rafael roa © 1988

El otro día me encontré con unas fotos de moda de mis comienzos, en una caja de cartón de papel Oriental de 28x35cm, me gustaba mucho ese formato. No las pude escanear y reproduje con una compacta esta imagen. Me di cuenta al ver aquellas fotografías de moda, que siempre he buscado
la sensualidad, el deseo, la metáfora, y que las mujeres que fotografiaba fuesen deseadas por quien miraba esas imágenes.
Creo que escanearé esas copias y haré unos nuevos tirajes con una nueva interpretación del
positivado. Me urge revisar el archivo y empezar a editar lo mejor de estos años, soy un
desconocido incluso para mi mismo.
Me interesó la fotografía de moda inicialmente, veía las fotos de Irving Penn con aquellos
encuadres tan atrevidos cortando la cabeza a las modelos, me parecían muy vanguardistas para
los años ’50. Cuando hice mi primer trabajo de alta costura para PdH y comparé aquellas fotos
con algunas de Penn, me di cuenta que no iba mal encaminado, pero que mi estética encajaba
más con los años ’60 que con la época en la que comenzaba mi andadura profesional. Pasados
los años creo que lo más importante es ser fiel a uno mismo y tener la intención de hacer
siempre buenas fotografías que te satisfagan. Ese es uno de los consejos que transmito en mis
talleres, intentar hacer un buen trabajo y respirar satisfecho cuando lo has hecho.

Irving Penn © 1953

Ahora estoy ilusionado como un principiante con mi nuevo proyecto y con los proyectos que
tengo en marcha y a punto de acabar. Un año de vídeo con mi amigo Thomas Proffe, su mirada
y la mía en diferentes espacios es un reto para acabarlo bien, pero lo más ilusionante es lo que
estoy haciendo ahora, convertir ideas en imágenes, y llegar al resultado que has planificado es lo
más satisfactorio que puedes conseguir.
Penn me influyó, igual que Avedon, recuerdo un día en casa de Miguel Oriola, tenía un libro en las manos y apareció la fotografía de Dovima y los elefantes y Miguel exclamo: “Esta fotografía es la hostia”. Oriola para mi era como un hermano mayor, ese colega que ha pasado antes por la vereda
del diablo y te marca el camino. Miguel se refería a la versión del traje negro, os dejo otra versión menos conocida.

Richard Avedon – Dovima an the Elephants – white suite

Él me publicó mi primer portfolio en el año 1980 en una revista que dirigía, años muy duros para
mi, pues la muerte me había arrebatado a quien más amaba. Mi refugio era mi Nikon F2 de titanio,
mis viajes solitarios por Europa, buscando que el viento limpiase de mi rostro las huellas de la
amargura. Fotografiar, aprender, y vivir sin quien el destino te robó en una noche de invierno.
Ser fotógrafo es una forma de vida, es como ser un easy rider y montar en tu moto sin rumbo fijo.
Uno vive para la fotografía, para buscar aquellos instantes que quieres guardar o aquellas imágenes
que no existen hasta que te las inventas. Convertir una profesión en tu pasión diaria es la mejor
forma de aprovechar intensamente cada segundo de tu vida.

Miguel Oriola ©

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