Araki ©

Leo una frase en Twitter que me da pie para iniciar la reflexión de hoy: “La fotografía sólo puede representar el presente. “Una vez fotografiado, la fotografía se convierte en pasado”, Berenice Abbott.
Esta frase de este fotógrafa es una profunda reflexión sobre el instante y el tiempo, y su materialización como recuerdo en una fotografía. Voy a centrar el tema en la fotografía y el tiempo, dejando de un lado la mirada del fotógrafo. En esta fotografía de Araki, un hombre, probablemente un yakuza penetra a una mujer, la sujeta de los tobillos, y se entrega al acto sexual, la luz cenital les convierte en el objeto de todas las miradas de los que estuviesen presentes.
¿Ficción o una acto real que nos convierte en voyeurs?
¿Es un espectáculo de sexo en vivo o una sesión preparada para que el fotógrafo materialice una fantasía en una fotografía?
Independientemente de todas estas preguntas de lo que estamos viendo en la imagen, sólo representa el pasado como decía Abbott, un instante de otro tiempo, que vivieron en directo sus protagonistas y Araki que hizo la fotografía.
El otro día, en una de las cámaras de la colección de Jesús J. Trasobares, descubrimos que tenía un rollo de película dentro sin acabar. No se que ocurrirá cuando entre en contacto con los químicos, porque debe de llevar allí unos 90 años más o menos, pero tengo verdadera curiosidad por revelarlo, ver si puedo rescatar algún recuerdo latente de otras gentes que ya han muerto.
Voy a intentar recuperar el pasado, completar el ciclo de ese individuo que compró esa cámara y la disparó, intentar descubrir que le interesaba para realizar el acto de fotografiar.
Él vivió su presente, sólo nos dejo un recuerdo de su vida en forma de una imagen latente. Antes cuando usábamos película teníamos un tiempo de una cierta incertidumbre entre el momento de la toma, y el de ver las imágenes una vez reveladas.
Eramos conscientes de la importancia del proceso de revelado, sabíamos que cualquier error podría destruir un trabajo. Ésto hizo el soldado que reveló los rollos de Capa en Normandia, se equivocó de químicos y sólo se salvaron unos pocos, destruyéndose la mayoría. Ahora con el digital el instante capturado se materializa en unos segundos, pero la imagen capturada ya es pasado.

Bill Viola © 2000 – The Quintet of the Astonished
Bill Viola como muchos de nosotros, en sus obras de vídeo juega con el tiempo, siempre intentamos engañarle, pero perdemos la partida, nuestras imágenes ya sólo son referencias visuales del pasado que ya no existe.
Share →

2 Responses to La Fotografía, El Tiempo, Los Recuerdos

  1. marta dice:

    hola rafael
    me gusta tu blog y tus reflexiones. solo comentarte que berenice abbot era una fotógrafa, que aunque muy masculina o mas bien androgina, era una mujer. te animo a corregir este detalle…
    por lo demás me encanta como mezclas el concepto del tiempo con el poder de la fotografia, del orgasmo con el pasado, del error con el ensayo… bien por tu sensibilidad!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *