rafael roa © 2010

Cuando caminamos por cualquier ciudad casi nunca miramos hacía arriba, incluso cuando vamos de viajeros ocasionales nos dejamos impresionar por los monumentos, pero salvo en muy raras ocasiones vemos esos pequeños detalles que se ocultan en las cornisas de los edificios.
Algunas veces son evidentes, grandes conjuntos escultoricos que son la guinda del edificio, su sello diferenciador. He aprendido a disfrutar de los pequeños tesoros que Madrid me ofrece, a mirar y encontrarlos ocultos en las fachadas, cornisas y tejados.
La arquitectura de una ciudad es reflejo de quienes la han construido y planificado, se puede hacer
algo bello o destruir los cimientos de la historia y convertir lo hermoso en basura al servicio del
beneficio de la especulación.

rafael roa © 2011


Las ciudades que llegan a ser grandes, son aquellas que conservan su pasado, porque el respeto a
su cultura les ha ayudado a construir el futuro haciendo convivir estéticas diferentes que se complementan en armonía.
Fotografiar justo al lado de estos poderosos centinelas que adornan los edificios de las ciudades es sentirse como un coloso más, que divisa desde la altura todo lo que sucede y que es testigo de la historia.

Nueva York – Gárgola del edificio Chrysler

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