rafael roa © 1980 – negativo de 35mm

Las herramientas determinan el sistema de trabajo, la forma de abordar el hecho fotográfico en cualquier dinámica. Pero la idea debe prevalecer sobre todo, la estética viene determinada por el equilibrio entre las luces y las sombras. Otra cosa bien diferente son los formatos y las calidades de los mismos. Con formatos de 6×6 cm obtendremos mayor detalle y capacidades más grandes de ampliación de nuestras imágenes sin una perdida aparente de nitidez. No es lo mismo la sensación de nitidez que observamos en una ampliación de 50×60 cm, si partimos de un negativo de 10×12 cm, que si el negativo es de 35 mm por mucha calidad que este tenga. Yo he tenido la suerte de trabajar en todos los formatos de la fotografía, desde la cámara gigante de Polaroid de 50×60 cm, formatos de 20×25 cm, 13×18 cm, 10×12 cm, 6×6 cm y 35 mm.

Cámara Polaroid Gigante de 50×60 cm

Cada formato me permitía unas cosas y me impedía otras. Con 35 mm y 6×6 cm podía trabajar con cámara en mano sin problemas, era todo más ágil y rápido y te planteabas cualquier tipo de imagen en cualquier momento.  A partir del formato 10×12 cm es necesario usar trípode, salvo que uses una Speed Grafic, la cámara de Weege que con ella puedes disparar en la mano, he tenido la suerte de usar una de ellas. He fotografiado moda en movimiento con una 20×25 cm, retratos en 10×12 cm y desnudos con la Polaroid Gigante de 50×60 cm. Siempre he tenido ideas previas de lo que quería hacer, y siempre la luz ha determinado mis estéticas, los formatos la calidad final de las fotografías, y la forma de trabajar.

rafael roa © Polaroid 20×25 cm y diapositiva del mismo formato
rafael roa © 1995 – Montaje de 4 Polaroids de 50×60 cm

Harry Callahan, Edward Weston, Richard Avedon, y muchos otros de los grandes maestros han usado cámaras de placas desde 10×12 cm en adelante. Con esta elección ellos han obtenido fotografías de una gran calidad técnica, nitidez, gama total. El uso de estos grandes formatos ha producido en el espectador la seducción por la calidad, sin infravalorar la narración visual o la estética de la imagen.

Harry Callahan © Eleanor, 1948 – Indiana
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