Cindy Sherman ©

Acabo de leer un artículo muy interesante de Muñoz Molina sobre la exposición de Cindy Sherman en el MoMa de NY.
Muñoz Molina hace una reflexión sobre los gurús del arte contemporáneo comenzando por los años del expresionismo abstracto norteamericano.
A grandes rargos, comenta la importancia de estos sujetos en la promoción del arte y de los artistas, con esa literatura de frases barrocas, que son artillería pesada para la promoción del producto.
Hoy en día en el negocio del arte se han hecho imprescindibles para el espectáculo, un buen curator o crítico en horas altas son los que adornan el producto mediante textos elogiosos para el catálogo de la galería o del museo de turno.
En este país, ejercer de experto era un negocio rentable, a más de uno le ha servido para pagarse el adosado.
Uno echa de menos el blog del “gordo”, ese bufón ilustrado, lleno de chascarrillos y citas oportunas, que en una tarde desafortunada fue tan bocazas, que provovó una incompatibilidad entre sus opiniones y el sillón que ostentaba de esa importante institución.
Me he ido por los cerros de Úbeda, bueno quería comentar que la maquinaria de la industria del arte ha creado a estos “eruditos” que se dedican como los dioses a separar el grano de la paja.
Cindy Sherman es un producto sobrevalorado en cantidades industriales, el mayor bluff de toda la fotografía norteamericana. Estoy seguro que los nuevos ricos de Kansas city que van de culturetas, han tenido la gran idea de poner una Sherman justo al lado de la placa de la NRA.
Hay artistas y artistas, gentes de pesebre semanal, y sujetos íntegros que rechazan premios y siguen con su discurso coherente y valiente y que no se pliegan jamás.
Hay muchos como Cindy, y muchos más teóricos justificando los productos de los artistas, emitiendo adjetivos misteriosos y profundos para intentar hacer creer al espectador que está frente a la lámpara de Aladino y que va a tener una experiencia única.
En el fondo estas gentes ejercen de emisores de certificados de calidad, hacen una selección interesada, y defienden los intereses de aquellos que les pagan, por lo que su criterio está comprado de antemano y carece de cualquier tipo de imparcialidad.
Por eso, vemos estas corrientes homogéneas en las bienales, y podemos observar a galeristas haciendo su reciclaje personal para cumplir los “requerimientos” necesarios de las nuevas tendencias del arte contemporáneo, ponerse al día y no seleccionar algo que pueda estar fuera del mercado.
Estamos asistiendo a la censura de la globalización del dinero, igual que hemos perdido el poder de decisión nacional, y los políticos son meros botones del poder económico internacional.
Se trata de que el arte sea reducido a un espectáculo y un objeto de consumo, decoración e inversión.
En este contexto nos encontramos con personajes como Cindy Sherman y transcribo del artículo de Muñoz Molina los adjetivos incluidos en los textos explicativos del MoMa: explora, desafía, experimenta, investiga, cartografía, estereotipo, provocador, convención, turbador, ruptura, complejidad.

Santiago Sierra © 2000 – Diez Personas Remuneradas con 20$ Por Masturbarse 

Cambio de tema, hoy me llegan informaciones que me inquietan, usar el susurro para crear una corriente de opinión que no se ajusta a la realidad es grave.
No puedo hablar claro, pero si en metáfora, y como diría Woody Allen “Los más tontos enseñan en la universidad”.
Evidentemente yo no se nada de música salvo que me gusta, y mis conocimientos se limitan a los un melómano medio. Me gustan casi todos los tipos de música aunque mis preferidas son el jazz y la clásica.
Jamás se me ocurriría hacerle sugerencias a mi amigo José Luis Temes respecto a la forma de estructurar una sinfonía, ni cuestionarle nada sobre algo de lo cual no tengo ni idea. Lo que es inaudito es que sujetos que no saben nada de ciertas materias, se dediquen a cuestionar la labor de expertos profesionales.
Acariciar un volante de cuero de un Ferrari no implica que estas capacitado para conducirlo y mucho menos que pretendas dar consejos al Fernando Alonso de turno.
Trasladar estas situaciones a nuestro mundo de la fotografía y más o menos podréis intuir de que puedo estar hablando. Cada uno podemos ser expertos en una área, algunos en varias y muy pocos en todas. Yo se que puedo enseñar estética, iluminación, retrato, moda, historia…pero nunca hablar de pruebas técnicas de cámaras y objetivos.
Esos audaces hablan de lo que no saben, pontifican y tratan de desprestigiar a aquellos que tienen el rigor y la independencia por principio profesional,  aprovecharían mejor su tiempo viendo “Dias de Radio” de Woody Allen, se aprenden muchas cosas, y estar callados les evitaría hacer el ridículo.

Erwin Olaf © Pearls
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