sesión fotográfica.
Es normal, cuando abordas tus primeros encargos no tienes la experiencia necesaria para “manejar” la situación.
En moda, para un principiante es más fácil si su primer encargo lo hace con una modelo experimentada. Ella le sugerirá con sus gestos, en muchos casos el camino a seguir.
El fotógrafo deberá buscar sus propias sugerencias provocando una retro alimentación continua.
En una sesión de moda es muy importante el equipo con el que vas a trabajar.
Recuerdo una caótica sesión de las primeras que hice a finales de los ’80 para un diseñador muy importante. Yo era un “pardillo” entonces en este campo, y en aquella ocasión todo fue un desmadre. El cuarto de maquillaje había “polvos” de todo tipo y me costó dentro de ese caos conseguir un poco de orden y de concentración para poder realizar fotografías que fuesen buenas. Acabamos la sesión casi al amanecer, y cuando aquellas gentes abandonaron mi estudio en un estado lamentable, me juré a mi mismo que nunca iba a padecer un desorden como ese en mi estudio, y así  ha sido.
El fotógrafo tiene que tener siempre las cosas muy claras, que hacer y como hacerlo, que equipo tienes y lo que le vas a pedir a cada miembro que haga. Controlar, dirigir y realizar tus ideas cueste lo que cueste. En moda debe de ser así.
El trabajo previo es importante, planificar la sesión con el estilista y maquillador e ir dibujando los encuadres y puesta en página es fundamental.
En un retrato depende del entorno del famoso. Si no hay entorno, todo se hace más intimo y la comunicación es mejor, más fluida, se establece una relación mas autentica y se consiguen mejores retratos.
Si hay mucho entorno, representantes, amigos, maquilladores, estilistas, aquello se puede convertir en algo complicado pero que el fotógrafo debe controlarlo todo, es algo similar a una sesión de moda.
Siempre el fotógrafo debe tener una idea previa para proponer al personaje el retrato.
Sobre esa idea se puede evolucionar a otras mejores o más viables, pero si consigues hacer lo que tenías en mente, la satisfacción es plena. Haber estudiado al personaje previamente y tener unas ideas claras es fundamental para comenzar a abordar una sesión de retrato.

Brian Griffin © Imagen para el disco de Depeche Mode “A Broken Frame”
Brian Griffin (1948, Birmingham) es un fotógrafo inglés que tiene un estilo muy personal, y busca un concepto como narrativa para sus imágenes. Le conocí en 1986 en unos encuentros de fotografía organizados por Eduardo Momeñe en el Palacio de la Magdalena en Santander. El trabajo de Griffin no se parece a nadie, es Griffin, sus retratos son como disparos al aire que se convierten en miradas y opiniones únicas sobre el sujeto que fotografía.
Como cineasta ha colaborado en proyectos con Paul McCartney, y ha realizado films sobre personajes como Stanley Kubrick.
Brian Griffin © Damien Hirst
Brian Griffin © Martin Amis
Me interesa la forma en que Griffin aborda sus proyectos, da igual que sea un trabajo de publicidad, un retrato o algo de creación personal. Siempre deja su sello, la forma de iluminar determina su estética personal. El claroscuro, el uso del gesto, y los elementos accesorios de atrezzo, los usa como metáfora para recrear sus escenas, o dan apoyo narrativo a las celebridades que fotografía.
Brian Griffin © Trabajo de Moda
Ha trabajado en todos los ámbitos de la producción audiovisual, es un profesional que controla todas las facetas. Los años y el trabajo continuo han convertido a Brian Griffin en una referencia fundamental dentro de la fotografía europea.
Yang Fudong © Ye Jiang (The Nightman Cometh),” 2011 – still
Yang Fundong (1971) es uno de los artistas chinos más influyentes y quizás el más europeo por el sentido estético de sus trabajos, y por su inspiración en el cine de la nouvelle vague.
El día 28 de Abril acabará su exposición en la Marian Goodman Gallery de Nueva York donde este artista ha presentado The Nightman, y la vídeo instalación en 7 pantallas The Fifth Night.
Yang Fundong se aleja de la China del milagro económico, de la polución de sus fábricas y de ese neorrealismo que refleja el milagro del crecimiento, que se produce gracias a la explotación de millones de personas. También se aparta de esta estética neo-pop de muchos de los artistas chinos contemporáneos y se sumerge en la China pre-revolucionaria y en el cine de los años ’40, y se inspira en cineastas de aquella época como Zheng Junli.
Yang Fudong © The Fifth Night
The Fifth Night es una videoinstalación en siete pantallas que muestra la misma plaza vacía. Se van incorporando personajes, cada pantalla se concentra en un grupo de sujetos que a veces se cruzan o tienen un contacto visual breve. La grabación se hizo simultáneamente formando una danza compleja que encaja a la perfección.
Yang Fudong © The Fifth Night
Seven Intellectuals in a Bamboo Forest se comenzó a rodar en 2003 y se concluyó en 2007.
Su primera proyección fue en la Bienal de Venecia de ese año donde obtuvo grandes elogios. Yang Fundong graba todos sus trabajos en película de 35mm aunque después son digitalizados y transferidos a DVD, pero piensa que la grabación cinematográfica mantienen el toque personal del director. Su trabajo es completamente reconocible frente a otros artistas visuales de su generación, una cuidada estética da soporte a unas historias llenas de poesía, donde plantea cuestiones relativas a la existencia y a la tradición. No plantea narrativas lineales, combina la lentitud en el desplazamiento de los personajes y plantea preguntas para que el espectador busque sus propias respuestas.
Yang Fudong © Seven Intellectuals in a Bamboo Forest          
Yang Fundong realizó la nueva campaña para la casa Italiana Prada, en una exquisita película en blanco y negro, donde la fotografía y la estética hacen de un spot una autentica obra de arte.
Destacar la excelente fotografía de Shou Shuhao.
 
Rafael Roa © 1994 – Nora atada a la reja – Hidden Desires
Cruce de miradas con un amigo, me veo en él, su desasosiego y su mirada tenue se parece a la mía. Otro se apaga poco a poco, el tiempo lo consume vertiginosamente.
Un tipo de esos duros, un primera linea de rugby, lleno de cicatrices en la cara que adornan sus arrugas me dice: “Tengo 65 años, peso 120 kilos, me gusta comer, disfruto haciéndolo, prefiero morir en 5 años, feliz, antes que arrastrarme 20 años más tarde con un pañal lleno de mierda”. Le doy la razón, la tiene y sigo caminando, mi amigo se va en dirección contraría con un papel en la mano. Notas y proyectos, sueños.
“El amor muere porque su nacimiento ya fue un error” afirmaba Pavese – sin embargo no deja de ser un error necesario. Una vez que lo has probado, te das cuenta de que es el mejor error que puedes cometer.
Un tren que no se detiene, Wong Kar Wai nos lleva a su Ítaca de 2046, los secretos se esconden en un agujero de un árbol, igual que las fotografías se guardan en una caja de cartón.
Mañana Martijn Kuiper será ese Ricardo III malvado y cruel, sediento del deseo y poder, la noche de Praga será su cobijo. Carmen Vals se convertirá en la Reina Margarita, sufrirá la ira de ese rey que creó Shaskespeare. Unos reyes son crueles y otros idiotas, al mirar un retrato de Carlos II te das cuenta enseguida. La degeneración ha seguido durante siglos. Hay coronas más dignas como las que aparecen en las fotografías de Diane Arbus.

Diane Arbus ©
Algunos retratos de August Sander me inquietan, enseñan todo aquello que pretenden ocultar, eso es la definición del retrato. No hay un anti-retrato, esas visiones contemporáneas del tema, me parecen excusas vacías de contenido. Invenciones de la nada, palabrería, envoltorios.
El retrato es la definición del sujeto, es la opinión del fotógrafo, el punto de vista, la luz, ese todo componen la narración sobre el personaje.
Hoy me acuerdo de la famosa foto de Richard Avedon, Dovima y los elefantes, un icono de todos los fotógrafos que hemos hecho la fotografía de la moda. Un sueño hecho fotografía, Dovima, Avedon y unos elefantes vivos.
Richard Avedon © 1955 – Dovima y los elefantes