Helmut Newton ©
El gran Helmut nos obsequiaba con la ironía y la provocación en muchas de sus fotografías, sus trabajos tenían una doble lectura que mucha gente no sabía ver con el papanatismo y la ignorancia existentes, entonces se dedicaban a aplaudir y dar tabaco, incluso las feministas radicales.
El glamour de uno de los grandes mitos de la fotografía de moda era muy grande y su sombra tan alargada como la de sus modelos. La fortaleza de sus mujeres, la posesión, el deseo salvaje contenido a veces, la seducción, todas estas carácteristicas formaban parte de su obra y se presentaban en un cuidado blanco y negro usando equipos sencillos y de gran calidad con esquemas de iluminación bastantes simples.
Este fotógrafo nos mostraba como fotografiar las ideas, cuidaba la escenografía, la puesta en escena, y si eran retratos sabía usar la seducción con el personaje para obtener el resultado deseado. Ahora que en el mundo digital se habla de flujos, procesos y demás vainas, este sistema de trabajo tiene más vigencia que nunca, equipos sencillos e ideas grandes. Saber que se quiere obtener, tener una idea clara de lo que queremos hacer en la sesión y lo que vamos a pedirle al personaje o a la modelo y cuidar hasta el último detalle en la realización de las ideas contribuye a que el resultado final siempre sea óptimo. Como Newton, hay otros muchos fotógrafos que eran tan meticulosos en la realización de su trabajo y en la sencillez de sus planteamientos técnicos. Una generación de profesionales ha sido influida por gente como Guy Bourdin, Helmut Newton o Bob Carlos Clarke por citar unos de los nombres más importantes en la moda y el retrato editorial del pasado siglo. El trabajo previo en la preparación de las ideas y la relación con el personaje son los pilares esenciales para un planteamiento de un trabajo serio, estás bases nos conducen a un tipo de fotografía más reflexiva y probablemente a la obtención de grandes resultados.
Helmut Newton © David Lynch & Isabella Rossellini
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One Response to Helmut Newton, Las ideas y Lo simple

  1. […] Helmut Newton nunca me influyó en mi trabajo de desnudo pero siempre fue una referencia. Me gustaba esa forma de provocación burguesa, y como todas las gallinas y pollitos del mundo de la moda cacareaban públicamente alabando su trabajo. Nunca fue políticamente correcto, y su gran éxito fue que en aquel mundo sin internet, sin fotógrafos 2.0, consiguió domesticar a toda esa burguesía adinerada, con su desnudos llenos de provocaciones evidentes, de objetos bellos y fuertes representados por sus walkirias desnudas. Fue un bon vivant, amante del dinero, el lujo y la buena vida. Siempre hizo lo que quiso y todo eso se notaba en su trabajo comercial y personal. Siempre me causo admiración por esos motivos, por la calidad de su trabajo y por dominar a esa troupe de millonarios que se morían por ser retratados por él. Las directoras de las grandes cabeceras de la moda le alababan, supo someter a esas poderosas y vanidosas mujeres a sus criterios como fotógrafo. Profesional sin fisuras, supo sacar partido a sus enfermedades coronarias para seguir fotografiando durante su recuperación. Tengo muchas dudas sobre si su muerte fue un accidente o la eligió él. Chocó contra un muro a la salida del parking a una velocidad muy superior para salir del garaje. Eso es sólo un detalle, lo más importante es que siempre impuso sus criterios fotográficos, y por eso llegó a ser quien es en la historia de la fotografía. Hay muchos imitadores de las corrientes de éxito hoy en día. Muy pocos arriesgan o se atreven a la larga travesía del desierto en contra de las modas. Pero esos que lo hacen serán siempre los que al final conseguirán un sello propio, el resto serán los farsantes del pelotón. […]

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