rafael roa © 1994 – Hidden Desires

Interpretar la cultura es tratar de entender mensajes en clave que nos enviamos para no mirarnos
a los ojos, sin máscaras y decirnos sin remilgos lo que somos.
La cultura nos cubre con el barniz de la civilización, nos frena los instintos y las bajas pasiones.
Cesare Pavese afirmaba “El amor es la más barata de las religiones”, para que necesitamos
una religión si las pasiones que emergen desde dentro de nosotros nos llenan de gozo y nos
liberan de  las cadenas del hastío.
La fotografía nos convierte en delatores de las miserias y mensajeros de los instantes felices,
aquellos que queremos guardar eternamente.
Prefiero amarte a hablarte, las palabras se pierden ahogadas en el silencio del tiempo, pero ver
la película de como nos hemos amado, es recordar los matices del paraíso al cual me transportas.
Martijn Kuiper me mira desde la locura insaciable de Ricardo III, matar para amar, matar para
poseer a la mujer del otro, mientras los ojos se llenan de la sangre de la ira.
La fotografía detiene la acción de la máscara, la conserva para no olvidarla.
Miro el desnudo de aquella modelo esbelta que fue cómplice de mis fantasías y me pregunto:
¿Donde estará tu cuerpo y la sensualidad de tus formas?
Posiblemente 18 años después, su belleza habrá sido transformada por los hijos, el tiempo que
deja sus huellas como surcos en nosotros.
No quiero verte de nuevo, recordar tu belleza es mejor que enfrentarnos a contemplar nuestra
propia decadencia. La fotografía me recuerda como fuiste, mi frágil memoria tratará de recordar
los matices de como te amé hoy.
Ricardo III mata por deseo, fagocita al otro sin darle tiempo a leer su nombre en la tarjeta de
visita. Como aquella fotografía, memoria del Vietnan, el tiro en la sien al enemigo, la mirada
impasible del verdugo, Eddie Adams estaba allí para guardar el instante, otro horror para
recordar.
Imágenes y más imágenes, turbias, bellas, perturbadoras, de cualquier tipo, nos acompañan
siempre, necesitamos hacerlas por muchos motivos diferentes, y verlas, quizás para creernos
como somos y lo que hacemos.

rafael roa © 2011- Martijn Kuiper como Ricardo III
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