rafael roa © 2011 – Elisabeth Ross

Elisabeth Ross es una artista mexicana multidisciplinar que usa la performance para explorar
los caminos de la identidad, el compromiso y la relación entre los espacios y nosotros mismos.
La mezcla y la búsqueda de identidades nuevas a través de unos ingredientes variados nos lleva
a ver en su obra matices nuevos y ricos que abarcan múltiples opciones de representación y que
producen en el espectador una búsqueda más allá de la propuesta de la obra.
Hemos hecho estas fotografías juntos esta mañana, mezcladas sobre una conversación sobre lo
cotidiano y las miserias propias y ajenas.
Hablar de la vida es repetir las historias de muchos, relatos similares que sólo se diferencian en
pequeños matices de color o tono.
Lo cotidiano de las gentes son historias de luchas continuas al son de diferentes compases pero
siempre con las mismas músicas, aquí y en la Conchinchina, diferentes meridianos o paralelos,
grandes deltas de rios, o ciudades masificadas, todo es parecido, sólo los privilegiados disfrutan
de su Gattaca privado y lleno de privilegios.

rafaelroa © 2011 – Elisabeth Ross

Después de la conversación con Elisabeth y la despedida siempre me sumerjo en una
reflexión de lo hablado y de ahí me salén análisis más amplios.
Siempre tenemos una ventana al vacío para ver nuestra parte de realidad y todo aquello
que nos inquieta.
Reflexiones sobre el tiempo, el espacio propio, la libertad y las alimañas que nos la
quieren cortar siempre se producen si estás vivo y piensas.
Los trozos de carne con patas, comen, cagan y los más bestias aporrean a los más inteligentes,
porque el pensamiento y la crítica nunca le ha interesado a los poderes.
Hablando de esbirros, leo la noticia de que unos secuaces de Bachar El Asad, el sangriento
dictador de Siria le han roto las manos al dibujante Ali Ferzat que hizo una caricatura de este
enjuto criminal sirio.
Las bestias siguen amenazando en la red, con sus pinturas de guerra y sus banderas de sangre,
esperan ansiosos las vendettas, como unos mafiosos contentos porque huelen la sangre y el
botín que vislumbran en el saqueo de su oponente.
Tiempos difíciles, encrucijadas listas para una cita con el diablo, algún asesino listo para
hacer el trabajo sucio, mientras tanto una fotografía de Gorka Legarcegi me muestra a un
político con el mismo estilo mafioso que Al Pacino en El Padrino II escuchando la palabra
de sus dioses de cartón piedra.

Weegee ©
Share →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *