Escena de 2001 Odisea En El Espacio – Stanley Kubrick

El ego es el principal enemigo del hombre, el generador de la ambición y del uso de la violencia
para detentar el poder, la implantación de unas ideas sobre todos sea como sea.
La fotografía y el cine siempre han reflejado todos los conflictos de la humanidad, unas veces de
manera documental y otras en versiones de ficción.
Las imágenes de Kubrick en 2001 Odisea en el Espacio, sobre el comienzo del uso de la violencia
son de una narrativa contundente, nos muestra como hemos generado ese monstruo en nuestro
interior, capaz de las más grandes barbaries.
Hemos reflejado desde la guerra Crimea fotografiada por por Roger Fenton hasta nuestros días,
así como la violencia diaria y cotidiana de la vida en sociedad.
Los fotógrafos y cámaras han encontrado la muerte siendo testigos de estos sucesos, desde
Juantxu Rodríguez a José Couso como ejemplos más cercanos y dolorosos para nosotros, pero
me impactó en mi juventud el fotograma de La Batalla de Chile de Patricio Guzman (1975), en
la que un cámara argentino filma su propia muerte a manos de un militar chileno poco antes del
golpe de 1973.

Los egos y la ambición por el poder absoluto es la que impide a los políticos de una seudo
democracia, aunar esfuerzos y remar en una misma dirección para solucionar los problemas
comunes. Esta absurda pelea de gallos, por querer tener el máximo protagonismo se produce en
todas las capas de la sociedad y a todos los niveles, desde los primeros años del colegio hasta
nuestra muerte.
Todo esto está en nosotros en los genes del ser humano, así como el uso de la violencia como herramienta para eliminar a nuestro enemigo y los obstáculos hacia nuestros deseos.
Pero la fotografía ha sido ese testigo incomodo que todo lo refleja y lo muestra como prueba de
lo que estamos haciendo. Con esta herramienta descubrimos los abusos, injusticias y tropelías
que se comenten a diario contra los seres humanos.
Vemos las miserias de los dictadores, sus vanidades, como en esta fotografía de Daniel Ortiz en
que nos muestra al golpista subido en una pedalina en el balcón del Palacio Real de Madrid para
parecer más alto frente a sus masas de fieles.

Daniel Ortiz © – El dictador en una pedalina

Siempre los fotógrafos han sido los que han incomodado al poder por estar en el instante preciso
en aquellos lugares donde se producían las mayores atrocidades de los gobiernos contra los
inocentes, por eso se han convertido en blanco de los ejércitos de ocupación para los que son un
objetivo militar.
Ellos quieren guerras televisadas que sólo muestren al mundo su punto de vista y oculten sus
atrocidades, esos han sido los ejemplos de las dos guerras de Irak, mostrar a los ciudadanos en
su confortable cena, la guerra como una película de Hollywood.

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