rafael roa © 2011 – Susana Soria, fotógrafa

A veces se descubren muchas cosas detrás de una mirada. Me protejo detrás de mi cámara
y elijo el momento exacto, en algunas ocasiones tarda más que otras pero siempre llega.
Últimamente percibo que lo encuentro enseguida, que buceando entre las sombras y las luces
del rostro que tengo enfrente me entregan esa mirada que quiero como en un acto generoso
de rendición, como diciendo: “venga ahí va, toma eso, te lo regalo”.
Puede ser que haya aprendido a ver, que después de tantos años de trabajo ahora descubra
más fácilmente aquello que me interesa de cada persona, lo que tengo claro a estas alturas,
son quienes me han influenciado más en mi estética, y ninguno es fotógrafo.
Mirar y descubrir al otro, ese el gran reto cuando pretendes hacer retratos, sentir que estás
a punto de congelar algo valioso en el tiempo.
Crear la intimidad del momento en el cual vas a hacer un retrato es lo más importante, no deja
de ser una relación secreta entre dos, que al final se va a resumir en la fuerza de una imagen.
Enfrentarse a una mirada o ser un voyeur, esa es otra opción, estar agazapado buscando esos
momentos de intimidad entre las masas, de miradas perdidas en un túnel, de agotamiento,
derrota, felicidad, y capturar ese instante preciso en el cual lo mágico, sucede.
Hoy he comido con mi compañero Ángel Colina, excelente fotoperiodista, un tipo franco,
curtido en mil batallas, me comentaba que una forma de trabajar había desaparecido.
Él tiene razón, el fotoperiodismo se ha transformado como lo ha hecho la fotografía en los
últimos 10 años, la forma de comercializar nuestro trabajo es ahora mucho peor que antes,
pero a Colina nadie le va a quitar sus experiencias, sus fotografías de hechos que forman parte
de nuestra historia, y a través de su selección de la realidad nos informamos de lo que pasaba.
Al final da igual el tipo de fotografía que hagamos, todos perseguimos algo que nos emocione
o nos seduzca y que después pueda atrapar las miradas de aquellos que ven nuestras fotografías,
pero lo más importante para un fotógrafo es sentirse satisfecho de su trabajo, cuando el día se
acaba.

rafael roa © 2011 – Pedro Ruiz, fotógrafo

Estos son algunos retratos que hice a mis alumnos del taller de Barcelona, no hay más de
2 tomas por cada uno de ellos, sólo he puesto estos ejemplos, podéis ver todos en el primer
vídeo del taller de Studio Lightroom.

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