Diane Arbus, embarazada. 1945

Diane Arbus, embarazada. 1945

Releyendo a Walter Benjamin siempre te vuelves a encontrar con citas interesantes, que aunque las conocías, te provocan volver a reflexionar sobre ellas.
Moholy-Nagy en su artículo sobre la fotografía de 1928, afirmó que: “Los ignorantes del futuro no serán aquellos que ignoren la escritura, sino el que ignore la fotografía”.
Y Walter Benjamin pregunta: ¿Pero es que no es menos analfabeto un fotógrafo que no sabe leer sus propias imágenes?
Estas dos cuestiones se hacían a 90 años de la invención del daguerrotipo, cuando ya se habían abierto nuevas formas de expresión fotográfica alejadas de los retratos comerciales del siglo XIX, como las tarjetas de visita.
Atget, August Sander y Karl Blossfeldt, habían hecho nuevos planteamientos narrativos en sus trabajos fotográficos alejados de esa tradición. Alejarse de lo viejo, buscar nuevos caminos que nos ayuden a completar diferentes puntos de vista a la hora de abordar una narración con imágenes. ¿Es ese el camino?
Creo que cada uno se puede posicionar desde su perspectiva personal, cultural y psicológica para abordar como contar sus historias. ¿Que nos interesa contar, y sobre todo como nos interesa mostrarlo y con quienes queremos compartir esa realidad?
Para mi estas son las preguntas que todos nos debemos contestar antes de coger una cámara con la intención de fotografiar algo.
Esta tarde he visto el book de una joven fotógrafa, muy bella, tenia unos autorretratos en los cuales mostraba su cuerpo desnudo. No eran más que unas fotografías en color de una mujer bella, no tenían ningún interés, ni siquiera su belleza servía para pararse a ver ese trabajo. La sensualidad y belleza de los cuerpos no sirve para que nos detengamos a ver unas fotografías si estas no nos ofrecen algo más.
Transmitir sensaciones que inviten a los demás a detenerse a analizar nuestras fotografías, o que estas provoquen la curiosidad del espectador por su fuerza narrativa o planteamientos estéticos. Creo que aquí están muchas de las respuestas a las búsquedas de los fotógrafos.
¿Y aquellos que están locos, encerrados en hospitales, cuales podrían ser sus miradas, sus
selecciones de la realidad en la cual viven?
¿Nos pueden atrapar las miradas de aquellos que encerramos porque han perdido la razón?
Por supuesto que sí, sería interesante ver que les interesa de su mundo, como lo perciben.
Sobre la percepción, ¿como nos vemos en las fotografías?
El otro día un amigo me enseño un vídeo que se había hecho haciendo el amor con su novia. Era una escena a contraluz, estéticamente bella, en la penumbra de una habitación. Cuando lo vimos durante el tiempo necesario para poder valorarlo me pregunto mi opinión.
Le dije que me gustaba la escena pero prefería que me trasmitiese sus sensaciones de como se ve como personaje principal. Él me contesto, me veo torpe, nada atractivo, pero he sido inmensamente feliz, cuando amas, el goce sexual se convierte en algo secundario, son mucho mas importantes las sensaciones interiores que siento en ese momento.
Esta anécdota me recuerda a este autorretrato de Diane Arbus, embarazada y semi desnuda frente a un espejo en 1945. ¿Como se vería ella, quizás tan bella como la veo yo, con esa mirada dulce que se pierde en el espejo, que le devuelve su propia imagen?

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